domingo, 8 de octubre de 2017

Maraton sierra Cazorla.

  Ya estamos en otro embolao. je je je. Este es con premeditación y alevosía. Este es para quitarnos la espinita que tenemos en terminar los tres juntos (Txule, Javi Bikila y Yo) una carrera de montaña.
  En esta ocasión nos desplazamos a Quesada. Lugar donde se va a disputar el maratón sierra Cazorla. Nos desplazamos hasta allí junto con Gregor y Parra que van a participar en el trail corto.
  Después de un viaje bastante animado, llegamos a Peal de Becerro donde tenemos el hotel. Después de instalarnos se une al grupo un Sevillano amigo de Gregor. Ya los seis nos vamos a Quesada que lo tenemos a 11 kms para recoger el dorsal y bolsa del corredor. También nos va a servir para saber donde aparcar el Domingo por la mañana, antes de la carrera.
  Todo sin incidentes y después de una deseada cervecita, volvemos a Peal para cenar e intentar irnos a descansar lo antes posible. Tres habitaciones para seis personajes. Si no fallan las cuentas, dos por habitación. A mi me toca con Txule. Un tío con dos piernacas que quitan el "sentido". Je je je.
  Después de colocar todo y dejar preparado lo necesario para la carrera, a la piltra que sobre las siete vamos a desayunar.
  Cafetito y tostadas para todos. Después Txule, Javi y Yo nos vamos hacia la salida. Gregor, Parra y el Sevilla tiene una horita y media mas de margen para la salida de su prueba.
   Aparcar y terminar de acicalarse nos lleva poco tiempo. Llegando a la plaza de la salida del maratón nos encontramos con Florencio, otro integrante del Bikilamanjaro. También aparecen los tres que se habían quedado desayunando y todos nos hacemos las fotos correspondientes.


 La temperatura es fresca que con unos manguitos vale para estar agusto. Nos colocamos en la línea de salida. Nos deseamos suerte y nos despedimos de nuestros compis de viaje que van al trail corto (trail corto que tiene 28 kms y 1500 positivos, ehhh).



  Somos unos cien participantes en el maratón. Con un bocinazo se da la salida a este II maratón sierra de Cazorla. Una prueba de 45 km y 2700 positivos.



  Comenzamos nuestra prueba a buen ritmo. Todo en subida donde pasamos por un zig zag bastante llamativo. Comenzamos a adentrarnos en las cumbres de Cazorla. Todo en continuo ascenso hasta el km 5 donde después de una bajada llegamos al primer avituallamiento en el km 9 en el denominado Hoyo de la Pileta. Una fotillo para recordar el momento nunca viene mal.


 
  Después de este descansito, comenzamos de nuevo a subir. El terreno es bastante abrupto. Vamos por fuera de senda o caminos únicamente guiados por las balizas.
  Creo que es sobre el km 12 mas o menos donde Javi se empieza a encontrar mal. Lleva el estomago revuelto. Va aguantando pero el estomago hoy ha decidido hacer de las suyas y vomita en varias ocasiones. Aún así continuamos poco a poco a ver si se le va pasando.


  En los siguientes avituallamientos intentamos que coma algo y que beba en pequeños sorbos para ver si se le asienta el estomago, pero todo lo que mete al cuerpo no tarda en volver a salir. El problema es que si sigue vomitando la deshidratación no tardará en llegar.
  La temperatura esta subiendo como la espuma, y aunque vamos por muchos sitios de sombra el calor empieza a aumentar.



  Poco a poco vamos haciendo camino. Intentamos animar a Javi y darle nuestros humildes consejos, pero cada vez está mas revuelto y las fuerzas son mas justitas.
  Parece que en llano y en bajada va algo mejor y corremos un poco alegres en un camino en descenso donde hay una fuente donde aprovechamos para refrescanos. Nos salimos del camino para trepar por una cuerda y salvar un desnivel bastante malo. Durante el recorrido hemos tenido varios pasos con cuerdas que lo ha hecho mas divertido todavía.





