sábado, 2 de septiembre de 2017

Maratón el guerrero de Gredos.

  Por segundo año consecutivo nos acercamos a Candeleda a participar en este precioso a la vez que duro maratón, el cual el año pasado nos dio una buena paliza.
  Muy pero que muy tempranito nos montamos en el coche Alfredo (Tiri), Txule, Floro (que va a participar en la media maratón) y un servidor.
  Después de una parada técnica al grito de -:"Tienes que parar, Capi", je je je, llegamos a Candeleda y aparcamos a escasos 50 metros de la salida. Recogemos los dorsales y directos a tomar un cafetito que al final irá acompañado de una tostada.
 
  Allí nos encontramos a otro Toledano, Raúl, con el charlamos mientras nos tomamos el deseado café. Es tempranito todavía pero ya se está llenando de corredores la zona.
  Nos vamos a los coches a cambiar y al lado nuestra ha aparcado Pepe, otro integrante del Bikilamajaro. Después de acicalarnos nos dirigimos a la zona de salida donde me encuentro a Jose Roberto (Gacela). Un tipo genial con el que coincidí el año pasado esta misma carrera y en la que juntos terminamos la carrera bajo un calor casi insoportable.
  Pues entre chácharas y nervios, se acerca la hora de la salida que este año se a adelantado 45 minutos respecto al año pasado. Esto nos va a venir bien ya que nos vamos a quitar casi una hora de sol, en un día que también tiene previsto apretar de lo lindo.
  Mientras rematamos las conversaciones, escuchamos la cuenta atrás. Nos damos la mano unos a otros deseándonos suerte y pummm, ¡a correr!.
  Con los frontales encendidos y siguiendo el circulito de luz que desprende el aparato, comenzamos el Guerrero de Gredos.
  Comenzamos corriendo y calentando el cuerpo para afrontar la primera subida que consta de unos 9 kilómetros. Aquí vamos Txule y yo. Uno detrás del otro. Siguiendo los pasos de los de adelante. El Gacela y Raúl nos siguen los pasos.
  En los primeros compases de la subida, voy en cabeza. En un momento dado miro para atrás y entre los focos de los demás corredores no distingo a mi compi. ¡¡Txule!!, ¿Estas ahí?. Pues mi compi no responde. Tiene que haberse quedado un poco más atrás.
  Bajo el ritmo un poco para ver si se va a cercando a mí. Ya con la primera luz del sol veo que el que se me acerca es Alfredo. Se pone a mi altura y me dice que Txule & compañía vienen un poco más atrás. 
  Pues nada, a seguir subiendo poco a poco. Llegamos a la peña caballeo donde tenemos un descansito. Un pequeño cresteo para comenzar la subida a la Portilla del Escobarón. Esta subida ya nos va poniendo en nuestro sitio. Tramos donde hay que usar piernas y brazos. Tramos donde hay que seguir las balizas para no desviarte ya que no hay ningún camino ni sendero hecho.
  Después de esta subida viene un cresteo bastante peligroso. Mucha piedra, ramas cortadas para poder pasar y poco espacio para poner los pies. Todo ello amenizado con cortados a nuestra izquierda que lo hace mas interesante aún. Antes de comenzar este tramo me ajusto bien los cordones y y aprieto bien las zapatillas. 
   Las vistas son espectaculares. Hay momentos de parar, respirar y deleitarse de los paisajes de la zona. Esta zona se hace bastante larga y lleva mucho tiempo. Hay que ir con mucho cuidado.
  Le comento a Alfredo que ahora después viene una bajada cojonuda, pero no le digo nada mas para que lo descubra el solito, je je je.
  Llegamos a la bajada. Piedras, piedras y mas piedras. Los tobillos van a trabajar de lo lindo. Hay que ir pisando las piedras (no hay otra cosa) que están amontonadas y casi todas se mueven. Hay que ayudarse con las manos para amortiguar los saltos.
   Pasado este primer tramo de bajada, llegamos a las piedras "grandes". Un río de pedrolos que tenemos que ir saltando de una a otra. Subiendo y bajando de ellas mientras seguimos descendiendo. Los tropezones y torceduras "leves" de tobillos son continuos.
  Llegando al avituallamiento situado en la parte mas baja a la que llegamos, le digo a mi compi que mire a su derecha. Je je je . Levanta y levanta y levanta la cabeza hasta que llega a la cumbre de la portilla de la peña. En lo alto se distingue una camiseta naranja del voluntario. Pufff, lo que nos queda por subir.
  Rellenamos bidones y comemos plátano y naranjas mientras nos remojamos el riachuelo que corre por aquí. Yo además me tomo una glucosa y sales. El año 'asado en esta subida se me quedó tiesa la pierna por falta de hidratación. Hoy he ido bebiendo y comiendo casi mas de la cuenta para intentar llegar aquí en perfectas condiciones.
  Bueno, pues al lío Alfredo. Comenzamos la subida con bastante tiento. Voy dando pasitos muy cortos intentando no subir demasiado la pierna y uso mucho los brazos y manos para ayudarme.
  A mitad de la subida, mi compi va un poquito mas rápido y se adelanta unos metros mientras yo sigo regulando.
  Es mejor no mirar hacia arriba. Aunque es inevitable alzar la vista y ver lo que queda. Tenemos de referencia al voluntario de la camiseta naranja que cada vez esta mas cerca.
  Alfredo ya esta arriba. A mi me queda un poquito todavía. Lo suficiente para darle tiempo a sacar la cámara y hacerme unas pocas fotos.



