domingo, 14 de junio de 2026

Maratón alpino Madrileño

 No hemos dormido muy mal, dentro de lo que cabe. Una lluvia con unos goterones muy gordos que chocaban contra la ventana Velux, nos ha despertado, pero no ha sido mucho rato.

  A las 06:45´, nos hemos despertado. Este fin de semana hemos decidido quedarnos a dormir en Cercedilla para no tener que madrugar demasiado y dormir lo máximo posible. Pues eso, el despertador suena y con todo preparado de ayer, no tardamos mucho en apañarnos y desayunar algo.

  Susana lleva varios años con este maratón en mente. El cross del Telégrafo si que le ha hecho varias veces, y al maratón nos ha acompañado otras tantas. Por eso sabe que este maratón es duro. Sabe como llegamos después de esos 46 kilómetros. Sabe lo duro que es el terreno. Sabe que las subidas son de aupa. No la podemos engañar. Pero este año ha decidido, por fin, intentarlo.

  Sabe que los tiempos de corte son ajustados. No te tienes que entretener lo mas mínimo, y si te pasa algo, que sea cosa de poco por que si no, será muy probable que no le termines. Está muy nerviosa. Lleva unas semanas muy nerviosa. Los dos sabemos que está muy fuerte y muy bien preparada para afrontarlo. Hemos hecho entrenos y hemos participado en carreras para este objetivo. Solo queda que se lo crea y lo demuestre en el terreno de juego.

  Yo por mi parte, esta va a ser mi 13ª participación. He tenido de todo. Unas mejores y otras peores. Se que es duro. Que el calor que hace en estas fechas influye muchísimo. Pero también se que no va a tener ningún problema en terminarlo. Por que en esta ocasión, venimos a terminarlo. Venimos a que se quite las dudas y a demostrase a sí misma que esta en un gran momento y en muy buen estado de forma.

  Bueno, nos dirigimos hacia la salida y ya hay muchísimo ambiente. La plaza de Cercedilla está a rebosar. Allí hemos quedado con Ramón y Javi que también vienen a por otro MAM. Con ellos nos tomamos un último café para terminar de despertarnos.

  La hora se acerca y nos vamos metiendo en el cajón de salida, después de un control de material obligatorio. Puff, ahora se nos pone a llover. La temperatura es muy buena, y eso nos va a salvar un poquito, pero que pasen pronto los  minutos que quedan que nos vamos a calar. 



Allí unas fotillos muy rápidas antes de la salida. 


  También saludamos a Alejandro. Otro Toledano al que le va la marcha y con el que he coincidido en multitud de carreras como el GTP. Mucha suerte mutua y una foto para el recuerdo.

  También saludo a Sergio que hoy se estrena en este maratón. Le deseo mucha suerte  y ahora sí, a esperar la deseada cuenta atrás. Por fin, el Contador de kilómetros comienza la cuenta regresiva, como dicen por ahí.




  "¡Mon Amur, vamos a ello!". Un beso y a dar al play del reloj cuando la cuenta llega al 0. Todavía con la lluvia sobre nuestros cuerpos, damos las primeras zancadas de este cañero maratón.

  La idea de hoy es clara. Nos sabemos el recorrido de memoria. Sabemos donde hay que correr y donde hay que tomárselo con calma. Lo importante es no cebarse y aunque se vaya bien y con fuerzas, mantener la calma que en este maratón, los últimos kilómetros son donde hay que llegar con fuerzas.

   Primer tramo. De Cercedilla a Navacerrada. Casi 11 kilómetros donde metes algo mas de 1000 metros positivos. Los primeros 7 en continua subida, con zonas bastantes exigentes. 

  Salimos a ritmo y con las pulsaciones a tope. En los primeros metros ya comenzamos a subir. Con la adrenalina saliendo por los cuatro costados, comenzamos a subir corriendo. pero no tardo mucho en parar y decirle a Susana :-"Tranquila". Muchos suben corriendo, pero eso ya nos lo conocemos nosotros. Luego vendrán las madres mías, como comprobaremos al paso de los kilómetros. Y es que este es un maratón de guardar y no gastar ni un gramo mas de la cuenta. 

  Comenzamos la subida a Siete Picos. Un tramo que conocemos a la perfección. Ramón y Javi se han ido hacia adelante, y nosotros al tran tran par arriba. Sendero que en ocasiones no deja adelantar y donde tenemos que ir uno de tras de otro. Bueno, pues con tranquilidad y cabeza fría, aunque haya tramos en los que iríamos mas rápido y a mejor ritmo, pero que no es necesario adelantar por que hay mucho tráfico.

  Yo, como lo hice ayer, lo tengo muy reciente. Voy delante de Susana comentando un poco lo que nos vamos a ir encontrando mas adelante. Susana tirando de bastones, yo en esta subida no los utilizo, me escucha muy atenta. La veo bien. La veo demasiado bien. Hoy va a ser su día. Si no pasa nada raro, hoy lo va a hacer genial. Solo tiene que bajar pulsaciones y quitarse los nervios que todavía lleva. 

  La aviso que faltan unos 300 metros para el primer avituallamiento que está situado en el 4,2. Yo no relleno bidones por que llevo bastante agua. Susana saca el vaso y bebe un poco de agua. Un pequeño descansito y a continuar para arriba. 

  He de decir, que yo llevo un bidón extra, lleno de agua en la mochila, por si nos hiciera falta. Susana es de beber mucho y no podemos quedarnos sin agua. Además, aunque no lo necesitemos, como va a ser el caso, nos da una tranquilad añadida el no tener que racionar demasiado el agua y poder beber a demanda.

  A partir de aquí, hay algún tramo un poco más exigente, pero la verdad que suaviza algo y eso se nota en el ritmo. Llevamos a Javi a la vista y poco a poco le damos alcance. Ya los tres juntos, seguimos ascendiendo hacia los Siete Picos. 

  Susana va muy bien. Hoy va muy bien. La veo muy fuerte pero conteniendo esos caballos para no pasarnos. Hoy hay que tener mucha cabeza. Además, como siempre, no perder de vista la hidratación y nuestro ritual de sales. Dejó de llover al poco de la salida y comenzó a hacer mucho bochorno. La sudada que llevamos es importante.  

  Por fin llegamos al cresteo. Un cresteo donde todavía nos quedan algunas trepadas y zonas bastante técnicas. Aún así, nos permite comenzar a correr bastante. Y llegamos al pico Majalasna, donde tenemos tráfico.  Aquí mientras esperamos a que vayan subiendo los de delante, Susana aprovecha para apretarse las zapatillas un poco mas, para afrontar la bajada a Navacerrada.




   Tramito de trepada con un paso entre rocas donde casi no se cabe y hay que hacer contorsionismo para pasar, ja ja ja. Zona muy chula, pero también donde se pierde tiempo que luego, esperemos, no nos haga falta.

