domingo, 23 de febrero de 2020

Maratón de Sevilla.



 Bueno, bueno, bueno. Llegó el fin de semana de este maratón que cada año se supera más y más. Un maratón que va a aumentar la cuenta a 115 y la 8ª en esta ciudad.
  Sábado por la mañana. Partimos hacia Sevilla a escondidas, je je je. Digo a escondidas por que este maratón le hemos tenido en secreto. Muy poquitas personas sabían que íbamos. La razón de este secretismo no es otra que darle la sorpresa a nuestra amiga Cruz.
  Cruz, va a disputar aquí su segundo maratón. Viene acompañada de Jaime, que va a hacer algunos kilómetros con ella. Susana y yo decidimos hace tiempo darle la sorpresa de acompañarla este fin de semana y además, acompañarla e intentar llevarla en el maratón.




 
  Así, compinchados con Jaime, nos plantamos en Sevilla. Vamos a la feria del corredor para hacer los tramites de la recogida del dorsal y dar una vueltecita por allí. Cruz y Jaime que llevan desde el viernes en la ciudad, van a comer en un sitio un poco alejado de allí, así que nosotros viendo la hora que es, decidimos comer en la feria de la pasta.

 
  Ahora sí, toca darle la sorpresa y nos acercamos, con la tripa llena, en la puerta del restaurante donde están comiendo. En cinco minutos salen, así que nos escondemos y le decimos a Jaime donde estamos. El resto, os lo podéis imaginar. Un sorpresón  que quita "el sentio", ja ja ja.
  Muy emocionante el encuentro. Después de los abrazos y alguna que otra lagrimilla, derechos a una cafetería para sentarnos alrededor de un cafetito y charlar largo y tendido.

 
  Tarde muy amena y entretenida que llega a su fin, para irnos cada uno a sus aposentos y preparar lo de mañana e intentar descansar lo máximo posible.

 
  Hemos quedado a las 8:00 mas o menos, así que tempranito suena el despertador y nos ponemos en marcha. Todo va saliendo según lo previsto y a la hora indicada nos juntamos con Cruz. Muchísima gente andando y trotando en dirección a la salida. Es difícil no saber que dirección tomar, ja ja ja.
  Y llegamos a la entrada vallada de los cajones de salida. Allí nos acicalamos un poquito. La mañana es agradable. Se presagia calor en el día de hoy.


 
  Unas fotitos para el recuerdo no pueden faltar. Aquí coincidimos con otros Toledanos. Con Sonia y una amiga nos hacemos la típica foto. Ya con los nervios en el cuerpo, eso sí.

 
 Bueno, es hora de despedirse para meternos en nuestro cajón. Me despido de Susana que esta muy emocionada por el momento y lo está viviendo como la que más. Mira que me gustaría que ella también estuviera hoy corriendo aquí a mi lado, pero bueno, ya llegará el momento. Pasito a paso, que creo que lo estamos haciendo bien. El maratón llegará, pero a su momento.
  Hoy lo que si hago es darla un besazo y decirla gracias. Gracias por estar ahí. Gracias por organizar lo que ha organizado. Y gracias por disfrutar conmigo en todo momento.

 
  Pues nada, con todo esto, nos dirigimos hacia los cajones de salida. Nos colocamos en el cajón de las cuatro horas. Bastante apelotonados, la verdad.
  Los minutillos que quedan van pasando y los nervios van aflorando. Saltitos, palmaditas, miradas..... Y las últimas frases de ánimo. Hasta que escuchamos a lo lejos la cuenta atrás. Esto ha comenzado, Cruz. Vamos a por ello.
  Tardamos algo mas de cinco minutos en pasar por la alfombra de salida. Le damos al play del reloj. Ahora si que sí. Ya no hay vuelta atrás. Al lio.
  Estos primeros km son de toma de contacto por mi parte. Llevo mas de una semana sin correr por culpa de una lesión. La primera que tengo, je je je. Creo que estoy recuperado tras la punción que me hizo el fisio, aunque la zona la tengo todavía algo dolorida. Solo espero que no me de lata y poder hacer el maratón con cruz, que al final es a lo que hemos venido.
  Primeros km con muchísima gente. Difícil coger ritmo, aunque intentamos no dejarnos llevar por el resto de corredores y llevar el nuestro.
  km 3. El gemelo comienza a doler. Cada pisotón es un golpe de dolor donde me hicieron la punción. El gemelo va suelto. En principio es normal que duela esa zona, pero cada minuto que pasa va doliendo un poco más.
  Puff, llevo varios km pensativo. Intentando llevar el ritmo acordado con Cruz. Pero mi silencio hace que mi compañera me pregunte que si me duele. La digo que me lleva doliendo varios km, pero que si no va a más, va bien la cosa. Aún así, la pregunto que en que km va a entrar Jaime para acompañarnos. Intentaremos llegar por lo menos hasta el km 22.
  Por la zona de Isla Mágica, hay que soltar lastre, así que disparados cada uno por un lado para reencontrarnos luego un poco mas adelante con la tarea hecha, ji ji ji.
  Pues nada, sigo intentando gestionar el dolor, el ritmo y el tráfico de gente, mientras voy acostumbrándome al dolor de cada paso, para empezar a conversar con Cruz e intentar darla algunos consejillos.
 La Maestranza nos saluda a nuestro paso, mientras nos deleitamos con su belleza. Muy bonita, si señor.
  Pasamos por el km 10 en 59´45". De momento hemos conseguido mantener el ritmo de 6 minutos el km, que es el que queremos llevar, si se puede, hasta el final.
  Pasados varios km vemos a Susana, los peques y Jaime que nos están animando. En estos metros se me olvida el dolor para saludar y chocarlos la mano. Besitos voladores para todos.