 
   Bueno, pues ya estamos en el alto de la Portilla la Peña. Lo más duro ha pasado ya. Ningún incidente destacable, así que va bien la cosa.
    Como todo lo que sube baja, pues toca bajar. Este año bajamos un poco más para poder rellenar agua en una fuente natural.
  La bajada hasta el camino es bastante pedregosa. Hay mucho arbusto. Varias veces nos tenemos que para a buscar balizas por que vamos muy pendientes del suelo y esto hace que nos pasemos, no por mucho, el camino ha seguir.
   Nos vamos alternando las posiciones mi compi y yo. En un tramo en el que voy detrás le pego una patada a una piedra y salgo por orejas. No se como pero doy una voltereta y caigo rodando por la espalda. Me quedo sentado mirándome el brazo izquierdo, mientras me parto de la risa (Eso de las caídas me da mucha risa, y si me pasa a mi, más). Parece que no tiene consecuencias. Lo único que noto es un golpe en la espalda y me doy cuenta que me he clavado el frontal, que le llevo guardado en la mochila.
  Me levanto y mientras me voy sacudiendo veo a mi compañero correr a lo lejos. Ni se ha enterado de la caída. Ahora me toca correr para cogerle. Llega a una fuente y para a rellenar el bidón mientras espera que llegue yo. Le cuento lo de la caída y me sacude un poco la mochila que va llena de arena y polvo.
  Y... Llegamos al camino. Uff, un poco de suelo sin piedras donde pisar bien. Tenemos algo mas de tres kilómetros de subida por esta pista donde alternamos el correr y el andar en los tramos con mas desnivel.
  Pasamos por el castro Celta y llegamos a otro avituallamiento. Los voluntarios son geniales. Super atentos y amables. Aquí nos tomamos un sandwich a medias y tomamos un poquito de cocacola. Una voluntaria nos va llamando uno a uno para refrescarnos con una garrafa de agua. Cuando es mi turno, me agacho y...... Ahhhhh, me ha echado media garrafa por lo alto. La muchacha se disculpa, pero la digo que no pasa nada, que he gritado por la impresión del agua fría, pero que me ha venido de lujo, je je je.
  En este avituallamiento coincidimos con una chica que va la tercera. Haremos todo el recorrido casi juntos hasta llegar a chilla. En este tramo hay varios arroyos y una zona de pozas donde hay gente bañándose. Nos remojamos en todos los sitios de agua para refrescarnos, aunque dan ganas de soltar los bártulos y quedarse allí a pasar el día, ji ji ji.
  Llegamos a Chilla. Último avituallamiento donde charlamos con los voluntarios. Le comento que fui yo el que llamo (el año pasado) por teléfono para que fueran a buscar a un corredor que estaba bastante mal por deshidratación y también a un francés que estaba bastante tocado. Se acordaban perfectamente, je je je ya que les asistieron ellos.
  Aquí a la sombra, charlando, comiendo y bebiendo se está de lujo, pero vamos a ver si rematamos estos ocho kilómetros que nos quedan.
  Este último tramo es bastante corrible. Quitando un par de repechos es todo llaneando y bajando. Voy marcando el ritmo y Alfredo pegadito a mi. Vamos bastante bien de fuerzas lo que hace que podamos correr bastante cómodos.
 La música y al spiker se oyen cada vez mas cerca. Que ganitas de llegar. Por fin entramos en las calles de Candeleda. Nos queda menos de un kilómetro y ya nos vamos felicitando. "Vaya calentón nos hemos pegado", le digo a mi compi, je je je.
  Recta de meta y a disfrutar estos últimos metros. Entramos por meta y nos damos la enhorabuena. creo que hemos hecho una muy buena carrera donde hemos ido disfrutando del paisaje, de los demás corredores, de los voluntarios y de todo lo que rodea a esta carrera.
  Al final entramos en 7 horas y 44 minutos. 1 hora y 45 minutos menos que el año pasado. Estamos en la línea que es lo importante.



