sábado, 12 de mayo de 2018

MIM Penyagolosa

  Penyagolosa, nombre super atractivo para una carrera. Y si además, le sumas todo lo que te han contado sobre ella (Carrera de diez, espectacular........), hace que nos desplacemos hasta allí una pareja de tres. Txule, Javi (Bikila) y un servidor.  Pero que conste que yo voy por no dejarlos solos, eh. Je je je.
   Viernes a medio día partimos hacia Castellón con no mucho margen para recoger los dorsales. Dan de plazo hasta las nueve de la noche, así que el viaje directo, quitando una parada rápida para tomar café.
  Dejamos el coche en un parking cerca del centro que es donde está ubicado el tinglado. Hasta allí llegamos con una horita de margen. Después de recoger los dorsales, nos dicen que tenemos que entregar, si queremos, la bolsa para meta antes de las nueve. He de decir que esta carrera comienza en Castellón y termina en Penyagolosa, por lo que es interesante dejar una mochila en meta con ropa para cambiarnos y de abrigo por si hace fresco, ya que luego nos tendrán que traer en autobús de nuevo a Castellón.

 
  Rápido nos vamos al coche y deshacemos las mochilas para dejar las cosas en la bolsa. Bueno, pues dejamos las bolsas y nos hacemos unas fotillos delante del cartel del Campeonato del mundo de trail. Otra cosa que os he de decir, es que en esta edición se disputará el mundial de trail. Sesenta y tantos países se han desplazado hasta aquí para disputarlo. Esto lo hace mas atractivo todavía.
 
  Después de las fotillos decidimos irnos al alojamiento para dejar todo e ir a cenar algo, no muy tarde ya que mañana hay que madrugar para la carrera.
  Cena, charletas y en un plis estamos durmiendo. Bueno, yo me quedo dormido cuando la vecina de la lado termina de secarle el pelo a su hija que después de casi veinte minutos consiguió que se duchara. Pufff, por fin silencio. Son las 00:30´. Tengo que dormir muy rápido que mis compis me llevan ventaja.
  A las seis el desayuno y poco después coger las mochilas y andandito para la salida. Tenemos unos veinte minutos de paseo donde nos podemos ir mentalizando. Ya hemos llegado a la universidad donde después de pasar el control del chip, nos unimos a los 1.500 participantes que hemos decidido hacer esta distancia. La MIM: Maratón y media.

 
  Esto es una pasada. Esto es trail en estado puro. Miradas, caras nerviosas, pensativas, algunas deseosas. Todos con el único objetivo de disfrutar de esta prueba y si puede ser terminarla.
  Ya he hablado con Susana para que me desee suerte. A lo largo de la prueba la iré informando de nuestro estado para que ella lo vaya comunicando. Gracias Mon Amur.

 
  Quedan diez segundos para que comience esta mítica prueba. Los segundos pasan hasta lentos, pero cuando nos queremos dar cuenta ya estamos corriendo por la pista de atletismo. Muy despacito (somos 1.500), completamos casi una vuelta completa para salir del tartán y, después de un kilómetro mas o menos adentrarnos en las montañas.
  Hace un bochornazo increíble. Todavía no ha salido el sol, pero tiene toda la pinta que nos va a atizar de lo lindo.
  Los primeros ocho kilómetros los voy a resumir en muchos parones y poco correr. 1.500 corredores para una veredita es lo que tiene. pero bueno, hay que tomárselo con calma e intentar disfrutar pase lo que pase.

 
  El primer avituallamiento, en Borriol,  es un poco caos por la cantidad de gente que vamos llegando. Es importante llevar bien llenos los bidones e hidratarse y comer lo que se pueda, sin pasarse, por que vamos a necesitar mucha agua hoy.
  Yo voy chorreando sudor. Ha salido el sol y nos está atizando de lo lindo. Hay horas en las que el cielo está enmarañado, pero la humedad es increíble.
  Nos empezamos a dar cuenta que el recorrido va a ser no muy técnico ni con grandes desniveles, pero si en casi todo el recorrido, predominarán las piedras.
  Después de una subida larga pero tendida, hacemos unos cinco kilómetros por la cuerda a unos 550 metros de altura. Van pasando los kilómetros y el agua e isotónico se nos va acabando. Llevamos unos diez desde el último avituallamiento y no tiene pinta de que haya alguno cerca. Hay que ir racionando.
  Vamos por el km 20 casi siempre por veredas pedregosas donde el correr es algo complicado.  Y... Ya pasado el 22 divisamos un forzudo a lo lejos. Allí está el avituallamiento. A mi me quedan cuatro gotas, Javi va sin líquido y a txule le queda algo.