 
  Continuamos Cruz. Vamos de lujo. A mi el dolor me empieza a remitir de intensidad. A cada zancada, llevo el jode-jode, pero parece que se va mitigando un poco.
  Charlamos, comentamos cosas, nos animamos con otros corredores. Todo ello para ir pasando estos km lo mejor posible. Cruz lleva muy buena cara. Ha hecho una preparación muy buena del maratón y eso se nota en su forma de correr.
  Yo creo que podría apretarla un poquito, pero como la dije en carrera, para correr están los últimos km, si se puede. Lo importante es no pasarse que luego lo vamos pagar.
  Pasamos por el km 20. 1:58´30". Espectacular. Ritmos clavados en cada kilómetro. Cruz sigue machacándose los km como si de un entreno se tratara. Y en el 22 entra Jaime. Aire fresco al grupo, je je je. Lo primero es ponerle en situación y decirle que vamos de lujo. Lo segundo es no irnos de ritmo por que sin querer le aumentamos un poco.
  Controlada la situación,  comenzamos a comernos estos km. Le digo a Cruz que estos hay que hacerlos lo mas distraídos que podamos y los mas cómodos posibles. Quedan muchos y llevamos muchos. Aquí ya son bastantes los que van andando e incluso están parados estirando. El calor aprieta y los calambres empiezan a estar muy presentes.
  Apartir de aquí, y con el gemelo controlado, comienzan mis tontunas y gracietas para hacerlos mas llevaderos. Las risas están aseguradas. Jaime dice que hoy no le van a doler las piernas, que le van a salir agujetas en la tripa de reírse. Y es que hoy estoy sembrado,  ja ja ja.
  Vamos Cruz, una tiradita dominguera y para casa. Esto está hecho. Continuamos así, que lo vamos a bordar. Vamos, vamos, vamos.....
  Pasamos por el km 30. 2:58´26". Lo vamos clavando Cruz. Incluso algunos segunditos por debajo. Y lo mejor de todo es que vas con fuerzas y ganas.



 
  Venga, que vamos para la plaza de España. Animación y ruido a tope. Con lo que nos gusta a nosotros el jaleo. Y no nos equivocamos. Mucha animación y mucha gente viendo la carrera.
  Allí dentro está Susana con Álvaro y Sonia. Nos animan sin parar y nos chocan la mano. Susana está subida a las escaleras para sacarnos guapos. La saludamos al pasar por su lado. Y cuando nos damos cuenta está corriendo detrás nuestra para saludarnos. La mejor parte es para mí. Un besazo y un te quiero que me llevo para estos últimos kilómetros. Buff, subidón y recarga de pilas. Muack.
  Y así salimos de la plaza de España para afrontar los últimos 10 km del maratón. Cruz va muy entera aunque nos dice que lleva las plantas de los pies ardiendo y le duelen un poco. La verdad es que hay tramos donde pega bastante el calor y el asfalto está calentito. La digo que le va a doler igual yendo andando que corriendo. Así, quitándole importancia, continuamos nuestro camino.
  Por la parte de atrás da la plaza, Cruz, para en unos aseos de esos de plástico, mientras yo aprovecho para charlar con Susana  y mandarla una fotito.