 
  Aparece Floro que nos estaba esperando en meta e intercambiamos impresiones. También saludo y charlo un rato con Aarón (Evedeport), gran profesional pero sobre todo un tío super amable y buena gente, Antes corredor de los buenos lo que hace que sepa perfectamente lo que necesitan los corredores y salga todo a pedir de boca. Un saludo maquina, te veré pronto, seguro, je je je.
  Un bañito en la poza y a reponer fuerzas con una cervecita mientras esperamos la entrada de txule y compañía.

 
  No tardan en entrar y unirse a las cervezas. Charlo un poco con el Gacela y me despido de él esperando volver a coincidir muy pronto. Un abrazote colega.
  También saludo a Carolina (perdón por el despiste) que ha hecho la media maratón y que dentro de unas semanas volveremos a coincidir en la Ribera Run Race.
  Bueno, pues esto está finiquitado. Solo queda montarse en el coche y emprender el viaje de vuelta donde esperemos no tener otra parada técnica, juas juas juas.
   Un saludo a todos y como siempre, gracias por vuestras palabras de ánimo.
 
    Capi

domingo, 20 de agosto de 2017

Maraton rio Boedo.

  Cinco años ya, viniendo a este maratón tan especial. Y es que este es un maratón muy muy especial. Alejado de las aglomeraciones y con un ambiente familiar.
  Allí plantamos la tienda, como en años anteriores. El sábado después de comer, una pequeña siesta con el ruido del río de fondo que es bastante reponedora.
  Ya por la tarde nos vamos a la zona de salida donde se están preparando los que van a disputar la media maratón. Allí me encuentro a Jose Vicente, a Rafa Sanjuan, A Enrique .......
  He de decir que también estoy inscrito a la media pero he decidido no correrla para mañana en el maratón estar un poco mas fresco. Aunque alguno me animara a hacerla, je je je.
  Por aquí también están, como el año pasado, Fátima y Rafa, de Ciudad real, dispuestos a dar guerra. Fátima quedaría primera y Rafa cuarto de la general, subiendo al pódium en su categoría.
  Después de esta tarde de ambiente atlético, hay que cenar algo y meterse en la piltra. Hace fresquete aunque no como años atrás.
  Llegó el domingo y a las 7:15 suena el despertador. Me acicalo y abrigadito me voy a recoger el dorsal de la carrera. cafetito en el bar y dejar la chaqueta en la tienda.


 
  Son menos cuarto y allí esta casi todo el mundo ya preparado. Pancarta nueva para esta edición. La verdad es que queda chula, je je je.
  Después de unas palabras de Gabriel, el organizador de todo esto y la cuenta atrás, da comienzo el maratón. Creo que somos unos 60 o 70 corredores. Casi todos conocidos de otros años.
  Mi intención es, ya que me conozco el maratón y su recorrido, y su calor, y...... de sobra, es intentar llevar mi ritmito de 5´el kilómetro lo mas lejos posible.
  Como siempre, una vueltecita por el pueblo para coger la carretera hacia Revilla de Collazos. En la salida del pueblo está Susana y Sonia con la cámara en mano. Que sorpresa. Yo creía que seguirían durmiendo.