  Terminados los Siete Picos, nos lanzamos hacia el Telégrafo. Vamos muy sueltos y disfrutando de este terreno donde nos encontramos con mucha piedra grande que hay que saltar, arena suelta y raíces. En este tramo de bajada adelantamos a varios corredores que van con mucha cautela. Yo voy delante de Susana, sabiendo que ella baja muy bien en estos terrenos. Cuanto mas técnico mejor baja. Le gustan mucho y además se le da bien. Por eso no me puedo entretener que me pasa por encima. 

  Última bajada pedregosa y llegamos al aparcamiento de Navacerrada. Allí nos espera el avituallamiento. Hemos llegado en dos horas justas. Media hora de margen con el corte de este control. Vamos super bien. rellenamos bidones de agua e isotónico, comemos fruta y un poco de chocolate y gominolas. Javi todavía no ha llegado. Bueno, irá controlando un poco en esa bajada. Luego nos pillará.

  Decidimos salir del avituallamiento. Yo voy con un vaso de Coca-Cola para bebérmelo por el camino. Que bien sienta. Susana hace lo mismo.

  Cruzamos el paso de cebra y a por la segunda subida. Esta Susana se la conoce, pero de bajada por que es la que hacemos cuando venimos a entrenar aquí. Es larga. Son casi 3 kilómetros de ascensión por un sendero entre piornales y con algunos tramos muy pedregosos y otros con bastante pendiente.

  Aquí también vamos en fila india. Nos vamos juntando todos yendo al ritmo del que va delante. Eso nos viene bien para hablar un poco de las sensaciones, tomar sales y comer algo energético. Y así llegamos al arroyo de los puentes donde tenemos una fuente. Allí tenemos  un control de paso y varios voluntarios ofreciéndonos agua.  Susana se para en la fuente para mojarse un poco la cabeza y refrescarse. El calor ya va apretando.

  Continuamos nuestro camino para afrontar el último tramo de zig zag que nos llevará a Bola. Aunque no llegamos a ella y le dejamos a nuestra derecha. Aquí voy buscando a Javi con la mirada y le localizo un poco mas atrás. Parece que va bien e incluso nos va recortando distancia. Venga, vamos a por ello.

  Susana y yo coronamos el alto de Guarramillas y comenzamos el descenso a Cotos. Bajada por el Noruego donde tenemos que ir bajando alegres pero sin pasarnos que queda mucho todavía. Esta bajada es muy muy chula. Pasos entre piornos y tramos con mucha piedra donde tienes que ir muy pendiente, pero que se puede correr bastante.

  Susana esta bajando muy bien y no me da tregua. Alargo un poco la zancada y me paro en seco. El vasto interno se ha tensado. Menudo calambre me ha metido. Se me ha quedado tiesa la pierna. El tropezón de ayer en el cross y donde se me montaron todos los músculos, está saliendo a relucir otra vez. Nada, le digo a Susana que tire y no me espere. Va como un tiro y hay que aprovecharlo. Espero luego cogerla en Cotos. :"¡¡Dale cañaaaaaa!!".

  Por mi parte, se que tienen que pasar unos minutos sin mover la pierna, tomando sales e hidratándome para que se pase. Me pasan varios corredores preguntándome que tal estoy.  Entre ellos Sergio, al que hemos adelantado un poco antes. Nada, no tengo prisa. Como ya me conozco, se que tengo que esperar y ya está.

  Pasados unos minutos, empieza a soltar. Ya puedo comenzar a dar unos pasos cortitos. Y al poco, comienzo a correr de nuevo controlando muy mucho la zancada. Bajada mu suave volviendo a coger sensaciones. Vuelvo a correr fluidamente hasta que veo a Sergio sentado en el suelo. Está algo mareado. me paro y hablo un poco con él. No parece que sea nada importante. El calor aprieta y está bajo un árbol, en la sombra. Está con un compañero que le moja la cabeza. Parece que se va recuperando, así que me despido de ellos y les digo que el avituallamiento de Cotos está a menos de un kilómetro. Allí podrán comer, beber, descansar y luego decidir. Suerte colega.

  Ahora sí, salgo de najas a por Susana que seguro que estará preocupada. Han pasado mas de cinco minutos y eso es mucho tiempo. Llego a Cotos y la veo que está comenzando a subir a Peñalara. Me ve y se da la vuelta para volver. La grito con todas mis fuerzas: ¡¡Tira!!, mientras la señalo Peñalara con el brazo. Se gira de nuevo en la dirección de a carrera. La hago señas de que voy bien y que ahora la cojo. Si es que puedo, claro, je je je. Y es que va super bien. Corremos juntos muchas carreras y nos conocemos a la perfección. Además llevamos el móvil operativo por si nos tenemos que decir algo.

  En el avituallamiento, relleno bidones y como algo de fruta y chocolate. La sandía me da la vida. Decido parar un poco mas de la cuenta para hidratarme bien y así dejar que el músculo termine de volver a su sitio. aprovecho para meterme dos vasos de Coca-Cola. 

  Venga, me voy a por Peñalara. Comienzo la subida. Cojo un buen ritmo y esta vez sí, me ayudo de los bastones para intentar dar casa a Susana. Voy pasando a muchos corredores que me adelantaron cuando estaba parado con el calambre. Voy haciendo los conocidos zig zag y a Susana no la veo ni en la lejanía. Joder, que subida está haciendo. 

  Aprieto un poco más y por fin la localizo con la vista. Me saca todavía un cacho. Bien. Muy bien. La veo con mucha fuerza y con muchas ganas. Al fin logro cogerla llegando a las Dos Hermanas. Comentamos un poco lo que ha pasado en todo este tiempo "separados" mientras nos vamos cruzando con los que ya van de vuelta.

  Después del llanito de las Dos hermanas , empezamos la subida pura y dura al pico. Mucha piedra en el camino. Y..... Nos cruzamos con Ramón. Unas rápidas palabras donde nos damos ánimos y donde me pregunta por Javi. Le digo que viene más atrás mientras sigue descendiendo. 

  Pues nada, nosotros seguimos a por nuestro objetivo mas cercano que no es otro que Peñalara. La montaña mas alta de la sierra de Guadarrama y que está situada a 2428 metros sobre el nivel del mar.

   En este tramo, coincidimos con varias mujeres que también van en carrera y con las que charlamos animadamente. Llegamos a Peñalara y nos pasan el control. Aquí deberíamos dar la vuelta, pero decidimos acercarnos al vértice y sellar nuestra subida con una foto.




  Venga, dejamos los móviles y a correr para abajo. Vamos muy bien de tiempo. Hemos coronado con 4 horas y 35 minutos. Llevamos bastante margen con los cortes, que era lo que mas le preocupaba a Susana. Estamos en la mitad de la carrera. Kilómetro 23, que para nuestras cuentas, es el 24 largo.

  La bajada se ve muy diferente que la subida. Mucha piedra al principio y también mas piedra. Controlando los tobillos que esta zona es muy propicia para doblárselos. Llegamos al punto donde nos cruzamos con Ramón y calculo que nos lleva una media hora de ventaja. Como va el bicho.