 
  Importante la foto con el forzudo, je je je. Después, a beber se ha dicho. Aquí ya se van abriendo huecos y el repostaje es mas cómodo. Naranja, plátano............ y para mí, Cuquis. Ummm, que buenas están.

 
  Tocan bajadas suaves pero rompetobillos y un par de pasos por pedreras en lo que parece el cauce de un río seco. Un par de subidas hacen que sigamos acumulando desnivel positivo. Una chica lleva unos kilómetros con la pierna a rastras. En las subidas medio se defiende pero en las bajadas no es capaz de estirarla. La damos ánimos, pero todos sabemos que queda muchísimo y en esas condiciones va a ser muy difícil terminar. 
  Txule va a buen paso y yo le voy siguiendo. Javi parece que tiene problemillas de estomago que está intentando controlar. El urogallo lleva un rato cantando, pero a partir de ahora y hasta el final se va a cantar todas las sinfonías de Beethoven.
  Vemos el pueblo de Useres en lo alto. Allí nos dirigimos. El calor continúa apretando de lo lindo. Ya encontramos a muchos corredores a paso muy lento e incluso alguno sentado o parado descansando.
  Una subida bastante pronunciada nos da acceso al pueblo. Menos mal que aquí hay bastante animación y lo hace un poco mas llevadero. Pasamos Txule y yo por el control. Al poco llega Javi con el estomago revuelto. Estamos justo en la mitad de carrera. Estamos en un avituallamiento de los grandes. Me como un bocadillo de jamón que me sienta de maravilla. También como alguna cuquí que otra, je je je.

 
  Txule también repone y Javi está intentando asentar el estomago bebiendo a tragos cortos e intentando comer algo aunque no le entra nada.
  Nos refrescamos en una fuente mientras observamos a muchos corredores sentados bajo unos toldos con caras de no continuar. Bueno, nosotros nos lo tomamos con calma que queda la mitad y esta es la parte jodida.
 
  Unas llamadas a las mujeres para contarles la situación de carrera. Yo por mi parte le mando alguna foto y una pequeña reseña a Floro que nos está haciendo de enlace con el equipo.
  Bueno, pues salimos de allí con muchas ganas, pero con la incertidumbre de saber si el estomago le va a dejar de dar problemas al presi. De momento va a tirar hacia adelante con dos cojones.
  Tenemos por delante una subida de algo mas de cinco kilómetros. Muy muy pestosa aunque sin mucho desnivel. A ritmito constante vamos subiendo bastante cómodos. He de decir que hoy nos hemos traído los palos para acostumbrarnos de cara al GTP (Gran Trail de Peñalara), donde volveremos a estar los tres, si no pasa nada.

 
   Después de coronar, nos encontramos con un avituallamiento líquido donde unos voluntarios tiene una ducha improvisada. Javi y Txule no dudan en dejar caer el agua fresca por sus cuerpos mientras yo les miro las caras de impresión por el contraste de temperatura. En este puesto solo hay agua, pero los voluntarios nos dan un par de botes de isotónico que nos viene de lujo.

 
  Pues directos a Torroselles. En este tramo del recorrido, vamos casi en familia. Varios grupetes de gente que vamos casi a la par y donde tenemos conversaciones que amenizan el viaje. Corremos lo que podemos y lo máximo posible.


  Las subidas al tran tran que queda mucho y vamos bastante subidos de temperatura. Vemos a varios corredores que van en dirección contraria. Al cruzarse con nosotros entablamos unas palabras. Se van a retirar y han decidido darse la vuelta para ir al avituallamiento anterior. Hoy está siendo un día duro. La climatología nos está machacando. Nosotros creo que la estamos contraatacando con bastante cabeza. Estamos regulando el agua de un avituallamiento a otro, aunque hay veces que llegamos con los bidones vacíos. Sales minerales cada hora o algo menos. Naranja y plátano en todos los avituallamientos. Alguna barrita propia también cae. En fin, vamos metiendo lo que la carrera nos está pidiendo.