 
  Saludos, fotos, choques de mano y a comenzar a devorar kilómetros.
   Todo recto y por el asfalto de la carretera hasta Revilla. Una laaaarga recta donde todavía vamos mas o menos agrupados aunque estirados. El día va a ser caluroso así que hay que beber desde el principio.
  Pasamos Revilla donde tenemos el primer avituallamiento. La hermana de Gabriel está en el punto donde nos tenemos que desviar para coger un camino. Con sus ánimos nos indica la dirección que tomar.
  Comenzamos la vuelta al pueblo. Esta es la primera vuelta de las tres que hay que dar, aunque esta es mas corta que las otras dos. De momento voy a buen ritmo. A unos 10 segundos por debajo de cinco.
  El regreso es por un camino donde me están dando retortijones. Creo que los donuts de chocolate del desayuno están haciendo efecto. Intentaremos llegar al pueblo para ver si alguien me da papel, je je je.

 
  Aquí adelanto a varios corredores. No se si es por ir con el culo apretado pero he aumentado el ritmo un poco. Al llegar a la entrada del pueblo, veo que Susana sigue allí esperándome. Al llegar a su altura le digo que todo bien pero que: -"Me estoy cagando".




 
  Je je je, se mea de la risa. Manda a Sonia a la tienda a por papel. Yo mientras con los carrillos pegados me dispongo a dar la vuelta por el pueblo para volver a salir de nuevo a la carretera. Y...... allí esta Susana haciendo fotos y Sonia con el rollo en la misma pose que tienen los que dan los bidones de agua a los ciclistas. El brazo en alto y el papel en la mano.




 
  Ufff, por lo menos voy a poder limpiarme, je je je. Le cambio el papel por una botella de agua que he cogido en el pueblo y a buscar un sitio cómodo para...ejem ejem.
  Pasa un kilómetro y o paro o esto se me va de las manos. Bueno, mejor dicho, se me va del culo. Localizo un grupo de árboles. Me quedan unos 200 metros para llegar a ellos. Mas no puedo apretar el culo. Me duelen hasta las pestañas de aguantar.
  Por fin estoy allí. Salto la cuneta y bien tapadito y a resguardo me pongo en posición y....... Lo que sale de allí y a la velocidad que sale, es digno de admirar. ¡¡Agggggg, que agustooooooooo!!.
  Después de abonar un poco el campo e intentar cerrar el ojete, pongo todo de nuevo en su sitio y vuelvo a la carrera dejando el papel en un pivote kilométrico por si alguien lo necesita.
  Ahora si que voy bien. Miro hacia adelante y veo que mientras disfrutaba del momento me han pasado varios corredores. Bueno, hay que volver a coger ritmo y comenzar esta nueva carrera, je je je.
  No tardo en volver a los ritmos de antes de la cagada. Será por que voy mas suelto, je je je. La larga recta se presenta ante mí y poco a poco me acerco a los corredores que me pasaron antes. Llego a Revilla de Collazos y cojo una botella de agua y un aquarius. hay también plátano pero de momento voy bien así.
  Ahora tenemos delante otra larga recta hasta llegar a Collazos de Boedo donde después de pasar por el pueblo cogemos un camino que no soltaremos hasta la entrada al pueblo que ha sido punto de asentamiento y partida del maratón. Báscones de Ojeda.
  En este tramo el cual el año pasado se me hizo bastante largo, adelanto a varios corredores, nuevamente. Aquí si no has regulado bien, puedes pasarlas muy canutas. Son unos siete kilómetros donde vas tu con tu mecanismo y según vaya dicho mecanismo, así será la pesadilla, je je je.
  Esta vuelta se me ha hecho bastante llevadera. En la entrada me cruzo con Enrique que ya ha comenzado su última vuelta. le saludo y vuelvo a pasar por el pueblo donde en el avituallamiento varios corredores están parados bebiendo y comiendo. Yo decido coger solamente una botella de agua y no parar nada mas que a saludar a Susana y los peques.





