sábado, 29 de agosto de 2026

Trail el Guerrero de Gredos

   Hace nueve años que no vengo a esta carrera. Hice dos ediciones cuando había distancia maratón. Cuando suprimieron esta distancia, por unas unas cosas y otras, dejé de venir. Este año por el liante de Floro, volvemos a Candeleda a disfrutar de esta zona de Gredos.

  En esta ocasión,, nos vamos a correr la distancia mas larga de las tres que hay. La de 26 kilómetros con unos 1400 +. No está nada mal.

  Salimos Susana y yo de Toledo para Candeleda. Ya en el pueblo, paramos en un bar a desayunar unas tostadas con café. Luego nos vamos a la zona de la salida donde tardamos un poco en aparcar. Eso hace que vayamos muy justitos de tiempo. Corriendo a por los dorsales mientras saludamos a los muchos amigos y compañeros de zancadas que nos encontramos por el camino.

  Después del tramite, volvemos al coche a terminar de prepararnos. Menos mal que venimos vestidos de casa, ja ja ja. Faltando diez minutos para la salida que es a la 08:00, estamos pasando el control de material.

  Allí ya nos reunimos con los demás compañeros del equipo. Floro, el Tiri, Antonio, Vito y Chema. Susana y yo nos unimos a ellos a cola de pelotón y nos hacemos una fotillo rápida.

  También charlamos con los amigos hasta que se da el pistoletazo de salida.  Pues nada, esto a comenzado. En esta ocasión, decido llevar un bidón a la cintura con el material obligatorio. 

  La salida es al lado del río garganta de Santa María. Para ser las fechas que son, nos sorprende gratamente el agua que lleva.

  Salimos del pueblo bajo los aplausos de los acompañantes y de los otros corredores que salen mas tarde. Muy buen ambiente  y además con una temperatura ideal.

  Cogemos el camino del puerto donde comenzamos a coger altura poco a poco. Susana y yo hemos salido a ritmo. Vito va delante y un poco mas atrás va el resto de compañeros. Supongo que alguno nos cogerá luego, ja ja ja.



  En estos primeros kilómetros vamos junto a Beatrix cascando un poco, como debe ser. Poco a poco nos vamos separando, aunque vamos a ir muy pegados bastante tiempo. Nos metemos en un bosquecillo donde cogemos una vereda muy muy chula donde tenemos algún tramo de sube y baja. Cruzamos dos riachuelillos. El arroyo de la Quebradilla y el arroyo de las Merinas que llevan bastante agua.


  En este tramo adelantamos a Vito que va cascando hoy con un compañero. Seguramente cuando le de la neura, empezará a darle caña y nos pasará como un spuknik. En el sendero de bajada que nos lleva a este arroyo de las Merinas, me tengo que ahorillar para soltar lastre. Si no paro ya, me lo hago encima, ja ja ja.


    Ahora me toca darme un calentón para volver a coger a Susana. Adelanto a varios corredores y también a Bea que lleva un ritmo bastante bueno. 

  Llegamos al kilómetro 7 donde tenemos un paso por el puente del puerto de Candeleda. Un puente Romano muy famoso por ser el punto exacto donde confluyen la garganta Lóbrega y la garganta Blanca para dar nacimiento a la garganta de Santa maría, la cual hemos llevado todo el rato a nuestra izquierda.



  Susana pasa el puente y desde atrás la saco unas fotos. Dejamos el puente atrás y adelanto a Susana para hacerla unas fotos en el siguiente puente llamado puente de la garganta Blanca y creo que comúnmente se le llama la Pasarela. 


  Pasa Susana bajo la cámara de mi móvil y bajo las miradas unas voluntarias que está en este punto. Mientras Susana sigue el camino, las voluntarias me ofrecen hacerme fotos cruzando la Pasarela. Pero antes veo que llega Bea, así que la hago unas fotos también para el recuerdo. Pues nada, les doy el móvil y vuelvo para atrás. Corro un poquito para salir guapo y dándoles las gracias recojo el móvil. 





  Bea se queda para hacerme un video. Pues nada, ya tenemos el momento inmortalizado los dos, ja ja ja.

