viernes, 5 de julio de 2019

Carrera Toledo - Polígono.

  Una clásica de Toledo. Una carrera que une Toledo con el barrio del Polígono. Un año mas estaremos disfrutando de esta prueba.
  Tarde de muchos reencuentros con amigos, compañeros y corredores que hace tiempo no vemos. Una carrera muy especial en este sentido. Calor para regalar hoy en Toledo.
 
 
 
  Pistoletazo de salida a las 9 de la tarde. Hoy como casi siempre en estas carreras voy con Susana y con Cruz. También hoy vamos a tener la compañía de Jose Luis (carnicería Tiernito)
  Y que puedo decir. Una carrera muy amena que saliendo del céntrico parque de la Vega y frente a la Puerta de Bisagra, hace un momento muy especial.
 Pasando primero por la calle donde vivo, tenemos el honor de pasar por el puente Alcántara. Todo un lujo correr por este emblemático y precioso puente.
 
 
  Después de saludar a Aurelio Gomez que con su inseparable cámara nos está plasmando bajo su disparador. Sin molestarle mucho me paro a hacerme un selfie con él. Gracias por estar siempre ahí.
 
 

 
  Y.. Ahí vamos los cuatro zapateando la avenida de Santa Bárbara, donde al paso por el restaurante As de Espadas y como hace ya muchos años, está Marcos  manguera en mano para mitigar un poco el calor veraniego. La verdad que viene de lujo este remojón, je je je.
  Pasado este "oasis", tenemos el primer avituallamiento donde nos refrescamos por dentro y nos quitamos un poco la sed para afrontar la subida de los pinos.  Susana y Cruz van bastante bien y afrontan esta subida sabiendo que luego quedan todavía 6 km. Mientras, unas veces yo y otras Jose Luis, nos adelantamos para intentar sacar unas fotos.
 
 

 
  Llegamos al centro comercial donde tenemos el segundo avituallamiento. Se agradece enormemente que las botellas de agua están fresquitas. Todo un detalle en una tarde muy muy calurosa.
  A partir de aquí, la cosa no tiene pérdida. Toda la carretera para adelante, dejando el nuevo hospital a nuestra derecha. De nuevo está en este punto Aurelio. Graaacias.  
 
  A partir de aquí ya hay bastante gente animando. Esto hace que aumentemos el ritmo un pelín. Muchos amigos y conocidos saludándonos. Gracias a todos. 
  En el último km se une a nosotros Javi Bikila, para acompañarnos estos últimos metros. Y así, bajo los aplausos y ánimos todos, encaramos la recta de meta. Jose Luis, Cruz, Susana y yo pasamos en 57 minutitos. Muy buena carrera en la que teníamos claro que hoy se trataba de disfrutar lo máximo posible.

 
  Ya en meta, llega lo mas bonito. El saludo con todos los corredores y dar las merecidas enhorabuenas a todos y cada uno de los que han corrido esta entrañable prueba.
  Si no pasa nada, el año que viene volveremos a estar uniendo Toledo y su  barrio. Uno, donde vivo actualmente y el otro donde me crié y viví mi infancia.
  Saluditosssssss.
 
   Capi.
 

viernes, 28 de junio de 2019

Gran Trail Peñalara.

 


Tercer año consecutivo que nos presentamos en la línea de salida de este pedazo de trail que tiene 116 km de distancia y 5100 metros positivos.
  La salida como siempre es a las 23:30. Mientras nos preparamos vemos como van pasando por delante nuestras los que están corriendo el cross Nocturno. A su paso saludamos a compañeros de equipo y a cantidad de amigos que están disputando esta carrera.
  El Tiri pasa como una exalación entre los 12 primeros. Luego Floro, también del equipo, hace un carrerón. Casado, Virgi y Vane lo van dando todo y los animamos sin parar.
  Y todo continúa muy rápido. En la salida del GTP nos miran el material obligatorio y ya estamos en el cajón de salida. Pocos minutos para que de comienzo este ultra.


  Hoy estamos en plena alerta por calor. En la salida ya se nota la subida de los termómetros. Allí esperamos el pistoletazo Javi bikila, Txule, Javier Castillo, F Javier y un servidor. Uff, todos sabemos que hoy va a ser una noche, con su respectivo día muy duro por las altas temperaturas.
  Mientras Vane y Virgi nos jalean desde el lateral, oímos la cuenta atrás. A las 23:30 en punto comienza el Gran Trail Peñalara. Choque de manos deseándonos suerte y a correr.


  Todos juntos y comenzando a coger sensaciones nos dirigimos a subir a la Maliciosa. Javier Castillo se va hacia adelante para intentar bajar de 20 horas. Suerte colega.
  La subida al final es casi en fila india. Un cordón de frontales donde nosotros somos uno mas. Noche calentita aunque por aquí arriba sople una ligera brisilla. Aún así el bochorno es importante y no hay que perder de vista la hidratación. Yo para esta ocasión llevo un tercer bidón de isotónico en la mochila.
  Picamos en la Maliciosa y a currarse la bajada. Muy técnica y peliaguda. Hay que tomárselo con calma y aunque alguno se juegue el físico por ir rápido y adelantar por donde no debe, nosotros a lo nuestro.
  Y después de esta bajada peliaguda, viene otra chula de correr que nos dejará en Canto Cochino. Punto de control número 2. Pasamos en 3:23´. Hay que ir hidratándose y tomando sales que vamos empapaditos en sudor. Dejamos atrás este km 18 y decididos nos vamos para arriba. No vamos mal. Siempre al tran tran sabiendo que queda un mundo. Pero en la bajada siguiente no muy técnica pero si traicionera, Javi Bikila empieza a tener problemas de estomago. Ya en el avituallamiento anterior hemos visto algún retirado por ese motivo.
 Con paciencia y esperando que mejore la situación vamos haciendo kilómetros. Pero la cosa se tuerce y después del mal estar viene los vómitos. Ya no le entra nada y esto hace que la falta de agua le vaya pasando factura.
  Decidimos, como es nuestro deber, intentar llegar hasta el avituallamiento de la Hoya de San Blas situado en el km 27. La cosa no pinta nada bien y nuestro ritmo es muy lento. No pasa ni media, pero hay que llegar cuanto antes para que nuestro compañero se pueda reponer.
  Primero Yo y luego Txule, le decimos a F Javier  que se vaya a lo suyo. Nosotros nos quedamos con él y es tontería que se quede con nosotros así que tira para adelante. Mucha suerte compi.
  Y a falta de 3 km para el avituallamiento nos encontramos con una ambulancia. Ese es un sitio seguro y deciden desde allí llevarle controlado hasta Rascafría donde hay un punto de evacuación.
  ¡Joder!, puto estomago. Vaya mala pasada le ha jugado hoy al presi. Nos despedimos de él y ya en solitario y a cola de carrera recorremos esos 3 km para llegar al avituallamiento y darnos cuenta que allí hay muchos que abandonan también esta carrera. km 27, demasiada gente retirada para tan pocos kilómetros. Hoy el tiempo está haciendo de las suyas.
  Aquí reponemos de todo y salimos de najas. Nos han dicho y hemos mirado en la chuleta que en la Morcuera (km 42) tenemos que pasar a las 8:15 como muy tarde para que no nos corten.
  Aquí empieza nuestra carrera contra reloj. Txule y yo vamos a piñón para escaparnos del corte. Esto hace que vayamos aguantando en los pies, dentro de las zapatillas, la arena y las piedrecillas que se nos han metido hace tiempo. Esto no es nada bueno y después de muchos kilómetros decidimos parar a quitarlas. Se nos hace de día y guardamos los frontales.