 
Llegamos a Torrosselles. Un caserío donde tenemos hasta empanada, dulces, Pepsi......... etc. Km 40 y pico. dos mil ciento y pico positivos. Un pequeño descansito mientras tomamos algo no nos viene mal para afrontar los últimos veinte kilómetros. Muchos corredores dan por finalizada su participación en la carrera. Las altas temperaturas acompañadas de la altísima humedad están haciendo de las suyas. Hay que ir regulando mucho para no quedarse en el camino.
  Nosotros tres vamos a por los últimos veinte. Vamos compis que queda, pero vamos a poder con ello.
  Comenzamos con otra majestuosa subida. Piedras y mas piedras. Esta ya empieza a picar. Vamos charlando con una pareja que va a nuestra altura. Txule le explica un poquito lo que es Gredos mientras poquito a poco acabamos de rematar la subida.

 
  Y... Al fondo vemos un pueblo increíble. Las casas edificadas en lo alto de un cortado que da la sensación que se va desgastando con el paso del tiempo y........ Bueno, yo le digo a Txule que una casa es para toda la vida, pero los dueños de esas no se si lo tendrán tan claro, je je je.
 
  Después de subir a la calle principal entre aplausos y ánimos de la gente, paramos para hacer lo propio de un avituallamiento. Aquí nos cruzamos con los corredores de la CSP (108 km con 5.600 +). Ahí es nada.
  Estamos a diez kms de conseguir nuestra meta. Eso sí, es el peor tramo de todos. Subimos hasta 1.500 metros para completar los 3.400 metros positivos.

 
  Este tramo es por un pinar. Parece la zona mas chula del recorrido. Aquí vamos alternado posiciones con otros corredores. Unos suben mejor que otros, pero otros corren mejor que los unos. El caso es que nos vamos saludando en cada adelantamiento, je je je. Estuvo graciosa la cosa.
  Y por fin llegamos al último repecho. Para mi el mas duro y con mas desnivel de todos. No muy largo pero ya hace pupa. Javi lleva sin beber unos kilómetros por que el estomago no le acepta nada. Va aguantando como un jabato. Hoy si que se lo está currando por que el estomago no ha dejado de hacer de las suyas. Varias paradas técnicas donde el estomago quiere dar sus últimas embestidas.
  Vamos Jabuchi, un tironcito y para abajo. Txule y yo nos tomamos una glucosa para afrontar este último tramo de subida donde nos adelantan varios corredores que van mas fuertes que nosotros.
  Pero nosotros también vamos a coronar. Y ahora los tres vamos lanzados para abajo en estos últimos dos kilómetros y pico hasta meta. Esta es otra que no nos cuentan y otra que de nuevo completamos los tres juntos.
  Se oye la música. Se oye al spiker. Se oye a la gente. Se ven las cintas del pasillo de meta. Si señor, lo hemos hecho. Y.... Entramos en la alfombra roja de, no se si de los campeones, pero si de los que han sufrido y luchado por pisarla.
  Gracias compañeros por este día. Un día donde el compañerismo ha hecho que lleguemos todos. Un día de esos que recordarás toda la vida y que seguramente comentemos en mas de una ocasión.
  Pasamos la línea de meta felicitándonos, como no podía ser de otra manera. Carrera sufrida pero terminada. Somos unos de los 1.500 corredores que han salido y tres de los 1.000 que hemos llegado. Una carrera con 500 abandonos. Esto ha sido una pasada.


  Una multitud de fotógrafos se agolpa a pocos metros de la meta para fotografiar la entrada a meta de todos los corredores. Sentada en el suelo está Gema Arenas. Integrante de la selección Española. Me agacho y la pregunto que tal les ha ido. Han quedado campeonas del mundo por equipos entrando ella en cuarta posición. Y los chicos campeones del mundo con Luis Alberto Hernando proclamándose campeón del mundo por tercera vez consecutiva.