  Después de una bajada bastante arenosa y polvorienta donde me entra arena en la zapatilla y se me cuela por dentro del calcetín, que hace que tenga que parar a quitármela, llegamos al avituallamiento del km 24 mas o menos.


  Javi se sienta. Le ofrecemos lo que hay de comer pero no le entra nada en el cuerpo. Creo que se logra tomar algo de fruta y beber un poquillo que esperemos le siente bien. Mientras Txule y yo hablamos con una voluntaria que nos pregunta por él. Nos hace la observación de que Javi lleva los labios cortados y secos. Síntoma de deshidratación.
  A ver si a partir de aquí el estomago le responde positivamente y le deja tranquilo. Este avituallamiento está situado donde han tomado la salida los del trail corto, osea que nos queda lo que nuestros compis estarán casi terminando ya.
  Aquí también coincidimos con un grupete bastante grande de unos 10 corredores y con un corredor que va con los aduptores muy tocados.
  Preguntamos que cuanto hay hasta el siguiente avituallamiento y nos dicen que cuatro kms, así que decidimos salir los tres despacito para afrontar estos kilómetros de subida.



  Esta subida es por un camino polvoriento. Llevadero si vas con fuerzas, pero muy duro si vas jodido. Javi está peleando para seguir hacia adelante pero ha vuelto a vomitar en varias ocasiones. Esto no pinta nada bien. El chaval que lleva los aduptores tocados le da una pastilla para, intentar cortar por lo menos, los vómitos. Yo le doy una glucosa (al chaval) para ver si le ayuda algo en los calambres, aunque le digo que con el tiempo que lleva con calambres no creo que le haga mucho.
  Bueno, pues llegamos a un punto por donde volveremos a pasar después de hacer un bucle. Vemos a muchos corredores que ya están de vuelta (del bucle). Nuestro objetivo ahora mismo es llegar al avituallamiento situado el el km 29.


  Por fin llegamos al puesto. Txule y yo rellenamos bidones y comemos mientras Javi se sienta y bebe un poco de isotónico. La verdad es que lleva muy mala cara, pero va peleando duro para continuar en carrera.
  El grupete de antes nos pasa y se dispone a dar la vuelta a la montaña para completar el bucle. Nos dicen que queda una subida bastante dura para llegar al punto de control. Vamos fuera de hora. El punto de control le tenemos a tres kilómetros y tenemos que pasar como máximo a las dos y media. El problema es que son las tres pasadas, osea que llevamos mas de media hora, mas lo que tardemos en llegar, fuera de control.
  Bueno, lo que menos preocupa ahora es el tiempo así que decidimos continuar poco a poco, pero a unos 200 metros del avituallamiento vemos a Javi que va tiritando. Tiene la piel de gallina. Se ha quedado muy frío y esta destemplado. Txule y yo decidimos que hasta aquí hemos llegado. Así no se puede continuar y nos damos la vuelta.
  Javi nos dice que se queda en el avituallamiento pero que terminemos esto por él. ¡Joder!, que rabia nos da cojones. Después de despedirnos de él con un abrazaco decidimos continuar en carrera. Hasta luego Jabuchi.
  Txule y yo comenzamos la dura subida para llegar al punto de control donde esperemos que nos dejen continuar. Dan nueve horas para terminar la carrera y creemos que si vamos a buen ritmo podremos ir restando minutos al tiempo que llevamos fuera de control.
  Vemos el control a lo lejos y comenzamos a correr como si fuera un diez mil. Todo en subida. Con la intención que vean que vamos fuertes y nos deje continuar en carrera. Al llegar allí nos toman nota del dorsal y continuamos la subida. -"Seguimos en carrera Txule, ahora a llegar a tiempo a meta".
  Después hacer el bucle y quitarnos lo peor, volvemos de nuevo al avituallamiento de antes, aunque esta vez será el km 33. Allí nos dicen que Javi se ha ido al pueblo en coche. Bueno, esperemos que se recupere pronto.
  Nosotros tenemos por delante varios kilómetros de bajada donde cogemos de nuevo al grupo de antes. Vamos con ellos un par de kilómetros. Luego nos vamos despegando de ellos poco apoco.
  En un tramo que discurre por pista, adelantamos a un corredor que se une a nosotros hasta el avituallamiento del 38 mas o menos. Antes de llegar al avituallamiento llamo a Gregor para que este pendiente de cuando llegue Javi. Le explico un poco lo que ha pasado y el me dice que ellos han terminado bien. Me despido de él y continuamos.  Llegamos al avituallamiento, estamos muy poquito tiempo para lanzarnos hacia abajo en estos últimos siete kilómetros de continua bajada.
  Tramo muy variado con bajadas bastantes técnicas y otras mas corribles. La verdad es que se hace bastante largo y pesado para las piernas que ya van pidiendo la hora.
  Gregor me manda un watsaap diciéndome que ya están en el hotel y que Javi esta bien. Bueno, pues nada, a rematar la faena por él.
  Desde hace muchos kilómetros, llevamos el pueblo siempre a la vista y por más que corremos parece que no se acerca. Incluso ya dudamos si es el pueblo que vemos o es otro, je je je. La dirección que llevamos y los kilómetros que nos quedan hacen suponer que si sea ese.
  Entramos por fin en las calles del pueblo. Todo, todo para arriba. Un cartel nos indica que nos quedan 300 metros. Después de un rato subiendo le pregunto a Txule que si el cartel marcaba la distancia que nos quedaba o el desnivel positivo que nos faltaba, je je je. No dejamos de subir calles, copón.
  Pero todo tiene su final y entramos en la plaza donde hace nueve horas estábamos para salir. Al final pasamos por meta en 8 horas y 50 minutos. Hemos entrado en tiempo por 10 minutos. Grande mi compi. Enhorabuena.