  Me despido de las voluntarias mientras comienzo a correr bajo la presión de Bea que me achucha. Me toca de nuevo calentón. Zona muy chula dejando a nuestra derecha la garganta Blanca. Garganta que lleva bastante agua y que nos deja unas imagenes con alguna Cascada bastante maja. 

  Voy acercándome a Susana que está ascendiendo por un pequeño zig zag. Hasta llegar a ella he vuelto a adelantar de nuevo a varios corredores. 



 Hemos ido ascendiendo poco a poco siempre junto a la garganta Blanca. Salimos de esta zona pedregosa y enganchamos el camino la Jara. Un camino ancho y bueno y pendiente favorable. Unos 300 metros de camino que nos dejará en el refugio de la Albarea donde tenemos el primer avituallamiento.






  Allí hay varios voluntarios y un grupo de corredores haciendo uso de él. Susana y yo rellenamos los bidones, tomamos un poco de Coca Cola, sandía, naranja y unas pocas gominolas.

  Muy simpáticos y serviciales los voluntarios a los que agradecemos su labor.  Nos despedimos de ellos y..... Ahora sí, comenzamos a subir ya por alguna rampa dura. Camino muy chulo con algún tramo bastante técnico que hace las delicias de algunos, ja ja ja.

  Llegamos a una fuente donde hay varios corredores refrescándose. Susana hace lo propio y continuamos la subida. Un voluntario nos indica que tenemos el tramo con mas pendiente. No es muy largo pero pica un poco. Parece que ahora ya va subiendo la temperatura, también causado por ir mas expuesto por esta zona de piornales.




  Llegando arriba a la portilla de Albarea, hay un corredor que va un poco tocado. Bueno, su compañero está con él y nosotros decidimos tirar para arriba y avisar a los voluntarios. Al poco nos cruzamos con uno de ellos que ya estaba avisado e iba a su encuentro.

  




  Continuamos nuestro camino. Hoy Susana es la que lleva el control de las sales y me indica que nos toca tomarnos una. Llegamos a otra de las muchas fuentes que hay en el recorrido. aquí coincidimos con Jonathan. Charlamos un poco con él mientras seguimos ascendiendo. Va controlando bastante los amagos de calambres que le están avisando. Bueno, con paciencia y con buena letra que a partir de aquí comenzamos el terreno mas favorable.

  Estamos en el kilómetro 15 mas o menos. Llegamos a la peña Caballera donde por una zona bastante despejada, comenzamos la larga bajada hasta el pueblo.

  Sendero muy chulo donde llevamos un riachuelo que cruzamos varias veces. Aquí Vito nos da caza y después de comentar un poco la jugada, se lanza para abajo como alma que lleva el Diablo.

  Pasamos por unos abrevaderos donde unos voluntarios nos indican que tenemos el avituallamiento muy cerca. Y en menos de medio kilómetro, llegamos al refugio El Nogal donde tenemos el segundo y último avituallamiento. Volvemos a rellenar depósitos y poco a poco seguimos avanzando. 

  Desde aquí nos quedan unos 6 kilómetros. Nos adentramos en un bosquecillo donde tenemos una bajada con bastante pendiente y con algunas zonas técnicas.  Unos voluntarios, a falta de 3 kilómetros, nos indican una zona donde tener mucha precaución. 

  Pasamos un punto de control. Ya casi escuchamos al speaker desde aquí. Estamos cerca. Susana se tiene que para a desaguar por que ya no aguanta mas. Después, continuamos esta bajada por el sendero que nos lleva al charco Carreras. 

  Muchos bañistas refrescándose y otros tomando el sol. Que envidia nos da, je je je. Además ahora ya si que hace bastante calor. Bueno, mejor seguir y rematar la faena que tiempo para meternos en el rio hay.

  Vamos pegados al rio garganta de santa María por su margen derecho. Medio kilómetro hasta ver la meta al otro lado. Solo nos queda cruzar el puente viejo de Candeleda y encarar la recta de meta, ahora por el margen izquierdo.

  Pues nada, tenemos el arco de meta a escasos metros donde nos esperan los fotógrafos, los voluntarios y Vito que está grabando nuestra entrada en meta.