  Llegamos a la Morcuera y vemos a F Javier allí. Ya estamos los tres juntos. Mientras bebo un poco de Cocacola, saludo a Juanlu y a Pedro que son los escobas de este tramos. Me dicen que nos quedan 15 minutos para cortarnos.


  Faltando 6 minutos me despido de ellos y los tres Bikilamanjaros salimos pitando hacia Rascafría donde tenemos la bolsa de vida y un avituallamiento de los buenos.
  Senda muy corrible donde vamos comiéndonos los km. Pero a falta de unos 5 o 6 km Txule me dice que me vaya. -"¿eh?", pero que pasa..... Me dice que no está en condiciones de hacer todo lo queda y que además le han salido ampollas entre los dedos. Queda mucho y no está dispuesto a penar sin necesidad.
  Joder. Le intento convencer para llegar a Rascafría y allí decidir, pero se niega en rotundo. Txule en ese aspecto es muy claro. Hablo con F Javier y me dice que el va a tirar pero a su ritmo. Con todo esto y con la pena que me da me despido de ellos y me lanzo hacia abajo dejándolos atrás.
  Durante el descenso me pasan muchas cosas por la cabeza, pero no hay que buscar explicaciones a lo sucedido. Son carreras muy largas y difíciles y cualquier pequeño problemilla , aquí se convierte en un problemón. El calor hoy está atizando de lo lindo y ha dejado ya a muchos corredores en la estacada sin haber llegado todavía la ecuador.
  A mi estos kilómetros me vienen muy bien para soltar las piernas y volver a coger un poco de ritmo. Y así llego a Rascafría. Mi decisión es parar aquí lo mínimo posible. Es una zona con sombras, césped, sillas y un avituallamiento de los grandes que te pueden jugar una mala pasada, je je je.
 Muchos corredores se han cambiado y dan por terminada su aventura aquí. Estamos justo en la mitad del recorrido. Yo llevo 10 horas y veinte minutos de carrera. La verdad es que viendo la gente que se ha retirado tan relajada y descansando te haces una idea de como podrías estar en dos minutos aquí con ellos y como vas a estar en dos minutos si continuas.
  Yo lo tengo decidido. Me cambio de calcetines, cojo unas sales y unas glucosas y después de rellenar bidones y comer algo sólido, el menda sale por patas de allí. No quiero mirar para atrás. El speaker por el micro me da ánimos mientras me choca la mano.
  Respiro hondo, saco los bastones y digo en bajito: -"Vamos a por ello". Llamo a Susana y charlo con ella un rato. Son las diez de la mañana y cada vez hace mas calor. La ratifico lo que la dije ayer: -"Esta va a ser una carrera por eliminación". Ella se preocupa por mi como es natural y me dice que tenga cuidado. Pero también sabe que cuanto peor se pone la cosa, mas fuerte me vuelvo. Cosas del aprendizaje, je je je.
  Desde este momento mi objetivo es uno. Sencillo, claro y conservador. "CORRER CUANDO SE PUEDA, ANDAR CUANDO DE DEBA".
  Pues nada, vamos a subir el Reventón. Tramo que con ese nombre no hace falta que os explique como puede ser. Esto hay que tomárselo con mucha calma. Me voy dando crema solar desde que ha salido el sol y en esta subida que le tenemos en todo lo alto, me la doy un par de veces.
  La verdad es que ahora si se nota bastante la subida de las temperaturas. Yo el calor lo llevo bastante bien y se gestionármelo de maravilla y hoy es un día para demostrármelo a mi mismo. Si fallo, todo se acabó. Esta carrera a estas temperaturas no te da segundas oportunidades.
  Veo durante la subida a varios corredores (mas de tres y de cuatro) sentados. Les pregunto a todos aunque ya están acompañados. Uff, alguno esta bastante tocado. Ya han llamado a la organización y viene a recogerlos.
  Yo he subido a ritmo y bastante bien. Los palos hoy son fundamentales. A menos de un kilómetro para coronar y llegar al avituallamiento, veo a una chica llorando y temblando. Está con dos compañeros que me dicen que están bajando a por ella, que no me preocupe. Joder que tralla está metiendo el reventón.
  No tarda en bajar a to cimbel un todoterreno a recoger a los corredores. La polvareda que levanta y que nos llena de polvo en este caso está justificada, aunque haya que beber y mojarse la boca para quitarse la arenilla.
  En el avituallamiento también hay corredores retirados. Otro sitio para salir por patas. Aquí estoy un pelín mas de tiempo por que tienen cocacola con hielo. Ahhh, que fresquita. También tienen cubitos para poder echar en los bidones.
  12 horas y 16 minutos. Salgo hacia Peñalara. Comienza un recorrido por la loma con varias subidas. Este tramo se me atraganta un poco. No me acordaba de él y se me hace muy pesado. Me adelantan muchos corredores del TP 60 que se van directos a subir a Peñalara.
  Nosotros este año no la subimos y después de 1 hora y 10 minutos desde que salí del avituallamieto, llego al desvío que me indican para dirigirnos a la Granja.