  A Javi no le hemos visto todavía y ya va siendo muy raro. Espero que no haya pasado nada y este bien. La verdad es que venía un poco corto de kilómetros, pero estaba muy bien. No se que habrá pasado. 

  Llegamos a las Dos Hermanas. Un ligero descanso y a correr de nuevo. Hasta Cotos, vamos a ir bajando bastante bien. Llevamos, sobre todo Susana, muy buenas piernas. Este terreno también le gusta mucho y eso se nota en el ritmo. Algún corredor baja con calambres y otros están descansando bajo la sobra de un arbolillo. Aprovecho para vaciar el desagüe que ya no aguanto más.

  Y llegamos de nuevo a Cotos. Menuda bajada nos hemos metido. Disfrutando a tope, sobre todo en el último tramo donde hemos podido correr uno al lado del otro e ir hablando de cosillas. También me sirve para ratificar que hoy Susana va muy bien. Está muy fuerte y lo esta gestionando a la perfección. Estamos en Cotos a falta de unos 16 kilómetros. Llegamos aquí con un tiempo de 5h 14´. Media hora de margen del corte. 

  Volvemos a avituallarnos y reponer líquidos. Sin despistarnos mucho, comenzamos la última subida del recorrido. Toca subir lo que hemos bajado hace unas horas. La loma del Noruego nos espera. Y las antenas del alto de Guarramillas (Bola), nos observan desde lo alto. 

  Subida larga y dura. Se ven las antenas desde al principio y parece que te acercas, pero a la vez, las ves cada vez mas lejos. Sabemos que tenemos una hora de subida sin entretenernos. Así que sacamos los bastones y por ello. Son cuatro kilómetros de ascensión. Con algún descansito para soltar patas. También aprovecha Susana para esconderse y vaciar la vejiga.

  En este tramo, se está poniendo muy negra la cosa. Tenemos por detrás unos nubarrones que están descargando agua. además se ha empezado a levantar mucho aire. La temperatura sigue siendo bastante alta así que si caen unas gotas hasta lo vamos a agradecer.

  Pero según subimos, la situación se va calmando. Hay varios remolinos de aire que casi se llevan a una corredora que va delante, por los aires. Que pasote. 

  Aprovechamos también para meter sales y comer algo. Tirando de bastones, para guardar piernas para la larga bajada que tenemos hasta meta, seguimos comiéndonos el desnivel positivo que nos queda.

  Delante nuestra localizo a Alejandro. Va bastante bien también, aunque poco a poco le vamos recortando distancia. Nada, que hoy Susana está a tope y está haciendo una subida impecable. Además, los falsos llanos y descensos suaves que hay entre medias, los hacemos corriendo a buen ritmo.

  Y por fin llegamos a Bola. El alto de Guarramillas a nuestros pies. Cogemos la pista de hormigón y pasamos por el control donde podemos también rellenar los bidones de agua. Aquí el corte esta en 8 horas. Nosotros pasamos en 6h 24´. Espectacular. hemos hecho la subida en algo menos de 50 minutos.

  Aquí en el control está Alejandro rellenando bidones. Nosotros llevamos agua de sobra sabiendo que tenemos el avituallamiento en Navacerrada. Le digo a Alejandro que se venga con nosotros, pero está rellenando los bidones. Bueno, ahora tirará él para abajo y seguro que nos engancha.

  Tramo que nos conocemos muy bien y donde vamos a disfrutar de lo lindo. Hasta Navacerrada tenemos el tramo de hormigón y luego un trozo un poco técnico donde adelantamos a una pareja con la que hemos coincidido durante la mañana. Susana como siempre, se tira para abajo sorteando piedras, escalones y tierra suelta. Está en su terreno y eso hace que nos despeguemos aún más de los que llevamos detrás.

  Y llegamos a Navacerrada. Último avituallamiento completo del recorrido. Llenamos bidones a tope, degustamos la deliciosa sandía y tomamos unos vasos de Coca-Cola. Salimos de allí de najas a comernos los últimos 8 kilómetros y pico que nos quedan.

  Tramo que se hace muy largo si vas un poco tocado y las patas van muy justas. Bajada por un sendero lleno de piedras, raíces, barro y donde el calor aprieta de lo lindo. Ahora, si has guardado un poquito y las patas te responden, bajas disfrutando y pasando a muchos corredores que ya van andando.

  Me pongo delante, como casi siempre, y voy guiando a Susana. Ayer hice esta misma bajada en el cross del Telégrafo. La digo que tenemos que pasar varias veces el rio, así que si se tiene que mojar los pies, que se los moje que no pasa nada.

  Pues nada, esto es un toma y daca. adelantamos a varios corredores , pero también los hay que van como un tiro y nos adelantan a nosotros, pero más o menos nos vamos viendo todos a cierta distancia.

  Después de salvar estos tramos embarrados, y con muchas raíces, llegamos al último avituallamiento. Es solo de agua. Estamos a falta de cuatro kilómetros en lo que se llama Campamentos y donde está la fuente de la pradera de las Cortes. Aquí tenemos el paso por un puente por donde cruzamos el arroyo Matasalgado.  Decidimos no parar a rellenar agua, pero si a saludar y a agradecer a los voluntarios su labor. La verdad es que lo agradecen muchísimo y les da un alegrón enorme.

  Pues nada, vamos a por esos últimos cuatro kilómetros. he de decir que la distancia son 44 kilómetros, pero saliendo del polideportivo. Como estas últimas ediciones, estamos saliendo del pueblo, pues hacemos dos kilómetros mas. merece la pena acabar en el pueblo con el pedazo de ambiente que hay.

  Vamos a por ello, Mon Amur. Nos queda todavía algún tramito entre helechos por donde te mete un bochornazo increíble. Una humedad bestial. pero es cosa de poco. Además, ya sabemos que es lo último y hay que seguir dando guerra.

  Después de una última bajada entre pinos y algún que otro repecho, nos acercamos al pueblo. Aquí nos adelantan dos chavales que se han despistado y se ha ido para otro lado en este tramo. Ha sido cosa de poco, pero no estamos para regalar, nos dicen, ja ja ja.

  Y por fin pisamos asfalto. Estamos a menos de 400 metros de la meta. Llevo un rato haciendo cálculos y sabía de sobra que bajaríamos de las 8 horas. Increíble el tiempo que vamos a hacer. Con mucho miedo, con mucha incertidumbre y con muchísimo respeto a este maratón, Susana se acaba de marcar un señor tiempazo. Solo queda plasmarlo en línea de meta.



  Y ya estamos en la plaza. Esa plaza que nos vio salir con las típicas dudas hace casi ocho horas bajo una ligera lluvia. Allí el speaker nos choca la mano. Allí está el crono y el arco de meta esperándonos. Y con una alegría inmensa. Con una sonrisa de oreja a oreja. Con las pulsaciones de nuevo a mil por hora, cruzamos el arco de meta del maratón Alpino Madrileño. Ese maratón que Susana tenía en su punto de mira y que no se atrevió a hacer durante muchos años. 