  La felicito, la choco la mano y me voy con mis compis que están con otro grande. Depa, el spiker por excelencia en los trail mas duros y emblemáticos. También integrante del equipo de la selección. No dudamos en hacernos una foto con él y nos termina de poner al día de lo acontecido en este campeonato del mundo.
  Nos vemos en el GTP colega, -le digo. Y seguimos avanzando para ponernos la medalla en el pescuezo, Ja ja ja, otra que nos hemos ganado compis. Bikilamanjaro vuelve a estar en lo mas alto.
  Unas fotitos para el recuerdo poniéndonos la medalla y pulserita que nos acredita como finisher. Esto está a rebosar de gente. Intentamos hablar con nuestras mujeres y amigos pero aquí no hay cobertura. Hidratarnos, comer algo y una ducha de agua fría es lo que hacemos en los siguientes minutos.





  Sentados y mientras tomamos una cervecita, comentamos alguna que otra cosa de lo que nos ha ocurrido en carrera. Analizamos, así en caliente, las cosas que nos han gustado y las que no. Supongo que mañana en frío y durante el viaje de vuelta lo analizaremos con mas calma, pero lo que si tenemos seguro es que nos ha dado mucha fuerza para afrontar el GTP.


  Ya con ropa seca y después de un platito de paella y un bocadillo, nos dirigimos hacia los autobuses que nos llevaran de vuelta a Castellón. Dos horas de viaje en autobús que se hacen mas largas que las once que hemos tardado corriendo  y por mitad de la sierra, ja ja ja.


  Bueno, este ha sido un pequeño resumen. Os podría contar muuuchas cosas mas, pero me tiraría como mínimo, otras once horas, je je je.


  Y termino con un espíritu de la legión. Un espíritu que he recitado en muchísimas ocasiones y que hoy hemos llevado hasta la meta.
                                               El espíritu de compañerismo:
   CON EL SAGRADO JURAMENTO, DE NO ABANDONAR A UN HOMBRE EN EL CAMPO, HASTA PERECER TODOS.
   Hasta la próxima.... Muchas gracias por vuestros mensajes.

   Capi

domingo, 6 de mayo de 2018

Maraton trail de los Vientos.


   Vamos a por el maratón 96. El maratón de los vientos. Se desarrolla en Las Navas del Marqués. Un pueblo de Avila. Esta vez voy a ir acompañado de Raúl. Y juntitos nos desplazamos a este maravilloso pueblo.
 Ojo lo que casca el Raúl, ja ja ja. Viaje ameno y entretenido que nos lleva a preguntar, ya en el pueblo, por la plaza nueva que es donde se recogen los dorsales.
  Sin mucho problema aparcamos a la espalda de la plaza junto a una casa unifamiliar. De allí nos vamos lo primero a por el dorsal y donde nos hacen entrega de la camiseta templaria. Las navas del Marques, ruta de paso hacia el Escorial de los templarios, que dejaron huella en el pueblo.
  Después nos dirigimos a un bar donde hoy, en comparación a otras veces, va a caer un delicioso cruasán. Allí nos encontramos con conocidos y amigos. Sandra, Pedro (Skivo)... con los que charlamos un ratillo antes de ir a cambiarnos.

 
  Hoy parece que el día nos va a compañar. Pero nos va a acompañar de más, je je je. Tengo la impresión que hoy va a hacer calor. Son las 8:30´ y la temperatura es agradable.
  Nos dirigimos hacia la salida y allí encontramos a muuuchos amigos. Alberto, Pedro, Javi, Carlos.....