 
  De nuevo los tres juntos nos disponemos a rematar lo que nos queda. Que por cierto, la digo, que nos queda lo que muchas veces decimos. -:"Para diez km no salgo", ja ja ja. Es una broma pero que viene bien para soltar unas risillas.
   Jaime se lo estás pasando pipa. Esta disfrutando de lo lindo. Al final si que le va a doler la tripa. No se por que será, ja ja ja.
  Ahora si que si, hay que rematar esto. Vamos cruz, en estos kilómetros es donde tienen que salir los entrenos. Las horas machacando el asfalto. Los días de dolor de patas. Este es el momento de darlo todo.
  La verdad es que, mi compañera, a pesar del dolor de pies y del cansancio que pueda llevar, creo que lo está disfrutando. Hemos ido a ritmo toda la carrera y eso hace que no hayamos gastado mas de la cuenta. Sigue charlando. Sigue sonriendo y sigue corriendo como en el primer kilómetro.
  Ahora si que son muchos los que están andando, parados o intentando correr sin pararse. Vamos adelantando a bastante gente. Esta situación hace que no cesemos en el empeño. Además, intentamos animar a algunos amigos y conocidos que lo están pasando mal en esta parte de la carrera.
  Últimos cinco km. Cruz ya se lo cree. La digo que vamos a bajar su marca de Madrid en media hora. Lo está haciendo de lujo. Lo esta bordando. Y ahí seguimos los tres reduciendo metro a metro la distancia que nos queda. El paso por el centro, con muchísima gente animando, es espectacular. Hace que te olvides un poco de los dolores y el cansancio. Aviso a Cruz de los railes del tranvía. Cuidado en no meter el pie que podemos liarla.
  Y.....Pasamos por el km 40. 3:59´46". Espectacular. Esto se llama llevar un ritmo de principio a fin. Último avituallamiento. Ya no hay más. Los railes están llenos de botellas vacías. Los laterales de voces animando y manos aplaudiendo. Esto es increíble. Estamos en una nube.
  Estos dos kilómetros los hacemos bastante mas lentos. Pasamos por una zona estrecha, llena de corredores, muchos andando, y es muy difícil adelantar y mucho menos seguir llevando el ritmo. Pero ya da igual. Lo estamos disfrutando.
 Aprovecho para llamar a Susana y decirla que ya llegamos. Que no nos queda nada. Ella me dice donde está situada para que nos pueda felicitar. Un besito mon amur.
 -"¡Cruz, un kilómetro!". Jaime y yo la animamos. La piel se pone de gallina. Entramos en la zona vallada. Ahora si que sí. Menudo griterío y animación. Le chocamos la mano a Cruz. Grandisimo maratón que se ha cascado la tía.
  Comenzamos a pasar los arcos de meta. Y allí, a la izquierda, entre el arco amarillo y el azul, está Susana con los peques. No dejan de animarnos. Se que están mas contentos casi ellos que nosotros. La guiño el ojo como señal que muy pronto estará ella en esta situación. Pero antes hay otras cosillas que solucionar, je je je.





  Y ya encaramos el arco de meta. Ese que tiene un reloj colgado. Un reloj que ahora mismo nos da lo mismo. Creo que este maratón ha sido perfecto. Ha sido currado y sufrido. El tiempo es lo de menos, aunque va a ser un tiempazo.




  Puff, pisamos la alfombra. Paramos el crono. Cruz, te has salido. Lo has bordado. Lo has hecho genial. Mi enhorabuena. Estoy super contento de haber podido ir contigo. Y espero que te haya ayudado lo que has necesitado. Besos, abrazos y lagrimas a raudales. Foto de rigor nada mas llegar a la meta. Le doy la enhorabuena también a Jaime, por su puesto.





  Ja ja ja, lo hemos conseguido Cruz. Bueno, mejor dicho, lo has conseguido. Eres grande, pequeñaja. La media del maratón ha sido 6 minutos el kilómetro. Con esto está dicho todo. Muchas felicidades. Ahora hay que celebrarlo y disfrutarlo que te lo mereces.

  Después de este subidón y de bajar un poco las pulsaciones, vamos saliendo de la zona vallada, habiéndonos hidratado un poquito, por su puesto. Ya hemos quedado con Susana y vamos a su encuentro.
  Las dos amigas se funden en un abrazo. Ahora si que salen las lagrimas de felicidad. Menudo alegrón. Pero venga, separaros ya, que me tocas a mí, je je je.
  Besito a los peques y a mi mon amur uno muy especial. Gracias a ellos por que han estado ahí pendientes y lo han disfrutado también de lo lindo. Además, ha preparado este viaje para darle la sorpresa a Cruz y creo que ha salido todo perfecto.
  Mientras andamos hacia el hotel, comentamos un poco todo lo sucedido, que es mucho más de lo que he contado hoy, y sobre todo, todas las anécdotas y situaciones graciosas de la carrera.
  Después de la ducha y con la medalla en el cuello, toca ir a reponer las calorías. Luego, cafetito y despedida. Cruz y Jaime se van para Toledo y nosotros nos quedamos un par de días mas por Sevilla.
  Bueno, pues este ha sido un finde muy muy especial. Unos días de emociones que quedarán en la memoria para siempre.
  Un beso para todos. No os quepa duda que volveremos a reencontrarnos, je je je.
  Gracias por estar ahí.

    Capi.
 

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