  Pues ya lo tienes. 7 horas y 52 minutos. Hoy he flipado un poco mas todavía. Menudo carrerón se ha marcado. Menuda fuerza que ha tenido durante toda la carrera. Como lo ha gestionado. Impresionante como lo ha disfrutado. Hoy si que me quito el sombrero. Enhorabuena es poco. 



  Un besazo enorme remata la faena. Estoy super feliz, pero ella lo está aún mas. He de decir que el año pasado, por comparar un poco, hice yo 8 horas 5 minutos. Pues ya os hacéis una idea de como hemos ido en esta ocasión.

  Lo tenía en sus piernas y solo le faltaba creérselo. Estamos super contentos. Además, para terminar este magnifico día, la llaman a podium como 2ª Veterana B. El colofón a la carrera. 



  Que felicidad. Verla allí arriba recibiendo el trofeo es un auténtico orgullo. Se lo ha ganado día a día. No es por el trofeo, no es por el Podium, que a nosotros nunca nos ha importado, es por saber que has hecho las cosas muy bien y el reconocimiento a ese trabajo de tantos meses.  Estoy, bueno estamos super contentos y felices. 

  Un poco más relajados, hablamos con nuestros Compis que han decidido irse para Toledo. Ramón hoy también se ha salido llegando en 7 horas y 28 minutos. Enhorabuena. Y Javi lamentándolo mucho no ha podido terminar por varios motivos. Luego hablaré más despacio con ellos para que me cuenten. 



  Y nosotros, por nuestra parte,   nos vamos al bar de la plaza a meternos para el cuerpo un tintito de verano muy fresquito que nos lo hemos ganado. 

  Que gran fin de semana. Hoy ha sido un grandisimo día.  Nos vamos para casa con un subidón increíble. 

 ¿ Volveremos?. 

 

  Capi 

domingo, 31 de mayo de 2026

Carrera Corpus Cristi. Toledo

   Un año más, podemos estas en esta prueba tan especial para la ciudad de Toledo.  La semana grande de Toledo. Y un recorrido por el casco antiguo que no deja indiferente a nadie.




  Es esta ocasión, hemos decidido acompañar de principio a fin a Floro y a su hija, que hoy hace su primera carrera.



  Así, Susana, el Tiri, Floro, Su hija y su chico, una amiga y yo, vamos a disfrutar de esta prueba. Como siempre, nos reencontramos con muchísimos amigos con los que pasamos un rato increíble.



  Bastante calor en esta mañana. pero eso no impide que disfrutemos de las calles de Toledo y pasemos una mañana muy agradable. 







  Al final, como siempre, podemos degustar muchos manjares de Toledo. Aceite, embutido, fruta y rematamos con un helado, que te da la vida.




   Siempre que podamos, volveremos.



   Capi


sábado, 23 de mayo de 2026

Transilvania trail 100

 

                                                            TRANSILVANIA


Increíble experiencia que merece un poco de atención y ser contada como se merece. Voy a intentar desgranar este viaje un poco exprés, pero lleno de emociones, anécdotas y aventuras.

  EL ANTES

  Justo antes de la maldita pandemia, un grupo bien avenido, estábamos organizando este viaje. Con mucha ilusión comenzamos a buscar opciones para ir, y a preparar el viaje del año. Pero llegó la que vosotros ya sabéis, y se jodió el asunto. La ilusión de este viaje, se convirtió en un confinamiento.

  Así, este viaje quedó en el olvido, pero en un rinconcito de mi cabeza, estaba todavía latente. Los años pasan y cada vez es mas complicado y difícil organizarlo. La vida va cambiando, las prioridades son otras, pero Transilvania sigue estando en mi cabeza.  

  El año pasado, el 2025, un amigo fue para allá. Que envidia "sana". Le estuve siguiendo y empapándome de todo lo que es la carrera. Cuando volvió, un sin fin de preguntas y curiosidades me tuvo que contar, ja ja ja. Solo me habló maravillas de ese viaje. Así, la Transilvania decidió salir de ese rinconcito de mi cabeza y ocupar casi todo el espacio del cerebro.


  Bueno, pasaron unos meses, y se volvió a lanzar la carrera. Madre mía, esto está apunto de comenzar. Se abren las inscripciones y yo sin saber como ni cuando hacerlo. 

  El 23 de mayo de 2026, se iba a desarrollar la carrera. Faltaban muchos meses, pero había que comenzar a moverse. He de decir, que los viajes siempre los ha organizado Susana. Es una fuera de serie organizándolos, así que tengo un buen reto por delante para organizarlo yo solito.

  Después de ver todo lo necesario para afrontar esta carrera, decido que este va a ser el año. Las navidades se acercan y... ¿Qué mejor regalo de Reyes que un viaje a Rumania?.

  Lo primero que necesito es hacer la inscripción. Menos mal que tenemos el traductor de Google, ja ja ja. Hago el proceso sin problemas. Uno de los requisitos, es haber terminado una carrera de una distancia y un desnivel mínimo, despendiendo de la distancia que vayas a hacer. Con todo lo necesario, termino el proceso de inscripción. Todo esto sin que se entere Susana, claro. La aventura ha comenzado. 

  Esta carrera tiene muchas distancias disponibles. Aunque se llame Transilvania 100, puedes escoger entre 100 k, 80 k, 50k, 30 k, 20 k y 10 k. Mi elección es la de 50 k. Una distancia ya bastante exigente, pero que te permite llegar a buena hora y disfrutar de la tarde.

  Después viene lo mas complicado. organizar el viaje. Pedir días libres en el curro. Coger los vuelos, alojamientos, coche de alquiler..... Aquí tuve una ayuda muy grande de Santi, que como estuvo el año pasado, me hizo mucho mas fácil organizarlo. 

  Después de mirar y remirar opciones, mirar miles de alojamientos para que no nos pillara muy lejos del meollo, el coche y mil cosas mas, lo tengo todo ya concretado. Solo me queda intentar no soltarlo y que no se me escape hasta Reyes.

  Y.. Llegaron los reyes magos. Por fin voy a poder soltarlo. El viaje a Rumanía salió a la luz. Ya tenemos otra aventura de las buenas. Susana durante los cinco meses que faltan, se va a empapar de muchas cosas para el viaje. También hay que pedir los días libres para la aventura. Ya solo queda esperar que llegue el día, pero durante la espera todavía quedan muchas aventuras más que vivir.

  Las semana antes al viaje, toca preparar todo lo necesario para la carrera. Nos han mandado un correo donde nos dicen que son obligatorio los crampones. Además de estos, necesitamos mucho material obligatorio, sobre todo en tema de frio y lluvia. Esto nos hace tener que facturar una maleta por que no nos cabe todo en la de cabina. Además, es la mejor opción por que los bastones en cabina, no está muy claro que se puedan llevar. Al final depende del controlador que te toque y si te los quiere dejar pasar o no. Además, así podemos meter también los crampones, alimentación, pastillas de sales y otras cosas que en cabina podrían poner alguna pega.