  Después de la foto de rigor en meta y tomarnos una cervecita decidimos irnos al hotel para ducharnos y comer algo.
  Esta carrera la hemos terminado por ti, Javi. Nos lo has pedido y lo hemos hecho. La espinita todavía está clavada, pero estoy seguro que no tardando mucho, nos la vamos a quitar a base de zapatilla. Enhorabuena a ti también por que te has metido 30 kilómetros muy muy duros y en muy malas condiciones. Eres mas duro que un pedernal, compañero.
   Ya en el hotel, saludos, abrazos y contarnos todos los detalles mientras comemos. Y no tardando mucho coger carretera y manta para Toledo. Por el camino nos seguiremos contando alguna que otra cosita, je je je.
  Muchas gracias de nuevo por vuestros ánimos y mensajes. Nos hacen tirar para adelante con mas fuerza.
  Muy pronto la siguiente, seguro.......

    Capi

domingo, 1 de octubre de 2017

Carrera Caja Rural Solidaria ELA.

  De esta carrera no os voy a hacer una crónica. Esta carrera ha sido de las mas especiales que he corrido. Una carrera apoyando y estando al lado de un compañero, de un amigo y de su familia.
 
 
   Hoy hemos sido muchos los que hemos corrido para aportar nuestro granito de arena a la investigación y a la lucha contra el ELA.
   Con el lema:
                         CORRE  X  TI
                         CORRE  X  EL
                         CORRE  X  ELA
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   Nos hemos unido, alejados de equipos y diferencias para estar junto a nuestro compi en un día en el que Toledo se ha volcado en la lucha contra esta enfermedad.
 
 
   En estos diez kilómetros ha habido momentos de todo tipo. La entrada en meta juntos y entre aplausos ha sido increíble. Un momento muy muy emotivo.
   Esperamos que se logre acabar con esta enfermedad muy pronto.
   Amigo, estamos a tu lado.
 
   Capi
 

sábado, 30 de septiembre de 2017

Maratón ultra trail Los Artesanos.

  Como cada día que vamos a alguna carrera, el madrugar es lo normal y hoy no va a ser distinto. Cuando algunos están volviendo de fiesta, yo estoy recogiendo a Javi para desplazarnos a Torrejoncillo (Cáceres). Lugar donde se va a disputar este maratón.
  El viaje super tranquilo. Guiado por el gps llegamos al pabellón donde después de cambiarnos nos montamos en un autobús que nos dejará en Portachuelo. Pueblo desde donde saldremos los que disputamos esta distancia de 45 kms.