 
  Voy muy muy muy bien. pero me queda la última vuelta. Unos 15 km de soledad y calor. Veremos si podemos continuar con el plan establecido al principio.
  Comienzo a devorar kilómetros de asfalto en esta carretera larga y peraltada a los lados donde tienes que ir buscando el mejor sitio en cada momento para intentar no ir torcido, ji ji ji.
  Voy muy concentrado pero en un momento dado levanto la cabeza y la vista se me va directa al pivote donde dejé el papel en la vuelta anterior. Allí sigue, todo blanquito y enrolladito. Me mira con cara de pena. Me dan ganas de volver a utilizarlo y volver a sentir el placer de quedarme agustito. Me lo pienso dos veces, pero decido no parar. Creo que puedo esperar a llegar a meta. Además en la parada anterior perdí todo el tiempo que fui ganándole al crono en los primeros kilómetros y que tanto cuesta recuperar.
  Dejo allí el papel por si alguien lo necesita y me dirijo al siguiente pueblo con paso firme. Cuando llego a Revilla veo a Enrique parado en el avituallamiento. Mientras cojo la botella de agua le pregunto y me dice que lleva ampollas. Pues nada, despacito y que te vayan dejando correr para llegar a meta. Me despido de él y continuo dirección Collazos.
  En este tramo adelanto a otro par de corredores que van a ritmo controlado. Y casi sin darme cuenta paso por Collazos y comienzo la larga senda de vuelta a Báscones.
  Estoy consiguiendo llevar el ritmo por debajo de 5 minutos el kilómetro. Voy bastante bien y espero no dejarle. A falta de unos 5 kms adelanto a un corredor que me dice que lleva calambres pero que va bien. Me despido de él y continúo dando zancadas.
  Por fin llego al último avituallamiento donde los voluntarios te animan a ritmo de megáfono. Dicen tu nombre mientras te jalean. Son la caña. Se aprenden tu nombre para, a su paso, animarte personalizadamente. Gracias chicos.
  Y... por fin veo el pueblo. Me queda algo mas de un kilómetro. Esto está rematado. Entro en el pueblo bajo los aplausos del publico asistente. Encaro la recta de meta donde hay mucho gente animando y donde me esperan Alvaro y Sonia para, como en años anteriores entrar en meta.






 
  Veo a Susana inmortalizando el momento mientras entramos en meta con la mayor de las sonrisas. Pues objetivo cumplido. 3 horas y 29 minutos. Muy buena marca para ser una carrera que hacer en solitario y donde lo mas fácil es ir perdiendo tiempo en cada kilómetro haciéndose muy difícil llevar un ritmo hasta el final.
  Mientras hablo con Susana y los peques, me hidrato y vemos la entrada de los corredores que siguen entrando.



 
Entra Enrique con los pies bastante doloridos y le doy la enhorabuena.

 
  Pues toca ir a cambiarse y a recoger las tiendas y bártulos hasta que llegue el último corredor y se den los premios.
  Ya estamos todos en meta y comienza la entrega de trofeos. Cuando llega mi categoría: -Sorpresa. He quedado el tercero de la mía. Pues nada a subir al cajón que para eso me lo he ganado, je je je.
  Que bien se ve desde aquí arriba. No deja de ser algo anecdótico, pero bueno, un poco de ilusión le hace a uno estar entre los tres primeros...



 
  Susana me felicita muy efusivamente, je je je, mientras nos dirigimos a las mesas donde nos han preparado la suculenta paella de verdura.
  Pasamos un muy buen rato junto a Jose Vicente, Rafa y la compañía femenina. Terminado el postre nos hacemos una foto para el recuerdo y cada uno emprende el viaje de regreso a casa.

 
  Como sie3mpre ha sido un gran fin de semana compartiendo zancadas y arroz con buenos amigos. El año que viene más y mejor, seguro.
  Muchas gracias de nuevo por estar ahí. Hasta la próxima.
 
    Capi
 

domingo, 6 de agosto de 2017

Subida al Veleta (50 km).

  Comenzamos......
   
  Después de estar una semana entrenando en altura, a 0 metros sobre el nivel del mar, je je je, el domingo 6 muy tempranito pongo rumbo a Granada. En la zona de salida he quedado con Javi (espadas) y Tito que me han recogido el dorsal y me traen la equipación del equipo Bikilamanjaro.
  Mientras espero a que lleguen saludo a Lucinio y a otros amigos que también van a realizar la subida.
  Al fin llegan los Toledanos y después de los saludos me voy a cambiar de atuendo. En poco minutos estoy de vuelta ya preparado para subir al gigante Veleta.