  Trotandito, primero entre piornos y luego entre un pinar, voy descendiendo con buenas sensaciones. Me mojo la cabeza y los brazos en los varios pasos de río que tenemos que pasar.
  La llegada a la Granja bajo el aplauso de las muchas personas que están en las marquesinas tomándose una cervecita fresquita, me da alas, je je je. Pero al llegar al avituallamiento, no me gusta mucho lo que veo. Muchos corredores con sus familias haciendo las maletas. Hay ratos que pienso que me voy a quedar solo a este paso.
  Este es otro punto clave. Voluntarios que te tratan de cine. Fruta fresquita, bocadillos de jamón con tomate, gominolas, pasta, empanada y muchas cosas más. Además si quieres tiene duchas para hacer uso de ellas. También te mojan la gorra con agua fría. Esto es un oasis. Hay que salir lo antes posible de aquí, Dios mío.
  Mientras me termino un bocadillito de jamón, vuelvo a hablar con Susana. Todo perfecto y seguimos para adelante. Junto a mí salen otros tres corredores con los que comparto algunos kilómetros.
  Este tramo es de los mas largos sin avituallamientos. Vamos pegaditos al río viendo a centenares de personas disfrutar de sus aguas y de sus pozas. También hay zonas de merenderos y pasar por aquí te da una envidia que flipas. Así durante muchos kilómetros en los que cada cierto tiempo me acerco a la orilla y me remojo la cabeza, los brazos y con la gorra llena de agua me la hecho por encima.
  Hay algún corredor que se baña entero. Yo, aunque me cueste, decido no hacerlo. No quiero mojar las zapatillas ni la ropa por si al secarse me hacen daño o me dan problemas.
  El calor por esta zona y por la hora que es (las dos de la tarde), es bastante achicharrador. Hay zonas que es casi insoportable. Aun así, consigo mantener a raya mi hidratación y mis sales y no tengo ningún tipo de problemas.



  A falta de unos 4 o 5 km del siguiente avituallamiento, tengo la visita de mis dos compis. Javi y Txule. Que alegrón verlos. No me lo esperaba y me ha hecho mucha ilusión. Charlo con ellos. Sus palabras me hacen más fuerte. Ellos están bien y eso es lo importante. La tranquilidad reina en mi interior y así me voy alejando dejando atrás los gritos de ánimos. Gracias amigos, me habéis dado la vida.
  Y con este subidón, llego a la Casa de la pesca. Avituallamiento muy alegre donde tienen pulverizadores que no dejan de usar para refrescarnos. Que bien nos va a venir para comenzar la subida a la Fuenfría. Dándole las gracias me despido de ellos, mientras cojo unas rodajas de sandía, pero las vuelvo a dejar por que estoy embuchao y no me entra nada mas.
  Subida por un cortafuegos donde comienzas a sudar como un cosaco. Aquí me acuerdo de las dos rodajas de sandía. El año que viene me traigo un taper, ji ji ji.
  Adelanto a varios corredores q están apoyados sobre sus bastones descansando. Yo a mi tran tran. Pasito corto y con cadencia. Aun así las pulsaciones te suben y no dejas de mirar para arriba buscando la fuente.
  Allí hay varios voluntarios que dan ánimos en los últimos metros de la subida. Parece mentira lo que se agradecen esas palabras aún viniendo de desconocidos. Ellos me explican el cambio que ha habido este año y que tengo que afrontar ahora. Como no hemos subido a Peñalara, tenemos que hacer esos kilómetros y ese desnivel que nos falta. Por eso vamos a bajar por la calzada romana, para volver a subir por otro camino y enlazar con el camino Smith.
 Menuda bajada. Menudo pedregal. Uff, que mal que viene esto par los tobillos en particular y las piernas en general. Algo mas de dos kilómetros buscando donde pisar. Aquí baja una chica que dice que lleva los tobillos y los pies bastante doloridos y esto la esta rematando. Habrá que hacerlo despacito y poco a poco. No queda otra.
  Y por fin llegamos al llamado chalet Peñalara. Punto de control y avituallamiento. Me indican que estoy en el km 100. Y yo se lo agradezco pero les digo que quien se ha inventado esta bajada, ja ja ja.
  Pues la subida no tiene desperdicio. Esta ya pica de verdad. Raices, piedras, escalones, tierra seca que hace que te resbales, en fin un poco de todo por si no habías tenido bastante.
  Y así, después de estos tres km de subida, enlazo con el camino Smith. Ahora si que se puede correr bastante. Y eso es lo que hago salvo en algún repecho que hay en tramo. En este camino adelanto por lo menos a siete corredores. A estas alturas estamos para pocas florituras, pero yo me encuentro bastante bien y estos tramos me sirven para soltar piernas y alargar la zancada un poco.



  Llegando al Puerto de Navacerrada, veo a lo lejos de nuevo a Txule y a Javi. Que me acompañan hasta el avituallamiento. Aquí los voluntarios se salen. Son lo mas. Uno de ellos me refresca con un pulverizador mientras los demás me hacen todo como si de un boxes se tratara. Me sacan los bidones, me los rellenan, me los meten. Joder que pasada. Muchas gracias.



  Les digo a mis compis que voy bastante bien y estoy muy entero. Su visita y lo poco que me queda me ha dado un último empujón. Es hora de rematar esto. Me despido de todos los que allí están y me lanzo para arriba mientras les digo. _"si me queréis ver entrar en meta, correr que voy como un tiro y no llegáis, eh". Ja ja ja. El buen humor que no falte.
  La poca subida que nos queda me la como con patatas hablando con Susana por teléfono. Voy como una moto. Cuando cojo el camino de bajada (la denominada tubería), me doy cuenta que puedo correr bastante bien. En este tramo pedregoso son muuuchos los que bajan muy despacio. Todos me dejan paso y hasta alguno me dice que como voy.
  Pero lo bueno está por llegar. Cojo el camino ancho y bueno que me lleva directo al pueblo y me pongo a ritmo maratón. Me duelen un poco las plantas de los pies, pero no me impide ponerme a 5´el km. Hasta que a falta de unos cuatro km me pongo a una altura de una chica que esta entrenando. Al verme, me dice, que como voy así después de 110 km. Yo que se, la contesto. El caso es que estoy bajando bastante rápido. Incluso hago un par de ellos a 4´45". Y así cascando paso por el último avituallamiento con la intención de ni parar.
  Le hago el gesto a los voluntarios de que no voy a parar, pero uno de ellos me dice que es un control de chip. Parada en seco para que me fiche y a continuar corriendo. Y así llegaré a la entrada del pueblo. Hay mucha gente animando. La compañera en estos últimos km me da la enhorabuena y se despide de mí.