 Todos dispuestos a darle zapatilla esta mañana. Unos a la distancia de 24 km y otros a la de maratón.
  Pues falta muy poquito para el comienzo y en cabeza de carrera hay dos caballos montados por caballeros templarios. Con sus armaduras, cascos y sus galas contienen al grupo que esta deseoso de salir.
  Con petardos y confetis se da la salida. Los templarios van en cabeza conteniendo la carrera, hasta que se apartan a los lados de la calle y nos saludan a nuestro paso.
  En este tramo de calle, cuesta arriba, Javi nos dice que adelantemos lo máximo posible por que al comienzo del camino se producirá un tapón. Así, por la izquierda, vamos los tres adelantando a los que podemos. Hasta llegar al camino donde hay un estrechamiento que pasamos sin muchas dificultades.
 Javi hoy tiene ganas de correr. Esta zona se la conoce bien y esta carrera la ha hacho varios años. Hoy he venido a acompañar a Raúl, así que él manda. Creo que vamos mas rápido de lo que nosotros queremos así que le digo a Javi que tire que nosotros vamos a nuestro ritmo. Y.... despidiéndose de nosotros le vamos perdiendo en la lejanía.
  La primera parte es bastante corrible aunque hay alguna bajada en la que nos encontramos terreno muy seco y con arena muy fina. Tenemos que tener mucho cuidado. Muchos resbalones y culetazos se producen en estas zonas.
  las primeras subidas no son excesivamente duras, pero si nos hace ir a un ritmo en el que nos permite ver el paisaje que tenemos a nuestro alrededor. Es espectacular esta zona. Pasamos por un embalse en el que dan ganas de bañarse.
  Llegamos al primer avituallamiento después de pasar por un túnel que está totalmente embarrado. Casi todos los corredores quieren pasar por un lateral que es donde menos se ha acumulado el barro. Esto hace que se forme una pelotera de gente increíble. Raúl decide seguirme y pasamos por todo el medio. El barro casi nos cubre los tobillos, pero esto es el trail, je je je.
  En el primer avituallamiento hay muchos corredores ya que todavía estamos las dos distancias juntas. Rellenamos los bidones y después de comer algo de fruta, cojo unas gominolas.

  Raúl hoy solo lleva un bidón, que de momento le vale, pero le digo que a ver si conseguimos una botella por que a medida que pase la mañana, el calor será mas alto y necesitará mas liquido.
  Cogemos una veredita por un pinar. Hay raíces y piedras y encima está peraltada. Esto hace que vayamos muy pendientes del suelo y nos guiemos de los de delante. Hasta que me doy cuenta que hace rato que no veo ninguna baliza. Decido parar y hacer una visual. Me parece que nos hemos colado y hemos ido bajando cuando teníamos que ir subiendo. Veo las balizas como a cincuenta metros por encima nuestra. Les doy una voz para que se paren y les indico que es por arriba.
  Ja ja ja, Vamos un montón de corredores siguiéndole. Ahora toca subir a piñón para no retroceder. Bueno, no ha sido mucha la confusión y ya estamos en la senda buena.

  Nos vamos acercando al pueblo por una senda bastante cómoda y donde nos adelanta Pedro (Skivo). Le saludo y le digo unas palabrillas de ánimo. Pero pasados unos metros decido adelantarle haciendo un sprint para hacerle unas fotos, je je je. Después me despido de él y espero la llegada de Raúl.
  Y llegamos al punto donde nos separamos de los de la carrera de 24 km. Miro el reloj y veo que llevamos mas de 24 km. Eso me hace pensar que estos van a hacer un par de kilómetros más y nosotros supongo que también.


  A partir de aquí vamos a ir muy solos. Un par de corredores por delante y alguno por detrás, pero muy distantes unos de otros.
  En el siguiente avituallamiento, todavía pegados al pueblo, les pido una botella a los voluntarios. Por suerte tienen, así que Raúl ya lleva un litro de agua. Ahora ya podemos continuar no sin antes hacernos unas fotillos.



Ahora viene la parte mas bonita y que mas me llama la atención. Vamos por la orilla de un río. Un río super limpio y con unos paisajes espectaculares. Por una veredita vamos subiendo poco a poco y llevo en todo momento el móvil en la mano para hacer muchas fotos.



  Y... Llegamos a una presa. Nos quedamos viendo como deja caer el agua por sus paredes para alimentar al río que hemos dejado atrás.
  En la subida con mas desnivel de la carrera, se nos pega una chica que en teoría tenía que ir delante. Le digo que si es que le ha pasado algo y me dice que se ha despistado y a seguido recta. Bueno, le ha costado unos metros mas, je je je, como a nosotros en la primera parte.



  He de decir que la carrera es de las mejor balizadas que he visto. Cintas muy seguidas y muy largas con las que es complicadísimo perderse, pero que muchas veces vamos pensando en nuestras cosas o simplemente mirando el suelo para poder ir por el mejor sitio y te despistas.
  Con ella hacemos la subida y llegamos al último avituallamiento. Allí hay un grupo de ciclistas con los que charlamos un rato. Después de un rato tomando algo, decidimos continuar el camino. La chica ha salido por patas así que nos quedamos otra vez solitos Raúl y yo.
  Estamos a los pies de los molinos de viento. Hay que subir la montaña hasta su base y por la cuerda ir pasando por todos ellos. Desde arriba vemos un pueblo a lo lejos y llegamos a la conclusión que ese no es navas del Marqués por que quedan pocos kilómetros y ese está muy lejos.