   EL VIAJE

  Llegó el día. Jueves a medio día salimos de currar los dos. Bocadillos para el camino y para el aeropuerto. Por el camino ya se nota el nerviosismo. No es un viaje mas. Es un viaje a otro país para correr por las montañas de Transilvania en una carrera alucinante.

  Mientras nos comemos el bocadillo, vamos repasando todo. Ya no hay vuelta atrás. Solo nos queda pensar que todo va a salir bien. 


  Llegamos a la T2, donde en salidas nos recoge una empresa el coche. Cuando volvamos, ellos nos vuelven a traer el coche aquí mismo. Muy buena opción para no andar con complicaciones de aparcamientos. Además es muy económico. Sale mas barato que dejarlo en un parquin.

  En esta ocasión volamos con Wizzair. una compañía de bajo coste. Es una de las pocas opciones que hay para ir a Bucarest, sin tener que hacer escala y que no sea muy caro. La única pega es que los asientos son aleatorios y lo mas seguro que vayas separado. Nosotros tanto a la ida como a la vuelta, pudimos cambiar asientos y al final volar juntos.

  El vuelo tranquilo pero un poco largo. Casi cuatro horas de viaje. Nos vino bien para volver a repasar un poco el itinerario del viaje.


  Sin problemas aterrizamos en Bucarest, ya de noche, y con una ligera lluvia. La temperatura es muy suave. Por cierto, hay que tener en cuenta que en Rumanía es una hora más. Recogemos la maleta y salimos del aeropuerto. 

  LA ESTANCIA Y LOGISTICA

  Nos dirigimos a la salida donde están los taxis.  Hemos cogido una noche en un hotel cerca del aeropuerto. Decidimos hacerlo así, para ya el Viernes, amanecer allí y no perder la mañana del viernes en el viaje. 

 Allí preguntamos y nos dicen que hay un autobús que nos llevará gratis al hotel. Nos vamos a la parada y mientras esperamos, conocemos a dos españoles que también vienen a la carrera. Ellos han elegido la misma opción que nosotros, aunque la noche la pasan en otro hotel.

  Mientras esperamos nos ponemos al día y nos conocemos un poco, je je je. Después de unos veinte minutos y varias situaciones graciosas, aparece nuestro autobús. Nos dice que solo es para nuestro hotel y que a ellos no los puede llevar a pesar de esta los dos hoteles juntos.

  Pues nada, nos despedimos de ellos esperando verles mañana en Bran, que si no lo he dicho, es el pueblo donde está el castillo de Drácula y donde se desarrolla todo el evento.

  En pocos minutos llegamos al hotel. El Rin Airport Hotel. Ya en la habitación, y sabiendo que llegaríamos tarde, nos metemos entre pecho y espalda un suculento bocadillo. Un último repaso al plan y a dormir, que mañana ya si que si, comienza la aventura.

  Viernes por la mañana. Suena el despertador. Hemos dormido como niños chicos. Al final el día de ayer fue muy largo e intenso. Hemos dormido a pierna suelta y nos levantamos listos para lo que nos viene.

  Dejamos el hotel, y decidimos ir andando hasta el sitio de la recogida del coche. Estamos algo mas de un kilómetro. Sin problemas llegamos al lugar. La empresa es Pricecarz. Un poco lentos en la entrega del vehículo, pero por lo demás el coche y la entrega perfecto. Tener en cuenta que aunque lo llevéis contratado desde España, allí tendréis que depositar una fianza de 100 euros o su equivalente en Leis. Además, es mejor dejar esta fianza en efectivo por que así a la entrega te la devuelven al momento. Nosotros lo pagamos con tarjeta y luego te tardan tres o cuatro días en devolverla.

  Con nuestro flamante Skoda Octavia automático, nos dirigimos a un centro comercial. Allí, desayunamos, echamos gasolina y compramos cosas para comer y para la carrera. Gominolas, barritas, sándwich, agua y varias cosas por si acaso, je je je.

  Pues nada, carretera, manta y a Bran. Casi tres horas de viaje donde nos damos cuenta que conducen diferente. Ni mejor ni peor, diferente. Las señales son mas o menos las mismas, pero se pueden hacer cosas impensables aquí. Las "autovías" no están mal, pero son como nuestras locales. mucha gente por los arcenes, mucho comercio y puestos a lo largo de toda la carretera. Es bastante entretenido el viaje, la verdad. 

  Además aquí se cambia de velocidad constantemente. Lo mismo te pone 30, que pasas a 90, luego a 40, 70 ..... y esto en muy poca distancia. Nada, hay que tomárselo con calma y disfrutar del paisaje y del viaje. ¡¡Ahh!!, cuidadín con los radares. Hay muchos, je je je.


   Llegamos a Bran con un poco de retraso por una obra en la carretera, pero sin ningún incidente. Aparcamos en el Guest House Piatra Grailui. Una casa muy chula al pie de la montaña donde nada mas llegar, nos encontramos a los colegas del aeropuerto. ja ja ja, que coincidencia. Pues nada, aquí estamos todos los Españoles. Nos alojamos y decidimos ir a por los dorsales.



  

  Muy buena temperatura. Un poco nublado, pero la tarde está muy agradable. Andandito nos vamos hacia el pabellón donde está ubicada la feria del corredor. Allí recogemos los dorsales y bolsa del corredor de nuestra distancia. 50 kilómetros con 3500 +.

  Por cierto, en la recogida de dorsales, hay que llevar la mochila con la que vas a correr, por que en ella te ponen un chip de control.



  Un ambientazo en el pabellón, donde aprovechamos para hacernos unas fotos y y visitar los estand de las marcas.

  Las fotos de postureo son casi obligatorias, y mas a tantos kilómetros de España. Una con el perfil de la carrera, después de ver lo que nos espera, ja ja ja.


  Rematamos la tarde con un buen paseo para disfrutar del pueblo y ver de cerca el famoso e imponente castillo de Drácula. Muchísima gente por todos los lados. Aprovechamos también para cenar algo de hidratos y disfrutar de un buen calzone calentito de la casa. El sitio elegido es la Galeria Bran. Local super confortable, bien atendido y rápido. La comida no es cara. Aquí puedes comer de todo. Muy recomendable.


  Paseo para bajar la cena y derechos a preparar la mochila para mañana. Antes, de camino, nos pasamos de nuevo por el pabellón para resolver unas dudas. Allí nos dicen que los crampones dejan de ser obligatorios por que el tiempo y la situación de carrera han mejorado.

  Pues nada, haciendo la mochila, metemos todo el material obligatorio y un poco más, sobre todo para el frio, pero decidimos no llevar los crampones. La mochila ya va bien cargada, ja ja ja.

  Buenas noches y hasta mañana. Esperemos dormir mucho y rápido.