  Recta de meta. Veo a Mapi que me saluda mientras me saca un reportaje fotográfico. Gracias guapetona. Y un poco mas adelante mis compis ya están aquí para felicitarme en esta sufrida y calurosa entrada a meta.



  Se acabó. 20 horas y 24 minutos. Paso por meta con un gesto de rabia y alegría a la vez. Esta ha costado lo suyo, pero me he demostrado a mí mismo que me conozco y que me tengo controlado al 100%.


  Hoy ha sido una batalla de las duras. De cuerpo y sobre todo de mente. Hoy como fallase una de las dos te quedabas fuera.
 Mas de la mitad de abandonos dicen mucho de la dureza de esta edición.
  Ya en meta me hidrato y como algo, recojo el regalo finisher y me cuelgan la medalla. Esto está sentenciado. Solo queda reunirme con mis compis y charlar largo y tendido. Eso sí, después de una duchita.
  Tengo la suerte de poder saludar a Basalo que me ha vuelto a sacar unos minutillos (que cabrito) y a Javier del Castillo que por muy poco no ha bajado de su objetivo sub 20 horas. De todas formas enhorabuena y felicidades a los dos. Nos veremos pronto, je je je.
  Y con esto se da por concluida la carrera. Solo me queda decir que nuestro compañero del Bikilamanjaro F Javier, el que estuvo con nosotros hasta el km 47 mas o menos, hace su entrada en meta a las dos de la mañana convirtiéndose en finisher de una de las ediciones mas duras de la prueba. Enhorabuena colega. Sabía que a tu tran tran lo conseguirías. Felicidades.
  Hasta la próxima amigos.

   Capi
   

viernes, 21 de junio de 2019

Riaño Trail Run.

   Puff. No se ni por donde empezar. Aquí sentado en el ordenador, después de vivir estos días tan intensos y especiales, me va a ser difícil plasmar todo. Intentaré no extenderme demasiado.
  Jueves 20, por la mañana temprano, salimos Susana, Sonia y yo para Riaño. Pueblo donde se va a celebrar un fin de semana de trail en todos los sentidos.
  Cuatro días, tres etapas, dos tiendas y un campamento. Esto va a dar para mucho, seguro. Por lo menos eso intentaremos.

 
  De camino, que mejor manera que pasarse por León y visitar a una familia única. Nos conocemos desde hace muuuchos años y cada vez que se puede intentamos vernos. Pues eso, paso por León para comer con ellos y después del cafetito, a rematar el viaje. Gracias Diez por tu hospitalidad.
  A media tarde llegamos a Riaño dejándonos embaucar por la preciosidad del paisaje por el que pasamos.  La temperatura ha descendido drásticamante. Los campos amarillos requemaos han dado paso a las montañas verdes y pinares, hayedos........ Esto es otro mundo.
  Después de aparcar, nos dirigimos al campamento donde ya hay muuucha gente instalada y otros llegando como nosotros. Las 200 tiendas moradas, todas perfectamente alineadas, destacan sobre el césped verde.

 
  Nos dirigimos a la carpa de los dorsales y lo primero que vemos es la sonrisa de Nanny. La voluntaria que ha hecho posible nuestra presencia hoy aquí. Nada mas vernos, y después de prepararnos para su bienvenida, sus voces no se hacen esperar. ¡¡Oleeeeeee!!, ¡¡Esos Toledanossss!!. Rápidamente deja lo que esta haciendo y sale a saludarnos. Menudos recibimientos nos prepara siempre esta Rubia. Que alegrón nos da siempre verla. Besos y mas besos. Fotos y mas fotos. Comienza bien este finde.

 
  Ya un poco mas tranquilos, me hacen entrega de los dorsales y Nanny nos lleva a las tiendas que tenemos asignadas. Allí tenemos hasta el colchón hinchado. Esto es un lujo de voluntarios. Mientras ella sigue con su tarea, nosotros vamos a descargar el coche para ir acoplándonos.

 
  Después de medio ubicarnos, llega la hora de la charla técnica de la primera etapa. En esta ocasión la hacemos en un lugar techado (donde se celebra lucha leonesa) por que la lluvia hace acto de presencia.


 
  Charla muy amena por parte de Depa y de los organizadores del evento. Al finalizar, tocas hacerse fotos con los que a la postre serían primero y segundo.

 
  Después hay que saludar a Depa y charlar con él un rato.  Lo dejamos sellado con un par de fotos. Supongo que en estos cuatro días nos veremos muchas veces, je je je.



  Con la lección  aprendida, nos vamos a la cena. Allí estamos casi todos los corredores que vamos a participar en la prueba. Muchas caras nuevas y algunas conocidas. Viendo a la gente que se mueve por aquí, me doy cuenta que esto no es una carrera mas. Esta va a ser una carrera diferente. Aquí no viene nadie que no sepa a lo que viene y no haya hecho antes muchas carreras de montaña. Esto tiene que ser duro. Esto tiene que ser increíble. Solo espero poder estar a la altura.
  Después de esta cena tan bien preparada, nos vamos a la tienda. Susana y Sonia se han acoplado en una, y yo solito junto a todos mis archiperres en otra.
  Preparar el atuendo y la mochila para mañana. Difícil dentro de una tienda. Muchas cosas en la maleta y poco espacio para moverme. Pero bueno, consigo dejarlo todo preparado y dándole las buenas noches a mis chicas me acoplo y no tardo en caer dormido bajo el ruido de las gotas de la lluvia chocando sobre el doble techo de la tienda.
  Suena el despertador. Comienza la etapa 1. Me visto, me aseo y con Susana a desayunar. Ya se empiezan a ver caras  de sueño. No todo el mundo ha dormido bien, je je je. Después, rematar alguna cosilla y derechos al autobús. Me despido de Susana y comenzamos el viaje de una media hora a Valverde de la Sierra, pueblo donde está ubicada la salida.

