Ya estamos en otro sarao. Pero este es de los que nos gustan. Un trail cerquita de casa y donde sus 32 kilómetros y algo mas de 2000 metros positivos, por unas zonas increíbles y algunas bastantes técnicas, no nos dejarán indiferentes.
Nos recoge Ramón y nos dirigimos hacia san Pablo. Antes, en el bar el Cruce de Menasalbas, paramos a desayunar. Allí al rato, aparece Antonio L y sus colegas para hacer lo propio. Buen ratejo echamos allí. Pero nosotros terminamos nuestras tostadas y salimos hacia san Pablo. Ellos van a la distancia corta y tienen media hora mas de margen.
Pues nada, aparcamos cerquita de la salida y nos vamos a por los dorsales. Allí nos encontramos con muchísimos amigos. Es lo que tiene estar cerquita de casa, que todos nos conocemos, je je je. Recogemos los dorsales mientras charlamos con los demás integrantes del equipo. Hoy ha venido un nutrido grupo del Bikilamanjaro a defender los colores del equipo.
En esta distancia de 32 kilómetros vamos a participara Susana, ramón, Mario, Andrés, Tiri, Iván, Vito y un servidor. Mientras en el trail corto de 16 kilómetros la representación será por parte de Cruz, casado, Sierra, Floro, Tori y Antonio L.
Nos vamos a cambiar que la hora se va a cercando. A falta de diez minutos, entramos al cajón de salida donde nos revisan material obligatorio. Manta térmica y teléfono. Sin problemas, pasamos al "corral" donde nos ya estamos casi todos.
Allí nos juntamos algunos Bikilamanjaros donde nos deseamos suerte, nos hacemos una foto y después cada uno a su lugar. Esto está apunto de comenzar. Vamos a disfrutar de un trazado nuevo con esos 32 kilómetros y algo mas de 2000 metros positivos, donde nos vamos a encontrar zonas bastantes técnicas, subidas imposibles y bajadas muy divertidas. Todo ello en un entorno privilegiado y espectacular.
Bueno, pues termina la cuenta atrás y comenzamos a dar las primeras zancadas en este carrerón. Bastante gente animando la carrera ya que la distancia de 16 kilómetros sale media hora mas tarde y están aquí todos haciendo sus tramites y disfrutando de este espectáculo.
Los primeros compases discurren por las calles del pueblo para dirigirnos hacia la sierra que rodea el pueblo. Como casi siempre picando para arriba. Charlo un poco con Vito que se irá para adelante en cero coma, y unos momentos después, se pone a mi altura el Tiri con el que intercambio unas palabrillas.
Pues nada, comenzamos a coger camino. El día es inmejorable. Hemos salido con la camiseta térmica debajo, pero no tardaremos en deshacernos de ella. Yo me paro en un lateral para no molestar, sobre el kilómetro dos para quitármela. Allí se pone a mi vera una chica que me dice que es la escoba. Pues va a ser que voy el último, ja ja ja.
Bueno, termino de acicalarme y como un gamo en su hábitat, tiro hacia arriba en busca de Susana. Llego a su altura y ahora sí, comenzamos a coger ritmo en esta larga subida que nos llevará al Cerillón.
Esta primera subida la hacemos junto a varios corredores. Pasito a paso vamos ascendiendo para completar estos primeros seis kilómetros y coronar el Cerillón. Situado a 1367 metros de altura nos encontramos con el vértice geodésico, donde nos hacemos una foto para corroborar la cima. También le hacemos alguna foto a otros corredores.
Ya tenemos la primera subida conquistada. Comenzamos una bajada de unos 4 kilómetros con alguna zona técnica y muy entretenida y chula. Llegamos al kilómetro 7 y pico donde tenemos el primer avituallamiento. Aquí Susana se toma un vaso de Coca Cola y sigue descendiendo. Yo me tomo un vaso de limón y cojo unas chocolatinas y un par de trozos de naranja.
Continúo mi descenso hasta enlazar con Susana por un camino mas o menos bueno y ancho. Le doy un trozo de naranja a Susana y en un segundo, se tropieza y se cae a plomo al suelo. Menudo morrazo se ha dado. Se queda sentada mostrando señales de dolor. Tiene las rodillas sangrando y las manos desolladas. La pregunto y me dice que lo que la duele es que se le ha subido el gemelo. Todo esto bajo las preguntas y ánimos de algunos corredores que han visto la caída.
Bueno, después de que el gemelo vuelva a su sitio, se reincorpora. se ha dado un buen golpe. Las rodillas se han llevado la peor parte. se recompone un poco del susto y poco a poco comenzamos a volver a trotar. Vamos a ver como reacciona el cuerpo después de tal susto. Lleva bastante dolor pero creemos que ha sido solo el golpe y las heridas que parecen que dejan de sangrar. Veremos al paso de los kilómetros como van reaccionando. Sobre todo cuando se vaya enfriando y se vean realmente los daños.
Continuamos bajando y parece que tiene dolor del golpe y lo demás es chapa y pintura. Poco a poco se va soltando la tensión del cuerpo después de la caída.