   LA CARRERA

   04:45. Suena el despertador. Parece que no hemos dormido muy mal del todo. Nos levantamos con los nervios de carrera y de estar en otro país. Lo llevamos todo muy hilado, pero pueden pasar mil cosas y fuera de tu casa no es lo mismo. 

  Desayuno suculento. Baño, ducha y a ponernos guapos. La mañana no es mala. No llueve y hace un pelín de fresco por lo que decidimos ponernos la térmica, debajo de la del equipo Bikilamajaro y los manguitos. Por lo demás como siempre. En principio pantalón corto, aunque llevamos el pantalón largo, que también es impermeable, en la mochila.



  Pues nada, la salida es alas 07:00. Andandito nos vamos hacia el castillo. Por el camino ya nos vamos encontrando con multitud de corredores que se dirigen donde nosotros. Una foto con el castillo de fondo es casi obligada. Menuda estampa.


  Entramos en los jardines del majestuoso castillo. Desde allí arriba, seguro que nos vigila Drácula y estará haciendo su selección para darse un atracón de sangre por la noche.

   

   Menuda la que tienen aquí montada. Un ambientazo increíble. Muchos corredores, unos 500, y muchísimos acompañantes esperando el deseado momento. 

   Unas fotos en los jardines y sus estanques y derechos a la línea de salida. Mucho extranjero, pero ningún español más, aparte de los Valencianos. O eso nos parece a nosotros. Chapurreamos un poco con algún otro corredor, mientras saltamos un poco en el sitio para liberar nerviosismo.

  Gps en verde. La cuenta atrás en marcha. Un beso de suerte y pistoletazo de salida. Esto ya ha comenzado. Ahora sí, comenzamos la aventura que llevamos meses preparando. Ya estamos dando las primeras zancadas. Pasamos por debajo del arco de salida de esta onceaba edición de la Transilvania 100. Solo deseamos y esperamos pasar de nuevo por debajo de este arco dentro de unas cuantas horas y 50 kilómetros en las piernas.

  Un par de kilómetros por las calles de Bran que nos van a embocar al meollo de la cuestión. Casi todo picando para arriba. Susana y yo observamos que hay de todo entre los corredores. Gente muy bien equipada y otros todo lo contrario. Algunos llevan pantalones largos de algodón, mochilas de esas que llevan los chavales al cole, con un bidón de agua en el lateral. No se, cada uno sabe lo que hace, digo yo.

  También flipamos un poco con que en el primer kilómetro, a muchos se les caen las cosas. Los bidones, geles, vasos, material y muchos bastones rebotando por el suelo.  Parece de broma esta salida. je je je.



  Siempre en continua subida, nos adentramos en el bosque. Un bosque con unos pinos super altos donde se hace casi la oscuridad total. Por que sabemos que son las nueve de La mañana y va a ser un rato, si no, seguro que sacaríamos los frontales.


  Hasta el kilómetro 9 no vamos a dejar de subir. Un bosque muy embarrado con tramos de repechos muy duros. Muchos corredores han salido como Sputnik, y ahora Susana y yo vamos a ir adelantando a muchos de ellos.

 


   Sendero estrecho entre estos pinos tan altos que ponen muy difícil el adelantar. Nosotros a lo nuestro que todavía queda mucho y además hemos venido a disfrutar en todos los sentidos de esta carrera.


   Del kilómetro 4 al 9, tenemos una subida por un paso alpino que nos va a llevar al refugio de Tiganesti situado a 2195 metros. Hasta este punto ya llevamos mas de 1100 metros positivos. Bastante cañero este comienzo. Además llegando a las zonas altas de esta primera subida, nos hemos encontrado con bastante nieve.


  Pasos de canchales donde había que tener muchísima precaución, por que un resbalón, te podría hacer caer ladera abajo hasta Dios sabe donde.



  Pasamos por una formación rocosa muy característica donde, sin pararnos mucho, intentamos hacer unas fotos para el recuerdo. Coronando esta cima, comienza a soplar mucho aire y hace bastante frio. Decidimos ponernos el impermeable para que no nos baje mucho la temperatura.

  Hemos pasado de un bosque super verde a una zona totalmente blanca. Muchos neveros que tenemos que cruzar por el medio y donde las pisadas han hecho que esté muy embarrado y resbaladizo. Con mucha precaución y con paso firme y seguro vamos avanzando. Tampoco es que podamos ir mas rápido ya que los pasos son de a uno y los que van delante también llevan mucha precaución. Algún corredor resbala y se va para abajo, pero gracias a los voluntarios que están puestos como de barrera, logran pararlos y que la cosa no pase a mayores. Ufff, que miedito da mirar para abajo. 

  Comenzamos un descenso muy chulo. De los que nos gustan a nosotros. Un sendero entre piedras y algunas raíces que está algo embarrado. Tiene bastante pendiente lo que hace que los corredores vayan con mucha precaución. Nosotros disfrutamos lo que podemos y adelantamos a los que podemos. Vamos un poco frenados, pero bueno, es lo que hay  y no nos vamos aponer nerviosos.



  

  Al finalizar esta entretenida bajada, llegamos a la cabaña Malaiesti situado a 1720 metros de altitud. Aquí tenemos el primer avituallamiento. Estamos en el kilómetro 13. Menudo avituallamiento. Muy completo. Rellenamos los bidones y degustamos los cinco tipos de galletas que hay. También algo de fruta, frutos secos y unos conguitos que saben a gloria.

  Bueno, después de recargar energías, comenzamos la ascensión mas dura que nos llevará a la altura máxima de la prueba. Omu Peak con sus 2505 metros de altura nos espera.

  Comenzamos subiendo por una zona bastante abierta. Cubierta de hierba muy agradable  de andar. Pero la fila de corredores que llevamos delante nos van avisando de lo que viene. Se ve muy blanca la cosa. Comenzamos a pisar nieve. De momento son neveros, pero a medida que cogemos altura la nieve va aumentando.


  Ahora si, nos metemos en un paso alpino donde tenemos que hacer algo mas de 3 kilómetros y casi 1000 positivos. El desnivel es importante. Vamos pisando las marcas que van dejando los de delante. Muy peligroso pisar fuera de esas marcas. Susana va detrás mío utilizando los bastones. A medida que subimos, se va poniendo peor la cosa. Tanto climatológicamente hablando, como la nieve y el desnivel, van cambiando a peor.



  La niebla va en aumento y se ve cada vez peor. También tenemos una sensación muy rara en al visión. Susana y yo coincidimos en que vemos como borroso, y es que la nieve tan blanca por todos lados, junto a la cada vez mas espesa niebla, hace su efecto.



  Menuda subida. Llevamos casi una hora de ascensión. Paso a paso, siguiendo al de delante. Susana viene pegadita a mí. Sin mirar hacia atrás por que la situación impone bastante. Lo bueno es que a pesar de estas condiciones, no hace demasiado frio. También cuenta que llevamos ropa buena y eso se nota.

  Pues nada, por fin llegamos a la cima de Omu Peak. Ahora si que hace frío y aire. Una pequeña ventisca que tenemos que pasar rápidamente para no quedarnos pajaritos.