 
  Justo antes de la salida también saludo a Vilma, que hoy también viene a hacer la subida y a Vane que se ha desplazado a Granada para dar mucho apoyo y ánimo a Vilma. Bueno, y espero que a mi también.... ji ji ji.


   Después de pasar un control de chip un poco caótico y con unos 20 minutos de retraso, se da la salida con una cuenta atrás y rematándola con un disparo.
  Lo primero es dar una vuelta al paseo para volver a pasar por meta. Aquí hay mucha animación. Es un kilómetro donde están todos los familiares y amigos.
  Le he dicho a Javi que esto es muy largo. Los primeros 10 km hay que tomárselos con mucha tranquilidad. Son casi llanos (o falsos llanos) y como te pases en estos kilómetros la subida se te puede hacer muy largaaaaa.
  De momento hemos salido los dos juntos. Tito se ha quedado un poco mas atrás para coger su ritmo. Javi y yo nos dirigimos a Pinos Genil. La localidad que pasamos por medio. Poco a poco vamos aumentando el ritmo y ya estamos por debajo de 5´el kilómetro. Pasados un par de ellos más hemos bajado a 4´40". Es aquí donde le dijo a Javi que tire él. Yo no voy mal pero no quiero llevar esos ritmos.
  Así, mi compañero se las pira para adelante y yo me pongo a cinco minutitos que para lo que queda esta bastante bien.
 
 
  Pasado Pinos Genil, salimos a la carretera que nos da acceso a la subida. Ya se empiezan a ver y sentir las primeras rampas que nos esperan durante los mas de 40 kms que nos quedan.
   Esto es muy sencillo. Coger un ritmo mas o menos cómodo e intentar llevarle lo mas alto posible. En las primeras curvas ya adelantamos a algunos corredores. Creo que se han pasado en el principio y ahora tienen que empezar a regular.
 Oigo un claxon de un coche y una voz que dice :"Vamoooosss". Es Vane que va adelantándonos a la par que nos anima. Je je je, lo bien que vienen esas frases. La saludo y a seguir para arriba.
  Vilma ha salido bastante mas rápido que yo y va por delante. A Javi le voy siguiendo con la vista. Le llevo a unos 300 metros y de momento mantengo esa distancia.
  Los avituallamientos cada tres kilómetros hacen mas llevadera la subida ya que el calor también hace acto de presencia.
  A la derecha está aparcada Vane que me inmortaliza con su móvil de últimisima generación y saca unas fotos haciendo que parezca un modelo de ropa deportiva.......Je je je.



    Pasado el km 15 me pongo a la altura de Vilma. Charlo con ella un ratito y después de comprobar que va bien me voy despegando de ella poco a poco aunque creo que me seguirá muy de cerca.
    Unos kilómetros más adelante enlazo con Javi. Me pongo a su altura y así haremos un par de kilómetros por que vuelve a ir un poco mas rápido que yo y decide tirar otro poquito. Veo que se une a un grupo y a buen ritmo se va con ellos.
  Ya me he quedado otra vez solo. Pero prefiero ir solo a mi ritmo. Es una prueba que como no vayas a lo tuyo y lleves un ritmo que no te corresponde, el final se te puede hacer eterno.
  La mujer de Javi nos anima también en diferentes puntos del recorrido. Graciassss.