  Pasamos por meta en 4h 17´. Muy buena carrera. Beso de rigor y a por nuestra merecida medalla. Saludos a los compis y a beber algo para mitigar la sed.



  He de  decir que me ha sorprendido muy gratamente el recorrido, la organización, el paisaje, sus ríos.... Ha estado genial. Lo hemos disfrutado muchísimo.

  Mientras tomamos algo, charlamos con los amigos y conocidos de zancadas. Aquí hace una temperatura muy agradable. Se esta de lujo. 

  Solo nos queda disfrutar de las patatas revolconas mientras esperamos a que lleguen nuestros compañeros de equipo. Primero entra Antonio y un poco después El Tiri y Floro. Chema también pasa por meta.


  ya todos juntos disfrutamos del momento y nos hacemos unas fotos todos juntos para el recuerdo. Antes de marcharnos, intercambiamos impresiones con los Encalambrados. Gente de 10 con la que merece la pena estar. 


  Y ahora viene lo bueno. Unas tortillas que están de lujo, mientras charlamos todos juntos de mil y una aventuras. Estos ratitos son los que molan, ja ja ja.



  Todo llega a su fin y después de las despedidas, cada mochuelo a su olivo. A la salida del pueblo, Susana, Antonio y Yo, paramos a tomar un café para ir despejados en el trayecto a casa.

  Pues nada, una mañana increíble donde nos lo hemos pasado genial. Nueve años años han pasado dedes la última vez, pero nos ha dejado tan buena sensación, que creo que va a ser una fija en el calendario. 

  Enhorabuena a la organización. Gracias a los voluntarios. Y felicidades a Candeleda por el pedazo de pueblo que tiene.  VOLVEREMOS.


    Capi

  

domingo, 16 de agosto de 2026

Maraton Río Boedo

   Otro año que podemos acercarnos a Báscones de Ojeda. Pueblo donde cada año se desarrolla un maratón y una fiesta para todos los corredores y vecinos del pueblo. 

  Como todos los años, montamos la tienda al lado del río para pasar la noche. Espectacular sitio para pernoctar. 


  Después paseito por el pueblo y saludar a todos los amigos y conocidos, que no son pocos. 
 También disfrutamos del ambiente de la media maratón que se disputa el sábado por la tarde. 
  Luego, cenita en pareja a la luz del foco y a dormir. 




  Por la mañana tempranito, toca asearse, desayunar y vestirse de corto para el sarao que nos toca hoy. 
  Estamos a escasos 200 metros de la salida. Y allí, nos tomamos un último café en el único bar del pueblo, mientras charlamos con los demás corredores. 
  A las 08:00 es la salida. Pero antes toca unas últimas indicaciones y por su puesto el sonido del saxo de Gabriel. Es único, ja ja ja. 


 Ya estamos preparados. Se da la salida. Somos unos 70 u 80 corredores. 
Primero una vuelta pequeña por el pueblo y luego otra corta de unos 10 km y para finalizar 2 vueltas de 15 km cada una. Todo por camino y completamente llano. 


  Paisaje muy variado donde lo que predomina son los campos de girasoles que están en su máximo esplendor. 
  Susana, como el año pasado, va a ir a ritmo y viendo hasta donde puede llegar. Yo, por su puesto, a su lado por que se que se va a cascar el maratón entero. 



  La vuelta corta, se hace bastante amena. Nos cruzamos con los corredores que vuelven y luego al comenzar la primera de las vueltas largas, nos cruzamos a los que van por detrás nuestra. 
 Collazos de Boedo es el pueblo y el punto más lejano por el que pasamos. 


 En esta edición los avituallamientos son solo de agua. Decido al llegar de nuevo al pueblo, ir a la tienda donde relleno una botella con isotónico. 
 Es lo bueno de tener el alojamiento tan cerca, ja ja ja. 

  Los kilómetros van pasando a ritmo. Susana va de lujo. En la última vuelta adelantamos a varios corredores que van andando. 
  Por la mañana ha hecho un poco de fresco. Al medio día ya va calentando el sol, pero de todos los años que hemos venido, este es el que mejor tiempo hemos tenido.