  Allí me encuentro a varios amig@s con los que charlo un ratillo. Nos disponemos a recoger el dorsal y nos piden DNI y licencia federativa. Bueno, pues no la llevamos encima por que hemos venido (como todo el mundo) ya cambiados. El resto ya lo ha recogido el día anterior, pero nosotros no nos hemos dado cuenta de llevarlo encima para recogerlo.
  Después de hablar con el de la Fexme, se llega a la conclusión de que no nos deja correr. Sabemos que tiene razón pues él no sabe quienes somos ni si tenemos licencia. Le decimos que le firmamos un papel como que tenemos licencia y que la entregaremos al llegar a meta (lugar donde tenemos el coche).
 Bueno, después de un par de llamadas nos dice que si pagamos el seguro del día nos deja correr. Por no discutir mas y gracias a que tenemos dinero podemos hacer efectivo el pago de cinco euros para el seguro y así poder correr.
  Digo por no discutir mas, por que al final da la sensación que ha sido para sacar dinero. Le agradecemos que, aunque sea pagando, nos deje correr. Pero ya que lo hace, que lo haga con todas las consecuencias (bajo mi punto de vista).
  Me explico:  No nos da el dorsal ni nos deja correr por que no llevamos DNI ni licencia. Pero si pagamos cinco euros si nos deja correr. ¿Pero como sabe el que nosotros somos los que decimos ser si no tenemos DNI?. Pagando cinco euros si se fía de que somos nosotros, pero si no pagamos no nos deja correr por que no se fía que tengamos licencia. Flipante. Pero bueno, nosotros calladitos y a correr que es a lo que hemos venido aquí. (esto es un pensamiento mio, ehh)
  Aún así le agradecemos que nos dejen correr, claro está.


  Todo esto sucede a menos de 10 minutos de darse la salida. Pero todavía nos da tiempo para ponernos el tatuaje con el perfil de la carrera y a pasar el control del material. ¡Ahh!, y a hacerme una fotillo con Montse que al final sería la ganadora de la prueba.


 Son las ocho de la mañana y se da la salida de la carrera. Viendo los avituallamientos de la carrera, que son bastantes y distanciados en pocos kilómetros, decidimos salir con un cinturón de hidratación en vez de mochila.
 Pasados un par de kilómetros, a Javi le sale despedido el bidón. Con tan mala suerte que se le rompe el pitorro. Vaya lío. Un corredor que va detrás nos dice que eso es una señal, je je je. Javi le contesta que ya llevamos muchas señales, ja ja ja. Esperemos que sean para bien.
   Aun así mete el bidón en el cinturón para aprovechar el agua que se pueda. Un kilómetro mas adelante lleva el pantalón empapado. Decide beber un poco y tirar lo que queda. Nos tendremos que apañar con mi bidón, le digo.
  Mientras tanto y saliendo del castillo por el que pasamos, me tuerzo el pie. Ufff, que dolor. Continúo intentando no pensar mucho y parece que no va a ser muy seria la cosa. Esperaremos a ver que pasa con el paso de los kilómetros.
  Esta es una carrera en la que la primera parte transcurre en su mayoría por cortafuegos. Cortafuegos con bastante desnivel y con un terreno muy arenoso y con muchas piedras. Las subidas se hacen como se pueden, pero las bajadas son complicadas por que hay que ir reteniendo y los cuádripces van a sufrir de lo lindo.
 Disfrutamos del paso por un castillo que atravesamos por su interior. Es el castillo de Portezuelo.

  Pasamos por una zona que ha sido quemada. Vamos retirando las ramas de los arbustos altos que están negras. Al salir de esta zona me limpio un poco el sudor de la cara con las manos y cuando me doy cuenta tengo la cara como un Siux con pinturas de guerra. Las señales siguen apareciendo. Le digo a Javi que si hoy terminamos va a ser de milagro, je je je.
  Saco el bidón y me limpio la cara negra. No me he dado cuenta pero le llevo lleno de isotónico. Ahora tengo la cara limpia pero pegajosa. Madre mía que carrerita nos estamos dando.......
  A partir de aquí una sucesión de cortafuegos se suceden. Tanto de subida como de bajada. Esto te machaca las piernas en un plis. Intentamos cargarnos lo menos posible para en la el último tramo que es bastante corrible tener piernas para poner ritmo crucero.


