domingo, 15 de marzo de 2026

Maratón de Badajoz

   Bueno, vamos a por el octavo maratón del año. ocho maratones seguidos. Vamos por buen camino para llegar a ese maratón de Toledo que será el 15 de Noviembre y donde intentaré hacer mi 200 maratón. intentándolo estamos, je je je.

  Viaje muy tranquilo hacia Badajoz, haciendo parada en Mérida para recoger el dorsal de las millas romanas de la semana que viene.

  Después, derechos a la feria del corredor que está situada en el IFEBA. La feria del corredor cierra a las dos y llegamos a menos 10. Sin problemas recogemos el dorsal con el que nos dan una camiseta, un pantalón y una riñonera. Gran bolsa para un maratón pequeño como este.

   Después decidimos comer en la feria de la pasta y todo genial. Espaguetis a la carbonara, pollo asado bebida y fruta. Que mas se puede pedir.

  Estaba allí en el IFEBA la feria del deporte, y pudimos ver los trofeos ganados por la selección de futbol, tanto femenina como masculina


  Después, unas fotillos en el cartel de la prueba y derechos al hotel. Antes pasamos por el Kiwoko a por el saco de arena de gatos, que no tenían, ja ja ja.

  Por la tarde y después de descansa run poco, visitamos la ciudad. Una sorpresa para nosotros, que aunque estuvimos hace muchos años no nos acordábamos. Tiene una ciudadela increíble y unas calles del casco antigua muy chulas.
  Cenamos y a la piltra.
  Por la mañana, recogemos todo y nos vamos a desayunar. Menudas tostaditas nos puso el hombre de un bar pequeño que nos enteremos que abría a las 6 de la mañana. Con todo hecho, dejamos las cosas en el coche y nos vamos a la pista de atletismo donde tienen montada la salida y la meta.
  Allí ya se huela a maratón. Nos encontramos a varios amigos y como no, al gran Edu que no se pierde una, ja  ja ja.

  Pues nada, la hora se acerca y hay que cambiarse. Nos vamos a la salida y me despido de Susana que se va a las gradas de la pista a ver la salida. Yo coincido con varios Toledanos con los que charlo un poco.

  Venga, ya no queda nada. Saludo a Susana que desde la lejanía no se pierde detalle.


  Pues nada, dan el pistoletazo de salida. Me despido de mi Mon Amur, que hoy se volverá a hacer mas de 15 kilómetros siguiéndome y a correr. Damos una vuelta a la pista y salimos del complejo deportivo.
  Tenemos unos 14 kilómetros por el arcén de una autovía.

  Hoy llevo las medias de compresión por que vengo recién pinchado, ja ja ja. Una contractura el jueves, ha hecho que Carlos me haga lo imposible para poder estar aquí. sabiendo que teníamos muy poco margen de tiempo. Veremos como se porta el gemelo.
  Ya en la autopista, me uno al globo de 3 horas 45 minutos. Venga, parece que este ritmo va a ser el bueno. Gran grupo donde tengo varios conocidos y donde las charlas hacen mas ameno el camino.
  El recorrido es el que es. Al volver a Badajoz, nos metemos por la senda que va pegada al rio. Tierra, piedra y demás. Un poco diferente este maratón para ser de asfalto.





  Esta senda la cogeremos en varias ocasiones hacia un lado, hacia el otro, en un sentido y en otro. La verdad es que hacemos bastantes kilómetros por ella. A mí sinceramente me viene muy bien por que el gemelo sufre menos.  además llevo desde casi el inicio un punto gatillo que a cada pisotón lo noto, pero que de momento no va a más. 
  Susana me ve en varios sitios y eso, como podréis suponer, son energías para el body. Ella se conoce el recorrido mejor que yo. 


  Paso la media maratón en el tiempo estipulado junto al globo. Me he tenido que parar a atarme los cordones un poco mas fuertes que me baila la zapatilla y me esta empezando a hacer una ampolla. 
  Salimos de la senda cruzamos puente, volvemos a la senda. Todo ello siempre con repechos para entrar y salir de ella.
  A partir del 25 mas o menos, dejo al globo que se vaya. El gemelo sigue dando avisos y prefiero acortar la zancada un poco para no forzarle demasiado. Aún así, siempre le llevo a la vista.

  Vamos a dejar la senda después de unos kilómetros por ella que nos acerca al casco histórico de Badajoz.

  Dejamos también los puentes atrás y nos metemos en las calles de la ciudad.

  Venga, vamos por el ya casi 35. La ciudad a nuestros pies. Allí Susana me da ánimos en varias calles , hasta que se tiene que ir a la meta para verme entrar. Tiene unos 4 kilómetros desde Badajoz hasta la pista, así que otra pecha a correr que se va a dar hoy.
  



  Cuestas arriba y cuestas abajo. Tiene miga el casco antigua, je je je. Pero bueno, es un placer correr por las calles de la ciudad y por sus monumentos históricos.

  Pues nada, hacemos un último requiebro a falta de unos 4 kilómetros y cogemos la carretera que nos lleva directos a la meta.  El gemelo me ha aguantado aunque el dolor le llevo durante toda la carrera. Me va a tocar la semana que viene, fisio y pinchazos, otra vez.



  Pues nada, entro en la pista y allí esta Susana esperándome. La saludo y mientras ella se va a las gradas, yo termino de dar la vuelta ala pista con la que vamos a completar la distancia.
   Últimos 50 metros y paso por meta. 3 horas y 47 minutos. Mejor de lo esperado. Otro para la saca. 
  
  Hace 14 años que estuve aquí corriendo el maratón. Era mi 13 maratón. Y llevé el dorsal 13. Casualidades de la vida. La entrada fue con mis hijos pequeños. Un recorrido totalmente diferente al de hoy. He vuelto a conquistar la ciudad, pero esta vez completando mi 190 maratón.

  Pues nada, después de hacer otra muesca al marfil, salgo de la pista que está acotada para corredores, para reunirme con Susana. Por fin me llevo la recompensa. Ese beso de felicitación. 
 


 Nos hidratamos un poco en el avituallamiento final y comemos algo sólido. Allí también nos volvemos a reencontrar con los amigos y comentamos un poco lo acontecido en la mañana de hoy.
 Fotillos en el cartel para inmortalizar el momento.





  Pues nada, el 190 ya está en mi poder. Continuamos la andadura en esta locura. Pero de momento bien así que, a seguir así que lo vamos a conseguir.
  Nosotros, después de despedirnos de la gente, emprendemos el viaje de regreso a Toledo, no sin antes parando a meternos entre pecho y espalada un bocadillo que quita el sentido. 
  Ale, hasta la próxima que no tardará ene llegar.
   
  Capi