   Creo que es en el km 22 donde vuelvo a ponerme a la altura de Javi. Paramos en un avituallamiento y después de beber y tomar algo de fruta salimos juntos de él. Estos kilómetros hay que regularlos muy bien. Llevamos la mitad y las piernas no han tenido descanso. Las zancadas son cada vez mas cortas y la cuesta interminable......Pues eso......Se hace interminable.
   Solo un par de descansitos donde la carretera llanea e incluso es favorable nos da un poco de tregua para estirar brazos y soltar piernas.
  Durante toda la subida también llevamos los ánimos de muchos ciclistas que nos acompañan. Muchos hacen tramos bastante largos charlando con nosotros lo que se agradece muchísimo.
  Ya comenzamos a ver la silueta del gigante. El Veleta que lleva escondido desde la salida hace su aparición. Ya le vemos a lo lejos. Es la segunda vez en un mes que me enfrento a él, aunque la anterior fue después de 90 km, je je je.
  Ya hemos cogido el desvío por donde vamos sin tráfico. Vamos a ir algo mas cómodos. Paramos en el avituallamiento y a hidratarnos.
  Bueno, pues nos quedan unos 15 km. Javi me dice que lleva las piernas a tope.... Je je je. Este es un tramos en el que vamos corriendo y andando. Alternaremos los dos pasos hasta que podamos.
  Le enseño a Javi desde lo alto, el centro de alto rendimiento de deportistas de élite. Es espectacular. Por lo menos a mi me lo parece.
  Y por fin llegamos al carreterín asfaltado. Nos quedan unos 10 km. Aquí, en el comienzo de la verdadera subida está Nanny que nos anima sin parar. Un par de consejillos que no nos vienen mal y al lío.
  Bastante tráfico en este tramo. Ciclistas, senderistas......., se unen para intentar llegar a lo mas alto. Nosotros vamos andando, rápido, pero andando. Javi lleva las piernas petadas y voy siempre unos metros por delante para no bajar mucho el ritmo.
  Por detrás viene Vilma que de un grito nos dice que la esperemos. Bajamos un poquito el ritmo y al poco se pone a nuestra altura. Y así los tres, intentaremos rematar esta subida.
  Yo primero, a unos metros Vilma y un poco mas atrás Javi que de vez en cuando da una carrerita para ponerse a nuestra altura.
  Hemos cogido a una pareja donde el chico está haciendo la subida y la chica va al lado animándole y dándole moral por que esta en las últimas.
  A falta de cinco kilómetros un fotógrafo nos dice que nos demos la vuelta. El resultado es este.  Pedazo de foto del grupo con el Veleta esperándonos..
  Después de este pequeño descansito para la foto continuamos subiendo. Ya nos quedamos los tres solos. Y por fin llegamos al último avituallamiento. Se acaba el carreterín y comenzamos el camino de piedras y pizarra.
  Ya vemos a un grupo de gente aplaudiendo a los corredores. Están en la curva que da acceso a la subida de meta. Vaaaamos que ya lo tenemos.
  Al llegar allí aparece Vane que está esperando a Vilma para entrar con ella. Pero la entrada va a ser multitudinaria. Los cuatro corremos estos últimos metros de una fuerte subida para entrar en meta.


  Y pasamos por meta. Lo hemos conseguido. 5 horas y 55 minutos de continua subida. Nos felicitamos por que nos lo merecemos, je je je.


  Felicito a Javi por que en los últimos kilómetros los ha pasado bastante jodidos pero ha aguantado sin rechistar..



 Unas fotitos para inmortalizar el momento antes de recoger la bolsa del ropero y abrigarnos por que allí arriba hace una rasca de flipar.


  Javi habla con su mujer y le dice que está en donde se coge el telesilla. Decidimos ir allí andando y nos cascamos otros tres kilómetros de bajada que nos van a venir bien para estirar un poco las piernas.
   Pero antes una fotito con Nanny, que ya se está haciendo tradición en los ultras y en algún que otro maratón, je je je.
  A mitad de la bajada vemos a Tito que está rematando la subida. Le falta poquito. Nos dice que se le va la cabeza de vez en cuando y es que la altura puede hacer de las suyas. Animo colega que ya lo tienes.
  Nosotros llegamos al telesilla y saludo a la mujer de Javi mientras el sigue rematando la bajada. Me despido de ellos que van a esperar a Tito. Yo voy a ir bajando a Granada para emprender mi viaje de vuelta.
  En el telesilla voy con otro corredor y después en el funicular coincido con Vane y comentamos lo que ha dado de sí la mañana.
  Una vez en Pradollano nos dirigimos a recoger el trofeo finisher. Y allí me despido de Vane y su chaval para coger el autobús que me bajaría a Granada.
  Se me está haciendo mas larga la bajada que la subida, je je je. 
   Pues esto ha sido casi todo lo que ha dado de sí esta prueba.
  Hasta la próxima que no tardará mucho en llegar.
 
 
   Capi