  En el km 16 mas o menos tenemos delante nuestra una subida bastante rocosa donde intentamos coger cada uno nuestro ritmo ya que esta tiene tela. Javi va siguiendo mis pasos mientras un dron sobrevuela nuestras cabezas.
  Tampoco se ha hecho tan dura como la vista nos quería hacer creer. Y... Como todo lo que sube, baja, pues eso a bajar de nuevo por una veredita y volver a salvar varios desniveles positivos, nos vamos hasta el km 25. Aquí tenemos un avituallamiento a la sombrita donde reponemos fuerzas y Javi se relaja después del susto que se ha llevado al salirle un tío detrás de un árbol ladrando como un perro feroz, je je je.


  Nada mas salir del punto de agua, tomamos un camino serpenteante en ascenso para volver a descender por otro cortafuegos. Aquí las patitas ya van haciéndose notar.  Todavía nos quedaran un par de repechos que Javi y yo vamos solventando poco a poco.


  Después de el último descenso fuerte llegamos al pantano de Torrejoncillo. Le vamos bordeando hasta llegar a la carretera donde un voluntario nos indica el momento de cruzar.
  A partir de aquí, el dúo Bikilamanjaro pone ritmo entreno. Camino con algún que otro sube y baja donde vamos dando caza a unos siete corredores en total.
 Pasamos por las casas de Trabacuartos, por el km 40 menos que mas y donde tenemos fruta y bebida. Nos quedan unos cinco kms donde podemos correr bastante. Llevamos un ritmo bastante alegre con la vista fija en el pueblo que esta delante nuestra.
  Por fin entramos al pueblo. Nos toca subir hasta la plaza. Bueno Javi, esto está  finiquitado. Y... Como dicen por ahí, esta ya no nos la cuentan.
  Al fin giramos a la derecha y hacemos nuestra entrada en la plaza donde está ubicada la meta.  Después de 6 horas 50 minutos terminamos este maratón demoledor para las piernas donde los cortafuegos nos han puesto a prueba.

  Después de recoger nuestro regalo de Finisher, decidimos ir a ducharnos y quitarnos los kilos de polvo y arena que llevamos en lo alto.

 
  Lo que pasó en las duchas esta en secreto de sumario, je je je.
  Una vez adecentados volvemos a la plaza para recoger la bolsa del ropero y dar la enhorabuena a Montse por su victoria, je je je. Como lo sabia yooooooo...
   Y.... De vuelta para casita parando a tomar un montaito por el camino.
  Gracias a todos por vuestros ánimos.
  Por cierto, las señales no se para que eran. Lo importante es que no fueron para mal que es lo que en un principio nos temíamos.....

    Capi

sábado, 16 de septiembre de 2017

Ribera Run Race, 52 km.

    Esta no estaba en mis planes aunque si que la había mirado en alguna ocasión. Pero el destino quiso que no me la perdiera e hizo que gracias a Nutrium, me tocara un dorsal en un sorteo. Y bueno, haciendo un poder me levanté el sábado a las 4:00 de la mañana para poner rumbo a peñafiel (Valladolid). Lugar donde se disputa la prueba.
 
   En algo menos de dos horas y media me planto a pocos metros de la salida. Hoy el gps me ha llevado de lujo. Me dirijo al Coso de Peñafiel a recoger el dorsal. La verdad es que esta plaza es espectacular. Es de noche y todavía no puedo verla en condiciones aunque luego tendré tiempo para recrearme un rato en ella.

 
  En la recogida del dorsal me encuentro con Nanny a la que saludo y me pone al día de todo. Allí también están Carolina y Eduardo que han venido a beber un poco de vino a la carrera, je je je.