                                                        ETAPA 1
                                    Valverde de la Sierra - Boca de Huergano. 26km, 1900 +
Allí está Nanny recogiendo las mochilas en el ropero. Las risas con ella están aseguradas. Que buen ratejo pasamos, ja ja ja. Mi dorsal es el 82. Lo pone en una pegatina para identificarla aunque la enseña como diciendo: "Esta no hace falta identificarla, está claro de quien es", ja ja ja.


  Después de dejar la mochila y viendo que el cielo nos va a dar una tregua, me quito el impermeable. Decido salir con camiseta y manguitos, por que freso hace un rato.



  Esta primera etapa constaría en principio de 30 kms y tendría dos mil y pico + de no ser por la lluvia. El terreno tan mojado hace imposible subir a la cima del Espigüete. Cresta por donde caben los pies muy justitos y donde en seco ya es algo peligroso. Miguel Heras ha decidido esta mañana suprimir esta subida  y tomar un camino alternativo que será bordeando este pico.
  Pues nada, después de unas fotos y los últimos ajustes, va a dar comienzo esta aventura. Aventura que llevaba tiempo realizar. Pues ya ha llegado. Estoy a escasos segundos de comenzarla. Las 9:00 es la hora fijada por la organización.
  Me encuentro a Diego, un madrileño que conocimos en Transvulcania y también esta aquí para vivir esta experiencia.



  También saludo a Basalo con el que he coincidido en infinidad de carreras. Esto se esta poniendo interesante, je je je. Y  no podía faltar Cesar Ultraviviente. Un saludaco muy fuerte.


  Esos segundos se acaban y se da la salida a la Riaño trail. Comenzamos como no podía ser de otra manera, subiendo. Sacamos los palos desde el principio. Todo está muy mojado. Hay que hincar bien las punteras.
  Esta primera subida tiene tramos bastante empinados. Muy verde todo este recorrido que va desapareciendo a la par que vamos subiendo.  Comenzamos a intuir el pico Espigüete. Esta muy nublado y le distinguimos a duras penas. Si que vemos algún nevero que otro.
  Llegamos al punto donde tendríamos que seguir subiendo hacia el pico. Hoy nos vamos a desviar a la izquierda para bordearle y dejarle a nuestra derecha.
  Aquí arriba hay un chico animando al que le digo que me saque una foto con este espectáculo. Esta bastante nieblado y el cielo muy gris, pero lo que se puede ver del paisaje es muy muy bonito.



  Por una pedrera comenzamos el descenso. Cuidadín con las piedras y el terrenos que está muy resbaladizo. Las zapatillas agarran poco aquí y algún culetazo me llevo. Pasamos por una zona super peraltada donde tienes que ir casi tirando para arriba por que el mismo terreno te lleva hacia abajo.
 De nuevo comenzamos una subida bastante larga aunque llevadera. Todo está verde. Piornos, hierba, matorrales, arbustos. Paisaje de mil verdes diferentes. Agua por todos lados. Impresionantes estos lugares de los picos de Europa.
  El cielo sigue muy muy gris. No creo que tardemos mucho en mojarnos. A mitad de esta subida oigo el agua correr. Oigo el agua caer. Me voy acercando a la cascada de Mazobre. Sitio para quedarse a vivir para siempre , ja ja ja.


  Hay que enseñar un poco todo esto y por eso hago unas pocos fotos. Voy junto a dos de Bilbao por lo que nos hacemos unas fotos unos a otros.


  Y casi coronando comienza a llover. Al principio algo sin importancia pero luego hay que sacar el chubasquero que la cosa se esta poniendo seria.
  Y volvemos a coronar. Parece que ha dejado de llover, por  lo menos con intensidad y me vuelvo a guardar el impermeable.
  Las vistas no dejan indiferente a nadie y todos nos hacemos algunas fotos con el pantanos de fondo antes comenzar la bajada hacia el pueblo.



Zona con piedras, pero que todavía conserva el verde. Hasta que llegamos a una zona de piedras grandes. Todas con verdín por encima. Muy resbaladizas. Hay que ir asegurando bien y aún así nos damos bastantes resbalones. En uno de ellos me sujeto a otra piedra y me hago un pequeño boquete en la palma de mano. No me quito la piel "sobrante" para que me tape un poco la herida.
  Desde este momento, el agarre del bastón cambia. Me da justo en la herida y no puedo hacer fuerza así que a cambiar la posición de la mano.
La llegada al pueblo se me hace un poco larga. Llegas al pueblo y cuando te crees que ya estas, una revuelta hace que todavía te queda un kilómetro. Pero bueno, no dejo de correr por que se que ya lo tengo hecho. Boca de Huérganos nos recibe con los brazos abiertos.


  Y piso el césped donde a lo lejos veo el arco de meta . Ya se oye al Spiker por los altavoces. La voz es característica y familiar. Depa está animando mi entrada. Y al fondo Susana y Sonia me esperan.


 Primera etapa conseguida. Las patitas bien de momento. 5:03´de auténticos lugares.
 Besotes varios y saludos a Basalo que ha hecho un carrerón.  Mientras charlamos, comemos y bebemos para reponer que el desgaste ha sido importante.



  Y como no podía ser de otra manera y tradición en este  Riaño trail, la foto de meta con Depa no puede faltar.


  Pues esto ha sido un poco la primera etapa. Muy muy resbaladiza, pero increíble y bonita. Ya estamos a punto y con el aviso a las piernas de lo que las espera mañana.
  Ya de vuelta al campamento y con algo de mejor temperatura y tiempo, nos vamos duchando y cambiando de atuendo. Después, todos a comer y a comentar la etapa de hoy. Buenos ratos se pasan con todos los corredores y acompañantes. Cada uno con sus anécdotas, pero en todas se siente uno identificado.


  Y lo mejor de todo. La siesta. Debajo de un arbolito y con el colchón inflado a tope, descansamos  un rato a una temperatura ideal. Y a eso de las siete mas o menos, de nuevo a la charla técnica de la segunda etapa.