Ya por el kilómetro 10 mas o menos, llegamos a la parte baja y unos voluntarios nos indican el camino. De nuevo volvemos a subir. Allí hay una serie de bañeras que tienen la función de abrevaderos. En esta ocasión, van a servir para limpiar un poco las heridas. allí Susana se limpia la sangre y la tierra y piedrecillas de las rodillas y palmas de la mano.
Venga, parece que ya está mas tranquila la cosa. Vamos ascendiendo por un terreno bastante llevadero hasta llegar al un cortafuegos, que visto desde abajo quita el sentido. Se ve claramente el desnivel que tiene y a la fila de corredores dando todo para salvar este salvaje cortafuegos.
Un cartel a media subida, nos recuerda donde nos hemos metido, ja ja ja. Muy acertada la frase escrita en él.
Después de calentar bien los gemelos en este subidón, comenzamos la bajada. Zonas algo técnicas y muchas pedreras donde ahora sí, nos toca disfrutar de este terreno que es el que nos gusta a nosotros. Y así, llegamos al casi kilómetro 13 donde tenemos un nuevo avituallamiento.
El día ha salido caluroso y la gente está bebiendo de lo lindo. Cuando llegamos nosotros, se han quedado sin agua. Bueno, yo llevo los bidones casi llenos. Aún así, podemos beber un par de vasos, Susana de Coca Cola, y yo de limón. Nos dicen que ha sido una locura, pero que el agua está en camino y no tardará en llegar. Bueno, nosotros decidimos irnos, no sin antes comer un poco de frutos secos, gominolas y llevarnos para el camino unas chocolatinas.
Después de descargar las piernas en la bajada, nos enfrentamos a la Morra. Casi 3 kilómetros de ascenso donde nos tenemos que meter unos 540 metros positivos. De 915 metros, coronaremos la Morra a 1366 metros.
Cortafuegos bastante exigente donde aún así, adelantamos a algunos corredores que ya van con calambres. Hoy es día de cuidar mucho la hidratación y sobre todo controlar muy muy la toma de sales.
A falta de unos 400 metros para coronar esta altura, tenemos un avituallamiento. Allí reponemos líquidos y solidos y nos damos un pequeño descanso para rematar esta dura subida. Charlamos un poco con Ismael, que hoy está formando parte de la organización de la carrera y en un minuto nos ponemos al día de retos futuros y carreras que vamos a hacer.
Bueno, salimos de allí, despidiéndonos de todos. Ismael nos indica que no nos entretengamos mucho que tenemos el corte de paso en el km 22 en 4 horas 15 minutos. así que a darle caña que tenemos que pasarle como sea.
terminamos de subir a la Morra, situada a 1366 metros y ahora sí, vamos a disfrutar de una bajada, con algún repecho que otro, por una zona de sendas y veredas muy divertida de correr. Aquí nos juntamos un grupete que vamos dándole un poco de caña para llegar al punto de control en tiempo.
Que zona mas chula. El terreno está espectacular. Los arboles nos están dando bastante sombra. y vamos decididos hacia nuestro objetivo mas próximo. Llevamos unas 4 horas y estamos muy cerca. Me voy un poco hacia adelante para llegar al avituallamiento, y punto de control y ver como está la situación.
Una música muy animada me avisa que estoy muy cerca. después de un último repecho, llego al puerto del Robledillo donde tenemos un avituallamiento muy festivo y con publico viendo el paso de los corredores. Al momento llega Susana que también se ha exprimido un poco más y no tenemos problemas en pasar el corte.
A partir de aquí, tenemos un poco mas de margen y podemos ir sin el agobio de la hora en la nuca. Reponemos muy bien con fruta, gominolas, frutos secos, chocolate y bebida y continuamos el camino. Los sanitarios le dicen a Susana que la curan un poco las heridas, pero ya están secas y no la molestan mucho así que decide dejarlo como está y curarlas ya en la zona de meta.
Nos quedan unos diez kilómetros, pero hay tela que cortar todavía. Seguimos subiendo para salvar este nuevo desnivel desde donde podemos ver las antenas a nuestras espaldas. Llegamos a la zona alta donde nos encontramos formaciones de rocas muy chulas y donde tengo una foto espectacular que me hicieron hace años en otra edición del desafío la Morra.
De nuevo bajada para disfrutar corriendo, pero mirando y controlando por que hay zonas muy rotas y con regueros muy marcados. Y llegamos a la fuente la Canaleja donde tenemos el último avituallamiento. Estamos en el kilómetro 26 y el tiempo de corte en este punto son 5 horas. Ahora sí llevamos tiempo de sobra para disfrutar. Y es que las bajadas es donde mas disfrutamos y donde ganamos bastante tiempo al crono. Susana va disfrutando por estas zonas de lo lindo.
Nos quedan unos 6 kilómetros y tenemos que salvar un nuevo repecho. No es tan duro como los anteriores, pero el cuerpo y las patas ya llevan lo suyo.
Vamos ascendiendo por una senda donde el agua corre abundantemente y donde intentamos no mojarnos los pies que ya que hemos aguantado hasta aquí sin mojarlos, no es plan de hacerlo ahora.