 
   La salida es a  las ocho. Estamos a 3ºC. Hace un fresquito muy agradable para correr, o no. Me voy al coche para prepararme. Me cambio dentro del coche por que la verdad es que el fresquito es muy frio, je je je.
  A menos veinte me voy de nuevo al Coso donde está ubicada la salida y allí veo a un tipo muy muy alto. Es Jose Vicente. Un amigo apasionado también de los maratones y largas distancias. Con él voy a estar charlando hasta que den la salida. También aparece Enrique con el que nos hacemos unas fotillos.




 
  Por megafonía nos llaman para pasar el control de chip. Ya estamos todos dentro del cajón de salida. Somos unos 90 valientes los que vamos a intentar terminar esta carrera que pasa por los viñedos y por las  bodegas mas importantes de la localidad.
  Con una cuenta atrás se da el pistoletazo de salida. Comenzamos los primeros compases de la prueba por las calles de peñafiel. Hasta que no salgamos del pueblo el recorrido es neutralizado. Vamos detrás de las bicicletas hasta cruzar la carretera coger un camino por un pinar donde nos dan vía libre para correr lo que queramos, o lo que podamos, je je je.
  Por el pinar voy junto a Jose Vicente y Enrique. Son momentos para charlar e ir tomando contacto con el terreno. El cielo está despejado por lo que creo que las temperaturas irán en aumento. Yo de momento voy con los manguitos y parece que así no estoy mal.
  En el km 3 mas o menos, una paradita para ir al excusado me separa de mis compis. Me va a tocar correr para volver a enlazar con ellos, pero no tardaré en estar de nuevo con su compañía. Enrique también ha hecho lo propio y se ha quedado un poco atrás.
  Jose Vicente me dice que me vaya yo a mi ritmo que el quiere coger el suyo. Me despido de él deseándole mucha suerte y tiro para adelante intentando coger mi ritmo crucero.
   Paso por el segundo avituallamiento que esta en el km 7, el primero era en el km 3, y bebo un poco de isotónico. Aquí cogemos un camino que va por la ribera del río Duero. Un camino con continuos sube y bajas pero que deja correr bastante bien. El río está super calmado y la niebla a ras del agua lo hace casi misterioso.
  Llego al km 10 donde está el siguiente avituallamiento. Justo en la central eléctrica Padilla. Aquí me saluda y me anima la mujer de Jose Vicente. Muchas graciaaaasss.
  Unos escalones hechos en el terreno y adornados con troncos nos hacen salvar un desnivel importante para volver a coger la senda del rio. De momento voy solo aunque llevo a corredores delante y detrás, pero intuyo que al paso de los kilómetros iré mas solo que la una.
  Este camino es precioso. Muy bien cuidado y señalizado. Es el denominado GR 14. Continúo por él hasta que en el km 13 cruzamos el río por un puente que de lejos me parecía de hierro, pero que al pasarle me doy cuenta que es de madera. Super chulo el puente este.

 
   Al salir del puente nos adentramos de nuevo en un pinar. Arena de playa es el menú de este tramo. Vamos buscando el mejor sitio por donde ir y pillar la menor arena posible. Así será hasta que lleguemos a la primera bodega. Situada en el km 14,5.
  Entramos en la Bodega Dehesa Los Canónigos. Impresionante. Todo muy bien cuidado hasta el mínimo detalle. Allí tenemos nuestro cuarto avituallamiento. Una larga mesa con agua, isotónico, fruta..... donde me paro a repostar. Y unos metros mas adelante una barra con una selección de sus vinos. Una mujer me ofrece probarlos pero de momento no me apetece tomar vino. Se lo agradezco enormemente y continúo mi camino.
  Salgo de la bodega y volvemos a coger camino de arena. Voy detrás de otros tres corredores. Todos intentando coger la trazada buena por que este terreno nos está cargando los gemelos. Y por fin volvemos a coger la ribera del río. Esta vez por su margen derecho. No dejaremos el GR 14 hasta llegar a San Bernardo donde a las puertas del monasterio de Santa María de Valbuena, tenemos un puesto con agua. Aquí reposto y me hago unas fotillos con el monasterio de fondo.






  Ahora tenemos un tramo de carretera que me llevará directos a la Bodega Emina. Estoy casi en la media maratón.