  Estas charlas son muy divertidas y amenas. Muy participativas donde nos explican un poco el recorrido, terreno, tiempo, horarios, material y todo lo necesario para mañana. La etapa dos va a ser de aupa, je je je.
  Y después de la cena, de nuevo, a reorganizar la mochila y el material para que por la mañana no se escape ningún detalle. Un poquito de redes sociales y con la fresca a dormir.
  De nuevo a las 6:00 el desayuno. Las piernas no están del todo muy mal aunque a algún robot se ve desayunando, je je je.  Las ojeras y las caras de sueño son la tónica en la carpa habilitada para las comidas.
  Con todo hecho y preparado y junto a Basalo y su mujer, nos vamos nos vamos hacia el autobús. Desde la ventana nos despedimos. Hasta luego Mon Amur. Nos vemos en unas horas. Hoy el tiempo ha mejorado bastante así que el calor nos va a apretar de lo lindo.
  Una hora de camino donde los últimos kilómetros son con infinidad de curvas y cuesta abajo. El olor a freno y embrague hace que todo el mundo vaya con las orejas tiesas. Pero no llega la sangre al río y el autobús (en el día de hoy son microbuses ya que hasta aquí no pueden llegar autobuses) nos deja a la entrada del pueblo. Un total de siete microbuses que tiene que ir organizándose para entrar y salir.
           
                                                        ETAPA 2
                                   Caín - Oseja de Sajambre.  39 kms, 2905 +
  Y andandito llegamos a Caín. Un pueblecito muy chiquito que acojerá la salida de la segunda etapa de la Riaño trail. En la marquesina del bar nos vamos terminando de acicalar. Vaselina, réflex, rellenar bidones, ajustar la mochila y las cosillas esas típicas de estas carreras.
  Todo alrededor son cumbres blancas. Estamos en lo mas bajo de lo mas bajo. Hoy tenemos una tarea bastante complicada. Muchos kilómetros con un desnivel positivo bastante alto y donde los tiempos de corte no es que estén muy justos pero que no te puedes distraer lo mas mínimo.



  Vuelvo a dejar a Nanny la mochila que ya tiene el número puesto de ayer y deseándome suerte me despido de ella. Ya no queda ni para regalar.
  A las 9:00 se da la salida. Ni un metro llano. Directamente para arriba. Y así estaremos durante algo mas de 6 kms donde nos meteremos mas de 1600 metros positivos. Casi ná. 
  Hoy los palos se van a llevar un buen tute. Aún siendo en subida el comienzo, los hacemos trotando para soltar un poco las piernas de ayer. Pero pronto comienza la aventura. Comenzamos a subir y a ir sumando metros positivos. El caminito esta lleno de escalones (de piedra) lo que hace que tengas que tirar de isquios. Justo lo peor que me viene a mí.
  Pero voy mentalizado en tirar de brazos para no tener problemas. Cada paso está muy pensado como darle. Cada paso es un apoyo con el bastón intentando castigar lo menos posible este músculo y cargar todo lo posible los brazos.



  Comienza a hacer mucho calor. No se si es por la temperatura o por el calentón que nos estamos metiendo. Nos hemos juntado un grupete de unos 5 corredores donde Basalo va en cabeza. Esto va a ser largo. Miras para arriba y no ves el fin. Eso si, cada vez las vistas son mas increíbles. Cuanto mas alto mas espectacular es el paisaje. Cascadas, pìnares, montañas...... Alucinante.


  En el km 3 ya me he tomado unas sales y una glucosa. Llevamos 40 minutos subiendo. Y nos quedan otros casi 4 kms. Nada, poquito a poco se hace el camino.


  Vamos a muy buen ritmo y esto hace que nos quedemos tres solamente. Ahora el que va primero soy yo. Y así llegamos a enlazar con un grupo que marchaba por delante. No es que vaya mas rápido, si no que alguno ha empezado muy fuerte y han bajado el ritmo.
  Los brazos están haciendo su función a la perfección. Controlando cada paso llegaré sin problemas arriba. Pero no me puedo descuidar que en cualquier momento se tensa el músculo y la liamos.
  Hasta el km siete seguimos sumando metros positivos, pero arriba Basalo y yo no podemos dejar pasar de largo estos paisajes y nos paramos en varias ocasiones para hacernos unas fotillos.



  Hemos tardado casi dos horas en estos siete kms. Tenemos otras dos para llegar al punto de control 1 que está en el km 16. En principio parece factible por que todo es bajada, pero vamos a ver como es la bajada, je je je.
  Y como no. Bajada muy difícil por lo menos para mí. Guardo los bastones y comienzo a castigar cuádripces. Basalo baja mucho mejor que yo y le digo que siga a lo suyo. Yo necesito tranquilidad. Me quedo solo y así voy descendiendo.
  Mucha piedra mojada y arena suelta. Ramas que tapan el senderito y otras que te hacen la zancadilla. Me voy agarrando a las ramas que puedo para no salir disparado para abajo. La mano derecha casi no me sirve por que llevo la herida de ayer. Varias caídas me golpean la pierna izquierda lo que hace que vaya aún con mas cuidado.
  Resbalones mil en esta bajada donde sigo poco a poco sumando, esta vez, metros negativos. Veo a Basalo en algunos momentos donde hay claros de vegetación. No me saca  mucho pero baja mucho mas suelto que yo.
  Y por fin, después de mas caídas, resbalones, topetazos y culadas llego a la zona baja. Cruzo un puente de madera donde están los jueces tomando nota de los dorsales. Estamos en el km 14. Todavía nos quedan dos para pasar el control.
  Toca correr por un sendero en continuo sube y baja. Nosotros no vamos a tener problema en pasar e control, pero muchos de los que viene por detrás lo van a tener muy justo. Llego al control y a la vez avituallamiento. Allí está Basalo dejándome sin sandía, ja ja ja. Relleno los bidones mientras como un poco de fruta y algo de chocolate.
  Juntos salimos de allí para comenzar una nueva subida no tan exigente pero también bastante larga. En esta subida hay bastantes fuentes naturales donde aprovechamos para remojarnos y rellenar los bidones de agua. Buenísima este agua. Pero también fresquísima este agua, je je je.
  Basalo va un poco mas fuerte que yo. Hemos alargado la zancada subiendo  y me ha hecho el amago el isquio. Che che che... Quieto que te meto, le oigo decirme. Así que le digo a mi compi que tire el que yo necesito controlar y recuperar el músculo.