  Pues nada, rematamos este mataron que tiene clavada la distancia en 4h y 49 minutos. 
  Buenísimo entreno para lo que tenemos entre manos más adelante. 


  Algunas fotos en meta con los amigos y a esperar la subida al podium de Susana como segunda de su categoría. 
 Enhorabuena Mon Amur. 




  Luego me toca subir a mi, por que en este maraton sube a podium todo el mundo. Te nombran, te dan tu diploma personalizado, la medalla, una caja de pastas y el súper aplauso de todos. 
  Esto es genial. 

  Después de cambiarnos, nos vamos al parque donde tenemos una comida gracias al pueblo. 
  Vecinos, corredores y acompañantes disfrutamos juntos de una mañana espectacular. Rematandolo con una paella, tortilla hechas por los vecinos, fruta, pan y bebida. 
  




   Después de todo esto, la gente va despidiéndose. A nosotros nos queda desmontar el chiringuito y emprender el viaje de vuelta. 
   Como me gusta este maratón. Disfrutamos como enanos del ambiente y la hospitalidad de este pueblo. 
  Y por mi parte, termino mi maraton número 197. Susana, si no me equivoco remata su 20 maratón. 
  Volveremos seguro. 
 
  Capi

sábado, 1 de agosto de 2026

Nocturna de Matalascañas

 Pues otro año más que podemos disfrutar de esta nocturna, coincidiendo con las vacaciones. 
  Como siempre, después de la siesta, un cafetito, ponerse de corto y al centro de Matalascañas para coger el Dorsal. 




  Alli, sin problemas, lo recogemos y esperamos unos minutos a que nos recoja el autobús que nos llevará a la Cuesta Maneli. 
  Unos 20 minutos hasta llegar al aparcamiento donde el autobús nos apeará en el aparcamiento. 
  Desde aquí hasta la playa cogemos la Pasarela de madera de algo más de 1 kilómetro. 




  Vistas desde el mirador para hacer un poco de tiempo hasta que de la hora. 
  Hace calorini, pero no está demasiado mal la tarde. 
  Bueno, pues decidimos bajar las escaleras de madera que llegan a la playa y comenzar a pisar la fina arena. 



  La zona de salida ya está montada con ese típico túnel de banderas. 
  Charlamos con unos madrileños que también veranean por aquí y esperamos que llegue el último autobús de corredores. 
  Parece que ya estamos todos y a la hora fijada, se da la salida a estos 14 kilómetros por la playa. 
  La cuestión es ir a ritmo constante. Este año parece que hay menos gente y es que este fin de semana es muy malo. Cambio de mes y de quincena. Siempre ha sido un par de fines de semana más tarde, pero este año es el traslado de la virgen del Rocío a Almonte y aquí eso es sagrado. 
 Bueno, ya estamos en faena y este año la playa parece que está más compacta. Hemos salido media hora antes que otros años y eso se nota. 




  La temperatura también es muy agradable y además no hace el bochorno de otros años que te hace ir empapado desde el principio. 
  Van pasando los kilómetros y vamos bastante bien. 
Pasamos por el avituallamiento y cogemos una botella de agua. 
 Ya se ha hecho de noche, pero se ve bastante bien en la oscuridad. 



  Tramos de mucha arena y otros muy mojados. Otros con rodadas de vehículos y muchos muy blandos donde hundes del pie. 
  Ya lo conocemos así que no nos van a engañar. 
  A lo lejos vemos el faro y el comienzo de Matalascañas. Ya va quedando menos. 
   Y así llegamos a la subida al pueblo. Jemos atrás el tramo de arena y comenzamos a subir el rampón de cemento. 
  Las piernas van bastante cargadas. Es lo que tiene correr por la arena. 
  Una vez arriba, solo queda algo menos de un kilómetro para la meta. 
  Damos las últimas zancadas para entrar en meta en 1 hora y 21 minutos, mejorando el tiempo de otros años. 



  Beber un poco y tomarse unas rodajas de sandía que nos sientan de lujo. 
  Pues nada, otro año más dándonos un poco de caña y disfrutando de la noche zapateando la arena de la playa de Matalascañas. 
  Con el calentón, nos vamos a cenar que nos lo hemos ganado. 

  Capi