  Aquí hay control de chip y el spiker anuncia mi llegada. Voy directo al avituallamiento para beber algo. Han montado castillos hinchables para los peques y alguna actividad para su disfrute.




  Aquí volvemos tener de todo un poco. Tomo fruta, Chocolate..... Y me ofrecen también salmorejo que me encanta pero que ahora mismo no me apetece mucho. También tenemos degustación de vinos de la bodega.
  Cuando voy a salir llega Eduardo. Hablo un ratillo con el y después continuo el camino marcado. Una larga subida es lo que nos toca ahora. Aquí me pongo a la altura de Silver, un chaval de Cadiz que sería mi compañero en estos últimos 30 kms. Por detrás viene Eduardo que sube corriendo y nos pasa como un avión.
  Después de salvar este desnivel, viene la parte mas bonita del recorrido. Los campos de viñedos se abren a nuestro paso. Tenemos que pasar por medio de las viñas emparradas, lo que lo hace superchulo pero que para las patas es muy cargante. Aquí cogemos a Eduardo que va disfrutando del paisaje.


  Aquí comienza la andadura de los tres. Muchas conversaciones, conocernos un poquito y sobre todo disfrutar de la carrera en buena compañía.





  Y.. Llegamos a la bodega hacienda Monasterio donde volvemos a tener un suculento refrigerio, je je je. Tengo que decir que coincidimos también con otro corredor. Este no para en los avituallamientos. Aquí nos adelanta y luego en el recorrido le adelantamos nosotros. Esa será la tónica hasta la meta.
  Cogemos un camino todo recto que va paralelo a la carretera. Vemos a lo lejos la siguiente bodega por donde tenemos que pasar. En un momento dado oímos un zumbido muy fuerte que nos hace levantar la vista hacia el cielo. Un dron vuela sobre nuestras cabezas observando nuestros movimientos.


  Por fin, ya en el km 31, llegamos a la bodega Nexux. Impresionante también esta bodega. Llegamos al avituallamiento y de momento paramos a tomar algo de fruta y dulce, pero rápidamente nos vamos al stand de la bodega donde se encuentra Eduardo probando un vinito y jalándose un pincho de tortilla que nos han preparado.



  En esta ocasión si que pruebo el vino y un trocito del pincho. Madre mía, dan ganas de quedarse aquí un par de horas para disfrutar de todo esto. Repostar, unas fotillos y vámonos que si no, no salimos, je je je.


  Salimos los tres disparados sin mirar atrás. Pasamos por medio de Pesquera de Duero donde algunos lugareños nos animan a nuestro paso. De aquí a la siguiente bodega tenemos un camino bastante corrible entre viñas y sembrados. Llevamos un ritmo crucero de 5´el kilómetro. Las charlas no dejan de hacernos mas llevaderos el camino, aparte de conocernos un poquito mejor.
  Y llegamos a la bodega Comenge donde están en plena actividad. También hay un grupo de turistas visitando las bodega y sus viñas. Muy animada esta la cosa.
  Al salir de aquí vemos en lo alto la residencia real del castillo de Curiel. Impresionante donde está construido. Muy muy bien conservado. Nos llama bastante la atención y no dejamos de admirarlo hasta que entramos a Curiel y nos adentramos en sus calles.
  Y volvemos a recorrer caminos entre viñedos y otros campos sembrados.  Silver lleva el piramidal un poco tocado de una antigua lesión, pero va aguantando como un cosaco. Eduardo lleva una fuerza increíble. Hay momentos que nos lleva con el gancho puesto, je je je.
  Tenemos unos tres kilómetros por camino polvoriento donde hemos cogido buen ritmo con la mente puesta en el siguiente avituallamiento. No tarda en llegar y nos adentramos en al bodega Legaris. Al fondo vemos el avituallamiento donde unas ocho voluntarias nos animan al ir acercándonos.


   No dudamos en parar y probar un poquito el vino que nos ofrecen. Charlamos con ellas un rato. Dicen que nos ven con buena cara e incluso hay una de ellas que quiere que le dejemos las zapatillas y ya termina por nosotros. Es un avituallamiento de un club de atletismo y eso se nota en la animación y la alegría que nos transmiten.