  Ya en solitario busco mi rtimo para llevar controlados esos amagos. Mis sales y glucosas tomadas a tiempo. Un par de huesitos, ya casi derretidos, también caen. Y así voy coronando esta segunda subida.
  Ya estoy arriba. Vuelvo a parar y a deleitarme con las vistas. No se puede cansar uno de ver estos paisajes, estos colores......
  Y ahora si, nos lanzamos para abajo. Camino algo incómodo de correr, pero por lo menos podemos trotar algún tramo. También nos permite ir mirando alrededor para no perdernos detalle. Y así llegamos al segundo avituallamiento y punto de control situado en el refugio Vegabaño. Desde aquí nos quedan 10 kms. De nuevo un juez nos coge el número de dorsal y nos da los últimos ánimos.
  Las estupendas voluntarias nos ofrecen todo lo que tienen. Recuperamos un poco el aliento mientras reponemos y nos ponemos de nuevo en condiciones para continuar.
 Pues vamos a por ello. Los primeros cinco después del avituallamiento pasan por un pinar muy chulo algo espeso de correr, pero donde la temperatura es mas fresca. Y así llegamos a Soto de Sajambre. Pueblecito que pasamos por mitad y donde adelanto a un par de corredores.
  Desde aquí llamo a Susana y la digo que estoy en Soto y me quedan 5 kms. Ella se pone en marcha para ir al pueblo a recibirnos en meta.
  A partir de aquí, en estos últimos 5 km, si tienes patas puedes correr mucho. Camino bastante bueno con algo de llano, alguna rampa que otra y también algún tramo en bajada. Aquí me pongo en modo maratón, je je je. Que gusto poder correr y soltar piernas. Me pongo a menos de 5´el km, pero controlando la zancada por que como la de muy larga la puedo liar.
  Ya se ve el pueblo a nuestra derecha, pero todavía queda un camino en llano y serpenteante que lo mismo te aleja de el como que te pone al lado. Pero todo llega a su fin y entro en las calles del pueblo. Cojo una bajada super empinada que me deja a los pies de la meta. 15 metros y otra para la saca.

  Paso por debajo del arco mientras Depa me jalea por el micro. 7:14´ es el tiempo invertido. Estoy super satisfecho mas que nada por que he ido regulando y controlando esos amagos a la perfección. Es lo que tiene conocer tu cuerpo y sus síntomas, ja ja ja.
  Y...Nanny me sube en brazos, ja ja ja. No peso mucho, pero hay que tener narices para levantarme. Que grande es la rubia.

  Llega Susana y como no podía ser de otra manera me felicita con un besazo muyyyyyy fuerte. Sonia también se alegra mogollón y me pregunta cosas de la carrera.


  Nanny me ofrece de todo, pero yo me tiro a la sandía y a la cocacola (bebida que solo bebo en las carreras, por que me sienta como un tiro si no es mezclada).
  Allí charlo con Depa, con Diego y por su puesto con Basalo que lleva unos cuantos minutos ya descansando. Muy animada está esta meta, ja ja ja. Y por eso se viven momentos muy chulos que siempre quedarán en el objetivo de la cámara.



  Allí estamos bastante rato hasta que nos despedimos de todos para irnos al campamento. Muchas gracias de nuevo a Nanny por todo ( no lo digo mas que se me va a enfadar de verdad). Un besote muy fuerte rubiaaaaaa.
  Al llegar al campamento decidimos ir a dar un paseo en barco por el pantano de Riaño. Mientras esperamos no hay nada mejor que meter las patitas en el agua fría. El barco te acerca aún mas a la belleza de las cumbres, de los pinares, de los hayedos y de sitios únicos. Nos quedamos enamorados de este sitio.



  Hoy la charla técnica es a las 9:00 de la tarde. Decidimos ir a cenar que ya hay hambre y sin acabar de cenar comienza la charla. Que mejor manera de cenar que escuchar la charla técnica al solecito mientras Miguel Heras, Depa y el organizador nos cuentan los detalles de mañana.




  Después del cafetito, volvemos a las tiendas y rehacemos la mochila para mañana. La tercera camiseta entra en juego. Hoy nos quedamos charlando un rato mas ya que mañana salimos algo mas tarde.
 



                                                            ETAPA 3
                               Salamon - Riaño  24km, 1893 +
   De nuevo desayuno. Ya, las caras de los corredores, es un poema, ja ja ja. Vamos a tener que usar mucho maquillaje para no asustar al personal.
  El desayuno hoy es mas tranquilito. Tenemos mas margen y eso te da un plus de tranquilidad. Charla con los vecinos de tienda y con todos los que tenemos al lado. Basalo y yo nos montamos juntos en el autobús. Un poquito de charla y derechos a este pueblecito super chulo donde han hecho del reciclaje un decorado del pueblo.













  Hasta allí se ha desplazado Susana y Sonia, aprovechando que la salida es a las 10:00 y no ha habido que madrugar mucho. Mientras ellas hacen fotos, los corredores nos terminamos de acicalar que la hora se acerca.




  Por allí también anda estos días otra Toledana. Maigualida, con la que me hago un par de fotos. Ella esta haciendo también una gran carrera. La deseo suerte mientras nos colocamos en la salida.