  Continuamos por los molinos hasta que nos desviamos a la izquierda para ir por un prado anegado de agua y donde vamos chapoteando. Aquí Raúl va reservando y bajamos el ritmo por que le están dando pequeños avisos de calambres.
  Ya no tiene que quedar mucho, así que con tranquilidad y bebiendo isotónico. Llegamos al km 42. Esto tendrñia que estar acabado, pero vemos que el camino a seguir se dirige hacia el pueblo que vimos desde arriba y que pensábamos que no era. Ja ja ja, pues si que va a ser Raúl.
  Por un camino bastante duro para los tobillos vamos acercándonos al pueblo. Pasamos una cancela y atravesando un campo nos  dirigimos a la entrada del pueblo. A Nuestra izquierda esta Sandra que nos indica la zona por donde pasar al pueblo y que nos hace una foto. Muchas graciassssss


  Ya por las calles del pueblo podemos correr con bastante alegría. Encaramos la calle donde está situada la meta. No hay ni Dios. El arco de meta está a unos 200 metros y no hay ni Dios. Es una calle super ancha. Nos vamos acercando a meta mas solos que la una.
  Y pasamos por meta donde solo está el del cronometraje apuntando nuestros dorsales. Le doy la enhorabuena a Raúl y le digo al chaval del crono que nos haga una foto con el tiempo final que no está nada mal, por cierto.


 Pues tenemos que andar otros 150 metros para llegar al avituallamiento final. En este camino, unos corredores que estaban tomando algo en una terraza, nos aplauden y nos felicitan. Ja ja ja, Muchas gracias chicos._"que desolación, que sensación de abandono", les digo. Todos se parten de risa......
  Bueno, pues ya en la plaza nos cogemos una bebida y un plato de patatas revolconas con torreznos. Por lo menos eso está bueno y sentaditos dejamos el plato vacío.
  Pues nada, esto ha llegado a su fin y nos vamos al coche para cambiarnos. Allí charlamos un rato con el dueño, del chalets donde hemos aparcado. Muy amable nos cuenta alguna cosilla del pueblo y sin mucho tardar nos hacemos una foto con la camiseta templaria y para casa.


  Pues nada, el 96 ha caído. Esta vez en compañía de Raúl. espero que haya disfrutado de mi compañía y le hayan servido los humildes consejos que le he comentado durante la carrera.
  Nos acercamos a los 100.... No digo ná. Pero antes un par de ultras o tres, que también me encantan, ji ji ji.
  Hasta la próxima...

   Capi
 
 

domingo, 29 de abril de 2018

Ultra trail de los Castillos.




    A las 3:45 suena el despertador. Pufff que pereza. Cuando decides ir a una carrera dices:- Tampoco es tan temprano, pero cuando llega el día..... Te cagas, je je je.
    Bueno, no soy a los que les cueste levantarse y en un plis estoy vestido y tomándome un cafetito para despejarme. Tengo todo preparado desde ayer, así que no me queda mas que coger el coche, encender el gps y disfrutar del viaje a Ciudad Real.
   Viaje en el que te dan ganas de darte la vuelta. Llueve sin cesar y el coche se me mueve del airazo que hace. Hoy la carrera pinta tormentosa. Para colmo he salido con 13 grados y ya voy por 7.
   Voy por la mitad del viaje. Punto de no retorno. -¿Me doy la vuelta o sigo?. Es solo un pensamiento, por que cuanto peor este el día y mas complicada se ponga la cosa, mas me gusta, je je je. Aunque con solecito y fresquito también da gusto correr.
  Bueno, llego al pueblo. Aldea del rey. El gps me lleva hasta la misma plaza de España desde donde tiene lugar la salida y donde se recogen los dorsales. Aparco a escasos 150 metros. Son las seis de la mañana. La salida en un principio está programada para las siete.
 