   Perooooo, sintiéndolo mucho tenemos que continuar con el camino. Nos despedimos de ellas mientras Silver se pone una cinta compresiva en la pierna de la lesión para intentar que no le molesta mas de lo que lo está haciendo.
  Estamos casi, casi en el km 44. Muy prontito volvemos a coger la senda del río para dirigirnos a Peñafiel. Llevamos viendo el castillo desde hace unos kilómetros lo que nos dice que ya vamos rematando el recorrido. Nos quedan ocho kilómetros de disfrute por el GR 14. El río está super calmado. Da gusto correr por aquí.
  Y llegamos al avituallamiento que esta situado en el puente medieval. Estamos muy muy cerca del pueblo. Los voluntarios nos dicen palabras y frases de ánimo. Muy amables y simpáticos todos los voluntarios en el día de hoy.
  A escasos dos kilómetros del siguiente avituallamiento, Miryam, la mujer de Silver le hace una llamada y le dice que está en la bodega Protos esperándole. Y casi sin darnos cuenta estamos entrando en la mencionada bodega donde Silver nos da un dato interesante. La bodega Protos es del mismo arquitecto que la T-4 de Madrid.
  Por fin entramos en la bodega donde comemos fruta, chocolate y bebemos de todo un poco. Eduardo no duda en coger una copita de vino para probar su tinto.  La mujer de Silver nos hace unas fotillos al pie del castillo al que tendremos que subir cuando salgamos de aquí.




   Despedidas de todos los que se encuentran allí y casi sin pasar por la casilla de salida tenemos la subida al castillo. Un camino hacia el castillo donde tenemos que usar las manos en un par de ocasiones para subir. Vamos dejando a nuestra derecha las chimeneas de las bodegas caseras que se sitúan debajo de la falda de la montaña.


  Llegamos arriba y bordeamos el castillo para bajar por la otra cara. Una bajada algo peligrosa no tanto por el desnivel sino por el terreno de arena suelta en el que frenarse es un poco complicado. Pero sin ningún incidente llegamos a la carretera que nos da entrada al pueblo.


   Un kilómetro escaso para completar esta carrera tan bien hecha. Pasamos por las calles de Peñafiel bajo los aplausos de los paisanos del pueblo. Y después de un giro a izquierdas entramos en el Coso. Allí el spiker anuncia nuestra entrada. Los tres nos saludamos y chocamos las manos antes de pasar por meta.





  Y... 5 horas 12 minutos de autentico disfrute y en muy buena compañía. Da gusto encontrarse gente así con la que compartir un porrón de kilómetros. Gracias chicos por esta mañana que siempre recordaré. ¡AH!, y enhorabuena...



  Quería desde aquí hacer una mención a Silver. Hoy corre por su padre que esta pachuchillo. No suele correr estas distancias pero la prueba lo merecía ya que su padre es enólogo. Espero que vaya todo bien y este esfuerzo de hoy haga que tu padre se mejore. Eres grande colega. Un honor correr con un tío como tu. Espero volver a coincidir contigo en alguna otra ocasión.
  A Eduardo creo que si le veré mas a menudo por que le va la marcha igual que a mí, je je je.. Ya me contarás que tal le ha ido a Carolina en la media.
  Después de unas fotillos y de avituallarnos, por última vez nos despedimos los tres integrantes del mejor grupo de hoy.
  Yo por mi parte doy por finiquitada la experiencia de hoy y voy al coche para cambiarme y emprender el camino de regreso antes de que el sueño haga acto de presencia.
  Solo me queda dar las gracias a Nanny por su amabilidad y su curro como voluntaria y pedirla perdón por irme tan rápido, aunque seguro que no tardaremos en vernos de nuevo, je je je. Gracias por todo.
  Bueno, pues esto es un poquito de lo que ha pasado hoy en la Ribera Run Race. Carrera muy recomendable sobre todo a los que les gusten los paisajes y el vino, je je je.
  Hasta la próxima..

   Capi