   Comenzamos el descenso. Algún paso bastante complicado que tenemos que salvar ayudándonos unos a otros. 



 Mejor no mirar a los lados. Paso estrecho de piedras heladas, nieve y zona muy expuesta donde un fallo de deja caer al final del barraco.


  Pasadas estas situaciones, comentamos que esto en España sería inviable. No se si aquí esto es normal por que están acostumbrados a este terreno, pero jugársela, se la ha jugado muy mucho, la organización bajo mi punto de vista.




  Venga, recuperadas las pulsaciones, comenzamos a pisar nieve blanda. Eso sí, hay zonas que te llega por las rodillas. Vamos cresteando con un poco mas tranquilidad, aunque no hay que irse mucho del "camino" por que seguimos teniendo los barrancos a ambos lados.



  Las nubes y la niebla parecen que van desapareciendo. Nos deja una estampa increíble. Ahora si que da gusto y podemos disfrutar de este paisaje nevado. Comenzamos a correr-andar-resbalar lo que podemos. Hay tramos donde la niebla vuelve y otros donde desaparece. También volvemos a tener algún paso peliagudo para atravesar las laderas.





  Esta zona tendría que está llena de Jnepenis, que son unos arbustos fuertes y robustos que crecen en estas alturas y que contienen la nieve y evitan que se hagan avalanchas, pero que hoy están cubiertos por la nieve.


  Después de divertirnos un poco estos kilómetros, llegamos al refugio Batrana. Situado a 2170 metros y se considera un refugio de montaña de emergencia. Aquí, ya va desapareciendo la nieve, aunque todavía quedan muchos neveros que tenemos que ir librando para continuar el trazado.




  Desde este refugio hasta el siguiente punto de control y avituallamiento, tenemos unos 5 kilómetros donde vamos descendiendo para hacer 600 metros negativos.


  Poco a poco va desapareciendo la nieve por completo y el sol cada vez está mas presente. Guardamos el impermeable y comenzamos el descenso. Ahora sí, vemos y pasamos por zonas muy muy bonitas. El verde, los ríos y el cielo despejado nos dejan unas estampas increíbles.

  Parece que podemos correr bastante ahora. Aunque los surcos embarrados del terreno te hacen ir con precaución, vamos disfrutando de lo lindo. Los neveros que quedan, ya están metidos en las vaguadas. El agua se oye correr por debajo de ellos. Es una pasada. 



  Cuando desaparecen los neveros, es cuando aparecen los ríos. Espectacular. El agua aparece por debajo de la nieve como si fuera el nacimiento. Unas fotillos para inmortalizarlo no pueden falta. Buahh, menuda estampa.




  Después de una zona un poco mas técnica por las piedras y el desnivel, y ya sin rastro de nieve, nos paramos unos segundos a disfrutar de las cascada Doamnele. Impresionante. Merece la pena darse la vuelta y disfrutar de esta belleza de la naturaleza.


  Continuamos el descenso, ya por zonas bastante abiertas y con mucha vegetación. Los diferentes verdes del terreno nos hacen disfrutar el doble. Menudo valle tenemos delante. Cada vez que levantas la vista te llenas de emoción. 




  Un puente tibetano, es el último escollo que tenemos que salvar para llegar al avituallamiento. Estrecho y bastante inestable. Con la falta de algunos tablones. Bien agarraditos a las finas cadenas, le pasamos sin ningún problema. Otra experiencia mas para recordar, que en esta carrera que ya llevamos unas cuantas, ja ja ja.

  Y por fin llegamos al avituallamiento. Refugio de Salvamont Pestera. Allí los Salvamontes están preparados para cualquier emergencia. Llevamos 27, 5 kilómetros. Pasamos por el control y derechos a comer. Aquí hay un poquito mas de materia prima. Caldo, fideos chinos, fruta, galletas, gominolas, frutos secos, café y otras cosillas mas.



  Rellenamos los bidones de agua de los bidones preparados para ello. El isotónico es de polvos mezclados , así que decidimos no cogerlo. Pues nada, decidimos salir de allí y dejamos a varios corredores tumbados o sentados en unas tumbonas hechas con pallets, que la verdad tiene muy buena pinta.

   Continuamos el camino y dejamos atrás el avituallamiento. Aquí también es el punto donde se separan las distancia de 80 k y de 100 k. Pasamos por un bar al aire libre, con mesas y banquetas que junto con su animada decoración no nos deja indiferentes.


   Un carro tirado por caballos, espera a los clientes que quieran dar un paseo por esas hermosas pedreras sin cansarse. 

   Tenemos un tramo de carretera en bajada muy agradable de correr. Aquí hay varios aparcamientos donde los visitantes dejan sus coches y vienen a disfrutar de la zona. Hay varias empresas de actividades que hace las delicias de todos. Nos cruzamos con gente que va paseando y de pronto oigo hablar Español. ¡ No me lo puedo creer !. Les pregunto que de donde son y con una cara de asombro, me dicen que de Madrid. Les contesto que nosotros de Toledo. Nos desean mucha suerte y nosotros continuamos el camino. Se han quedado un poco pillaos, ja ja ja. No se esperaban que unos Españoles estuvieran corriendo la carrera.


  Comenzamos a subir por un valle verde, por el que discurre un rio que viene de las montañas. Paisaje para enmarcar. Menudo valle. Esto es un regalo. Poder disfrutar de esto es increíble.



  A mitad de subida, un fotógrafo esta parapetado para hacer una foto espectacular. Nos giramos y lo que vemos son las montañas nevadas, allí a lo lejos, por las que hemos estado hace unas horas corriendo.



  Decidimos pararnos y hacérnosla nosotros también con el móvil. No sabemos si conseguiremos las que nos ha hecho el fotógrafo así que mejor nos la llevamos puesta. 


  Ascenso muy llevadero rodeado de hierva donde vamos varios corredores juntos. Charlamos un poco con alguno que ha estado en España trabajando un tiempo. Hablamos de cosillas de la carrera y de otras de España. 


  Nos adentramos en un bosque por una pista forestal. Aquí podemos correr bastante bien. Alguna zona embarrada y otras con tronos y ramas, pero podemos soltar patas un poco. Pisamos varios riachuelos que vienen de las vaguadas del bosque. según descendemos va aumentando la temperatura y el cielo cada vez está mas despejado. Cada vez más podemos disfrutar de todas las montañas y valles de Transilvania.




  Después de una ligera subida, llegamos a Poiana Gutanu. Un avituallamiento muy animado. Dentro de lo que parece un merendero, tienen todo preparado para reponer energías.


   La música da un ambiente increíble. Don´t Know You Got de Cinderella.  Espectacular.





  Mientras movemos un poco el esqueleto, degustamos los manjares que nos han preparado. Aquí también tiene café, además de todo lo de los otros avituallamientos. Estamos allí unos minutillos antes de volver a emprender la marcha. Estamos en el kilómetro 37 pasado. Ya va quedando menos.