  Me dirijo a por los dorsales y encuentro a dos chicas con varias carpetas y bolsas, que acaban de llegar y están esperando a que abran el ayuntamiento para entregar los dorsales.
  Muy amablemente me dan el dorsal y la bolsa del corredor. De aquí me dirijo de nuevo al coche y me tomo un zumo y un bollo que me he traído. Aquí no hay nada abierto. Mientras me lo estoy comiendo, me doy cuenta que no he entregado el pliego de responsabilidades, así que decido ir a entregarlo.
  Ya está abierto el ayuntamiento y hay varios corredores. Las chicas al verme con el papel me dicen que se les había olvidado pedírmelo. Bueno pues ya está todo correcto.
  Allí hablo con el organizador que me dice que quitemos los coches de ahí. Están en fiestas y por ahí va a pasar la procesión. Bueno, pues me llevo el coche un poco mas a las afueras y comienzo a cambiarme.
  Hace muuucho frío. El termómetro me marca cinco grados. Esta lloviendo y hace aire. Decido ponerme una camiseta térmica, la camiseta del equipo "Bikilamanjaro", manguitos y la chaqueta impermeable.
  Me dirijo a la salida y creo que ya estamos casi todos. En total unos 36 participantes en esta modalidad. Aparte están los de la corta y los que hacen la de etapas (dos días de carreras durmiendo en el castillo). Allí dejo una mochila. La carrera termina en el castillo de Calatrava La Nueva y así podré cambiarme y ponerme seco para el regreso al pueblo en autobús.
  El gps no coge satélites. Creo que le está pasando a casi todos los corredores, je je je. Bueno, ya los cojera por el camino, digo yo.
  El organizador nos da unas últimas indicaciones y comenzamos la carrera. Salimos neutralizados detrás de un coche por las calles del pueblo. Y ya, a la salida del mismo, comenzamos a subir.
  De momento no llueve aunque el amanecer es bastante oscuro. Vamos tranquilitos por un camino bastante bueno. Está bastante mojado pero se puede correr. De aquí pasamos por varias zonas de arados, entre árboles, bastante pesados.
 
 
  Pasos entre fincas , por lo general bastante corrible. Hasta que cruzamos la carretera y cogemos un camino  bastante embarrado. Barro que se pega en las zapatillas y no hay manera de deshacerse de él. En esta zona me pongo a la altura de dos chicas. María y Bachi, que también van penando con el barro. Ahí vamos los tres intentando avanzar sin desgastar demasiado.
 
 
  María se queda un poco atrás y Bachi se va un poco hacía adelante mientras aprovecho para hacer unas fotos y un par de vídeos. Llegamos al avituallamiento de km 15 mas o menos. Aquí relleno un bidón solamente por que el voluntario me dice que volvemos a pasar por allí dentro de 5 kms. Ahora tenemos un bucle.
  Primero en continua subida y luego en continua bajada. Pero continuamos con el barro pestoso que nos va a acompañar en esta vuelta.
 
 
  Llego de nuevo al avituallamiento y repongo líquidos y sólidos. Tenemos por delante una bajada bastante buena y donde las abundantes chinas del camino nos permiten correr sin riesgo a resbalones.
  En la siguiente subida nos volvemos a juntar María, Bachi y yo. También llevamos a varios corredores delante y detrás. Pasado el km 30 comenzamos la aproximación al castillo. Camino bastante bueno y corrible hasta llegar a un senderito pegado a una alambrada donde tenemos que ir con un poco de cuidado. Este nos va a dejar en la base del castillo.
  Aquí hay un claro en el cielo que deja salir el sol. Hace que empiece a tener mucho calor y decido quitarme el chubasquero, Me va a durar poco ya que ese claro desaparece y a medida que subimos va haciendo mas frío, así que decido ponérmelo de nuevo.
  Desde abajo se ve ese pedazo de castillo. Allí en lo alto de la montaña y donde tenemos que subir si queremos beber algo. Comenzamos la subida por la parte trasera y por un "sendero" bastante chulo. Fotos muy chulas tendrían que salir por esa zona. Poco a poco vamos alcanzando lo alto de la montaña y la base del castillo.
  Pasamos la alfombra roja que da acceso a la explanada donde está el avituallamiento y que dentro de veinte y algún  kilómetro volveremos a pisar por que es donde está ubicada la meta.
  Allí, mientras rellenamos bidones y comemos algo, saludo a Lucio y a Floren (compi del Bikilamanjaro). Ellos ya han terminado su participación. Lucio ha quedado segundo en la de etapas y Floren segundo el la corta. Enhorabuena colegas.
  Después de hablar un rato con ellos donde me dan consejos sobre todo en el paso de la pedrera. Mucho cuidadito en esa zona que se van los tobillos muchísimo, me dicen. Andaremos al loro, muchas gracias.
 