  Hoy la etapa nos han dicho que es mas corrible. Eso ya lo he escuchado antes, je je je. Veremos eso de corrible en que queda. Lo que si es cierto es que tenemos que subir al Gilgo. Al llamado el pequeño Cervino. Y que el desnivel positivo es de 1893+, que no esta nada mal.
  Con la tradicional cuenta atrás, esta vez en francés, por parte de Depa, da comienzo la tercera y ultima etapa de la Riaño trail.
  Subiendo, como siempre unos tres kilómetros que ya te ponen las patitas duras como piedras. Después un descenso vertiginoso donde Basalo se ha puesto a tirar y yo le voy siguiendo a unos metros.
  Bajamos a cuatro pelao. Da la sensación que el cuerpo pide marcha después de estos días trotones que llevamos. Esperemos que no nos pase factura luego, ja ja ja.
Y pasamos por el túnel Remolina. Por la acera vamos corriendo con la poca luz que hay y con los coches que pasaban mirándonos extrañados.
  Y para continuar calentando afrontamos una subida llevadera con algún tramo bastante exigente en la que tardamos mas o menos una hora.
  Es cierto que la etapa es mas corrible. Por lo menos, quitando alguna zona, se puede correr bastante bien sin tanta piedra y piornos dando por saco, ja ja ja.
  La bajada comienza bien hasta que se empieza a poner la cosa chunga por el desnivel y el barro. Menos mal que es un tramito no muy largo. Aquí Basalo se vuelve a despegar de mi. Yo me lo tomo con mas calma. Así llegamos a la entrada del pueblo. Horcadas se rinde a los corredores. A su paso, tocan las campanas del pueblo cuando suben la cuestaca de la iglesia y donde está el avituallamiento.
  Llevaba los palos guardados pero al ver la cuesta no dudo en sacarlos. Las campanas suenan en mi honor. Muchas gracias. Allí, en lo alto está Susana y Sonia que no se pierden ni un detalle.



 


En el avituallamiento contacto con Basalo que tira para arriba mientras como y bebo algo. Charlo un rato con Susana y Sonia mientras miro al gigante Giljo esperándome.



  Bueno, pues vamos al lío. Un besito a mi Mon Amur y a la peque y a por el Pequeño Cervino. Comenzamos a subir por una zona de césped muy chula. Sigo con la vista a los corredores que llevo delante y la zona no parece tan exigente como decían. Pero hay un punto en el que desaparecen y eso me mosquea, ja ja ja.
  Paso por una fuente y me remojo un poco que me va a hacer falta. Continuo la subida hasta que llego a la base del Giljo y.......... A subir para arriba. Da miedo mirar para arriba y ver por donde hay que coronar. Me queda un buen trecho y nada fácil.
  Poco a poco voy subiendo, ya con los palos guardados. Necesito las manos para agarrarme a las piedras. A mitad de la subida esta Miguel Heras que me da ánimos. Cruzamos unas palabrillas (las mías con algo menos de aliento) y a tirar para arriba.
  Y por fin corono. Pero hay que crestear hasta el pico. Poco suelo para poner los pies. Aquí alguno se queda bloqueado seguro, pero para eso hay gente de la organización ayudando a pasar al que tiene vértigo.

  A mitad del cresteo, me pregunta un voluntario si estoy bien y si me ayuda. Le digo que sin problemas y que además voy a sacar el móvil y grabar un 360º. -"Sin problemas pero parado", me dice. -"Por supuesto", le digo yo. Con el móvil en la mano ya sería jugarse la vida.
  Después de grabar el vídeo, guardo el móvil y termino el tramo que me queda, con algunos momentos de gateo para asegurarme un poco mas. Y llego al pico Giljo. Impresionante lo que se ve desde aquí. El pantano, las cumbres y el pueblo de Riaño. Desde luego que ha merecido la pena subir hasta aquí.
  Aunque hay poco espacio, hay un par de personas disfrutando de las vistas a las que les digo que me saquen unas fotillos. Encantados me las hacen y además desde varias perspectivas. Increíble este lugar. Ni en fotos se puede hacer uno a la idea.



  Desde aquí veo Riaño. Lugar donde está la meta y donde llevamos cuatro días conviviendo con corredores, voluntarios y organizadores. una experiencia flipante en todos los sentidos.
  Venga, que me van a hacer un chalet y todo aquí. Hay que bajar por el sitio fácil, dicen. Pues el camino fácil también se las trae. Es el camino para subir. Por donde lo hemos hecho nosotros es el camino de las cabras, ja ja ja.
  Pues con mucha cautela voy descendiendo. Aquí me voy cruzando con montañeros que me saludan al cruzarnos. Mas que nada por que hay que pararse y dejar hueco para pasar.
 Y para rematar este Riaño trail, pasamos por el puente que atraviesa el pantano. Voy detrás de un chico y una chica que están compitiendo en parejas. Con los que coincidí ayer también. Detrás de ellos cruzo el puente y al llegar al final veo a mis dos mujeres animándome. Que alegría. Besito y a correr para la meta que me queda algo mas de un kilómetro.



  Corro ligero, corro rápido deseando llegar. Hasta que me encuentro unas escaleras laaaaargas y empinaaadas que tengo que subir. Uff, venga va, ahora si que sí es la última subida.
  Y.....Entro en la recta de meta. Susana y Sonia ya están allí, Nanny me jalea desde el arco y Depa anuncia mi entrada. Paso por meta en 3:22´. La Riaño trail, la que cierra el ciclo de las organizadas por Terraincognita, ha sido conquistada.



  Nanny le dice a Susana que me ponga la medalla. Y así, mi Mon Amur me cuelga el trofeo. Este si que es casi suyo. Yo he puesto las piernas, pero ella ha puesto todo lo demás. Gracias por estar siempre conmigo. TQTAMGM.


  Y así dando besos a diestro y siniestro (el mas grande y especial se lo lleva Nanny por que se ha portado de maravilla con todos y nos sentimos protegidos con ella. No sabe, o sí, terraincognita el tesoro que tiene en su grupo.) rematamos el día de hoy.


  Y para finalizar la última foto con Depa. La tradicional foto con este tipo tan especial, sencillo y amable. Gracias por hacernos sentir grandes a todos y cada uno de los corredores. Eres un crack. Te veo el viernes en el GTP.



  Es una pena, pero tenemos que recoger las cosas para emprender el viaje de vuelta. Pero antes de irnos, subimos de nuevo al pueblo para despedirnos como se merece de Nanny. Ya no se que mas decir de esta mujer. Eres única y especial. La gente te aprecia y te quiere. Nuestra familia también. Y como me vas a regañar si te vuelvo a dar las gracias pues nada, que GRACIAS. Un besote muy muy fuerte. No tardaremos en volver a vernos.... Y lo sabes.
  Cuatro días increíbles que recomiendo a todos. Es algo único lo que se vive aquí. Os enganchará seguro.
  A nosotros nos ha enganchado y Riaño nos volverá a ver las caras, seguro.
  Un besote para todos.

  Capi.