  Allí también están los de salvamento montañero en alerta. Nos animan a continuar dándonos palmas. Les damos las gracias mientras comenzamos a subir por un camino por el que baja agua. Fresquito para los pies, ja ja ja.

  Ahora si que nos metemos en bosque puro y duro. Con repechos bastante duros. Raíces, ramas y piedras. 



También bajamos alguna cuesta bastante empinada donde hay que llevar bastante precisión por que está el terreno muy suelto y como te dejes llevar, acabas rodando cuesta abajo. En este tramo todavía podemos disfrutar de unas vistas bestiales. Las praderas por la izquierda y las montañas nevadas por la derecha.






  Muchos corredores nos juntamos en estos tramos, donde las patas se te ponen duras. La sombra de estos pinos tan altos, ahora nos están dando la vida, por que el calor ahora va en aumento.

  Una larguísima bajada, con mucho desnivel y con el terreno muy húmedo, hace las delicias de unos pocos y la tortura de muchos. Susana y yo ahora si que vamos disfrutando. Muchos bajan andando por mido a escurrirse. Además el terreno es algo técnico por la cantidad de raíces, ramas, piñas y piedras que hay en el sendero.

  Yo me lanzo para abajo junto a otros dos corredores y Susana hace lo mismo. Lleva pegados a dos corredores que van de lujo detrás de ella que les está sirviendo de guía. Lo que no saben es que Susana en estas bajadas va como un tiro.

  Y así, después de machacar un poco los cuádriceps, salimos del bosque. Aquí espero a Susana que trae enganchados a esos dos corredores. Al llegar a mi altura, corremos juntos un rato. Uno de ellos me dice que "¡¡Woman Power!!". Ja ja ja. Los ha llevado con el gancho. Unas risillas con ellos mientras intentamos intercambiar impresiones. Y llegamos al último avituallamiento. Creo que está un par de kilómetros mas lejos de o que marca el mapa, pero bueno, muy bien situado para para un poco después de este bajadón.

  Estamos a unos cinco de meta. Tenemos un tramo por una pista forestal muy fácil de correr, aunque seguimos teniendo alguna subida, bastante tendida, que otra. Desde algunos puntos, se escucha la megafonía de meta lo que nos indica que ya estamos cerca.



  Bueno, después de una última bajada, llegamos al polideportivo. Ya estamos en Bran. Pisamos la carretera con el castillo de Drácula de fondo. Increíble recibimiento, je je je. Dejamos la carretera y nos metemos a la derecha por la aduana de Bran. Unos patios y una escalera de piedra nos da acceso a los jardines del castillo.



  Mon Amur, ya lo tenemos. Tenemos el arco a escasos 50 metros. El crono marca 11 horas justas y cabales. Aunque hoy el reloj era lo de menos, por que hemos venido a disfrutar de cada metro del recorrido y de cada estampa de sus paisajes. Aún así, muy buen tiempo para las adversidades que hemos pasado. 



  El speaker nos nombra por los altavoces. El nombre y los apellidos de Susana los dice casi a la perfección. Los míos son inentendibles, ja ja ja. Bueno, se lo agradecemos igual.



  Nos cuelgan la medalla de la Transilvania 50 k. Un besazo gordo que se merece Susana por que hoy ha sido un día de cabeza mas que de piernas. Ha estado enorme. Otra muesca para tu marfil. pero está hay que enmarcarla en solitario. Enhorabuena. Toca hacerse la foto mordiendo a medalla.


  Ha sido un día espectacular. Un día increíble. Si todos los regalos de reyes son así, deseando estoy que llegue el 6 de Enero para ver que aventura nos echan Melchor, Gaspar y Baltasar.



  Bueno bueno bueno. Menuda post meta tiene montada aquí. De comer hay lo que quieras. Un poco de pizza nos viene de  lujo. Eso sí, regada con un poco de refresco. La fruta que no falte y sobre todo las gominolas que están de "muerte".


  Descansamos un poco en las mesas y sillas que nos han preparado. Muchos corredores están descansando en los jardines de hierba a los pies de este imponente castillo. Unas fotos inmortalizan el momento y nos demuestran que hemos vencido a Drácula después de 50 kilómetros bajo las inclemencias del tiempo. 


Descansamos un buen rato, que se está super a gusto. Eso sí, haciendo viajes para seguir llenando el buche. Los fisios trabajan a destajo. La música ameniza el cotarro. Y nosotros decidimos ir a cambiarnos por que ya está empezando a caer el sol y la temperatura empezará también a descender.



  Pues nada, andandito y contándonos muchas cosas, llegamos al alojamiento donde nos ponemos de guapos y volvemos a dar un paseo por Bran. Cena y a descansar que mañana tenemos que deshacer lo hecho. Pero antes una última foto a los pies del majestuoso castillo de Drácula.






  Como experiencia personal y hablo también en nombre de Susana, esta carrera es espectacular. Aún habiendo tenido esos tramos de dificultad, ha sido una pasada. Menudas montañas tienen aquí. Este año ha sido el mas complicado de todos en los primeros 20 kilómetros por las nevadas de los días anteriores. sabemos que en las otras ediciones han podido disfrutar de esas zonas a tope. Viendo los paisajes y disfrutando del paso alpino con nieve, pero despejado y con seguridad. Aún así, ha sido una autentica locura. Nos lo hemos pasad increíblemente bien. Ha costado 7 años venir, pero ha merecido la pena. Nos llevamos a España una aventura increíble. Una aventura que ya está en nuestro recuerdo. ¡¡Buahhh, como lo hemos disfrutado!!.


   LA VUELTA

   Nos levantamos y vamos a desayunar al local donde cenamos ayer. hemos quedado con el para que nos ponga un suculento desayuno contiental.


  Después, cogemos el coche y emprendemos la vuelta a Bucarest. Viaje muy entretenido observando como conducen aquí e intentando seguir sus normas, je je je. Tampoco faltan los chascarrillos de la carrera.

  Sin complicaciones, dejamos el coche y un autobús gentileza de la compañía, nos lleva al aeropuerto. Allí, volvemos a facturar la maleta y después de un gran café, pasamos el control y nos subimos al avión.

  En este viaje nos vuelve a tocar separados. la mujer que va a mi lado me dice que su marido va delante y que como puede cambiar el asiento. Puff, que dilema. Menos mal que Susana me escribe y me dice que el asiento de al lado está libre. Je je je, pues de lujo. Le digo ala mujer que le llame que yo se lo cambio. 

  Al final, ella con su marido y yo con Susana. Solo queda aguantar las casi 4 horas de avión con las piernas encogidas, esperando que no se agarroten mucho.

  FIN

 Pues ya estaría, como dicen por ahí. Si necesitáis mas datos, por que os habéis echado la manta a la cabeza y decidís hacer esta aventura, no dudéis en preguntar. Hay muchos detallitos que os vendrán bien para hacer mas fácil el viaje.

  Muchas gracias a todos por vuestros mensajes. Nos vemos muy pronto.

  Capi