Nos encontramos a un corredor parado con un tirón en el Vasto interno. esto lo conozco por que es donde me suele pegar a mí. Mientras Susana y otro corredor siguen subiendo, me quedo con él y le doy unas sales para ver si se le va pasando y puede continuar.
No dejes de hidratarte hasta meta, le digo. Le doy unas indicaciones que son las que me funcionan a mí para comenzar de nuevo a andar y que no te vuelva a pegar el talegazo.
Estoy en tierra de nadie. Susana por delante sigue a ritmo ascendiendo y yo animando y esperando un poco al corredor que ya ha empezado a caminar. Venga, poco apoco haciendo de enlace para que no se quede, vamos acercándonos a Susana. Parece que las sales y el agua le ha hecho efecto y por lo menos puede continuar.
Casi rematando esta subida nos esperan dos fotógrafas para sacarnos las mejores de las sonrisas. Primero llego yo y me hacen esa foto. Decido pararme y esperar a Susana para que nos la saquen a los dos juntos.
Pues nada, llegamos a la cima y nos encontramos un cortador de jamón. Pero jamón del bueno. Allí varios amigos que están de voluntarios nos animan a probarlo. Joder, que bueno está. Además nos han puesto piquitos de pan para acompañar. Que maravilla. Esto es para disfrutar un poco y tomárselo con calma. Además, hay que dejarlo plasmado que si no la gente no se lo cree. Ja ja ja.
Después de saborear esa delicatessen, nos hacemos unas fotillos y ahora sí, nos vamos a meta. Cuatro kilómetros en descenso para rematar la carrera.
En este tramo, unos voluntarios le dicen a Susana que ya ha ido a por la liebre, je je je. Y es que la sangre de la rodilla la delata.
Camino muy agradable de correr, aunque hay un par de tramos con un surco muy profundo que te hace extremar las precauciones y te lo pone algo difícil. también las raíces en esta zona te pone en tensión. Rematando este tramo, veo unos voluntarios al fondo que cortan el camino para meternos por una vereda a la izquierda. Zona sin complicaciones donde, ahora el que tropiezo soy yo y doy una voltereta que me hace sentarme de culo en el camino.
Los voluntarios me pregunta y Susana llega a mi altura. Nada, siempre que me tropiezo caigo y doy una voltereta. Me sale sin pensar. Es muy espectacular, pero muy efectivo por que no me golpeo las rodillas ni las manos. Solo me doy un golpe en la cadera que no llega a mayores.
Me levanto y ahora sí, cogemos el desvío que nos indican los voluntarios y a correr. En el último kilómetro nos adelanta una chica que nos dio caza en donde el jamón y que ahora lleva mejor ritmo.
Pues nada, estamos en las calles del pueblo y encarando la recta de meta. Hoy si te lo has currado Mon Amur. Después de esa pedazo de caída y con los dolores, has seguido, demostrando de que pasta estás hecha. Enhorabuena. Eres la mas mejor.
Pasamos por meta donde nos están esperando para ponernos la medalla. 5 horas y 56 minutos invertidos en esos 32 kilómetros y 2000 positivos. Está genial. Foto de rigor y beso de recompensa, como siempre.
Nada mas pasar la meta, recogemos la prenda finisher y Óscar, de frutas del cerro, que hoy, como en las ediciones anteriores, nos deleita con fruta de la mejor calidad, nos ofrece sandía y un vaso de fresas que están de muerte.
Mientras comemos un poco y nos hidratamos, nos dice German que miremos por que Están esperando que pasen las master femeninas que falta y cree que Susana esta en pódium. Nos vamos a la carpa del cronometraje pero no hay nadie. Bueno, ahora pasamos a la nave donde nos tienen preparado el avituallamiento final y preguntamos.
Hay bastante bullicio y la música esta altita. Cogemos la carne con patatas que está de muerte y algo de beber. Mientras nos lo comemos, charlamos con los compis y amigos que están por allí.
Susana se va a preguntar como ha quedado. Bueno, tercera del campeonato de Castilla la Mancha. Así que cuando la llaman, sube a pódium y como no, con una alegría inmensa por que hoy se lo ha ganado, la saco unas pocas fotos para el recuerdo.
Descansamos un ratejo junto a los compis Ramón y Mario, que también han subido al pódium, mientras seguimos moviendo la mandíbula para rematar ese plato de patatas con carne. Pues nada, esto llega a su fin y decidimos despedirnos de todos los que quedan y emprender el viaje de vuelta.
Gran carrera. Espectacular organización. Voluntarios de diez. Recorrido único e increíble. No se puede pedir más a este carrerón. Enhorabuena a todos los que lo hacen posible y a todos los implicados en la carrera.
Por nuestra parte ya estaría. Aunque al día siguiente, viendo las clasificaciones, vemos que efectivamente, Susana había quedado tercera de su categoría en la carrera y tendría que haber subido al pódium. Bueno, tampoco pasa nada, pero el minutito ese del pódium siempre emociona y hoy además con lo que se o ha currado, pues hubiera estado genial. No hay que darle mas vueltas. Son momentos de mucho estrés.
El año que viene más y mejor, seguro.
Capi





























