 
  Pues es hora de continuar la carrera. La bajada es por un camino empedrado bordeando la montaña. Es por donde acceden los vehículos al aparcamiento que hay arriba en el castillo, y por donde subiremos nosotros para rematar la prueba.
  En un par de kilómetros estamos en la pedrera. Una zona (con muchas piedras) donde es complicado correr e incluso andar. Todas las piedras se mueven. Yo decido ir muy cauteloso, y aún así los tobillos se van de vez en cuando. Vamos varios corredores juntos. Y por fin salimos de esa zona. Que gusto poder pisar en plano.
  Pasamos por el km 40 en 5 horas justas. Llevamos buen ritmito. La vuelta que nos queda ahora es donde tenemos las subidas mas duras del recorrido.
  Pero antes pasamos por un avituallamiento donde coincidimos varios corredores y nos hacemos unas fotillos.
 
  Por delante tenemos la subida a un castillo en ruinas, pero que aún así es bonito. Todo verde, lleno de árboles y vegetación. Es una pasada. Arriba en el castillo me doy cuenta que está en ruinas pero está bastante conservado.
 
 
  Después de la consiguiente bajada, viene la subida mas larga del recorrido. Y también la zona donde mas nos vamos a mojar. Ha empezado a llover y a hacer un viento bastante fuerte. La temperatura ha bajado consideráblemete. Llevo las manos heladas y aún con lo que llevo puesto, como me pare un segundo me quedo pajarito.
 Después de la larga subida y donde tendríamos un avituallamiento (le han tenido que poner mas abajo por que los vehículos no han podido subir), viene la  bajada y donde llegamos al penúltimo avituallamiento. Allí nos comienza a llover a mares y en pocos segundos comienza a granizar. Madre mía que final nos espera, je je je.
  Salimos de allí ciscando. Al poco tiempo deja de caer tanto el granizo como la lluvia. Uff que respiro. Después de un largo descenso tenemos el último avituallamiento. Un poco de plátano, gominolas y un vasito de cola para rematar estos últimos seis kilómetros.
  Por un camino en la ladera de la montaña continuamos corriendo a buen ritmito con una única parada para que María se ponga un compeed en el talón para la rozadura. Y así volvemos de nuevo a la base del castillo. Nos quedan un par de kilómetros. La subida empedrada de un par de kilómetros y donde no deja de caer la lluvia. Las piedras mojadas hacen que tengamos que ir por fuera para no resbalarnos.
  A nuestra izquierda y en lo alto tenemos el castillo. Al que dentro de muy poco volveremos a conquistar.
  El último repecho es bastante empinado así que hay que reservar unas últimas fuerzas para entra corriendo.
  A falta de unos 100 metros está el hijo de María esperando su llegada. Bachi me dice que me una a la entrada a meta, pero la digo que no, que entren ellas con el peque. Así que las dejo que se vayan hacia la meta para que hagan su entrada. Primera y segunda clasificada.
 
 
  Después de medio minuto y subir el último repechón, hago yo mi entrada y pisando la alfombra roja concluyo mi carrera.
  Las doy la enhorabuena bajo la lluvia. Después vuelvo a saludar a Floren. Toca hidratarse un poco y sin tardar mucho que empieza a hacer frío y la lluvia no cesa, recojo mi mochila y me cambio de ropa.
 
 
  Después de abrigarme bien saludo a los organizadores y les doy la enhorabuena por la carrera. Me ha gustado mucho. Es chulísima incluso con mal tiempo. Sin duda muy recomendable.
  Y...... A las tres en punto cogemos el autobús que nos llevará de nuevo al pueblo.
  Pues nada, una prueba que tenía ganas de hacer y que no me ha defraudado. Una prueba donde se puede correr bastante y donde el atractivo es el paisaje y como no, los castillos.
 
 
  Y sin más, hasta la próxima que está muy cerca, ja ja ja.
 
   Capi