domingo, 6 de septiembre de 2020

Subida al Veleta.

  

   Después de varios meses con bastante incertidumbre, por la si o no celebración de la carrera, llegó la semana en cuestión. Todavía con bastantes dudas por nuestra parte, reservamos Susana y yo el hotel. Parece que el organizador lo tiene todo bien estudiado y organizado. Y poniendo unas medidas excepcionales, para la situación en la que estamos inmersos, esta prueba va a salir adelante.

  Las medidas frente al Covid 19, son muy estrictas y estudiadas. Esto hace, también, por nuestra parte, que decidamos ir por las garantías y la seguridad que en principio nos están dando.

  Todo esto, sumado a la información de primera mano por parte de Nanny, una amiga y voluntaria en multitud de carreras, que nos informa que todo marcha según lo planeado, hace que el Sábado por la mañana cojamos rumbo a la bella Granada. Viaje bastante llevadero que se nos hace bastante corto.

  Lo primero es alojarnos y después, como la recogida de dorsales es en nuestro hotel, nos da tiempo a poder recogerlo por la mañana. Aquí ya nos empezamos a dar cuenta que el protocolo frente al Covid 19 está muy estudiado.



   La acera señalizada para mantener distancia, se entra de uno en uno, Temperatura, desinfección de suelas, geles hidroalcoholicos, entrega personalizada, foto en el cartel de la prueba y para afuera. Rápido, seguro y sin distracciones. Bien hecho......




  Pues nada, ya tenemos el primer paso superado con nota. Solo queda disfrutar de una magnifica tarde por la ciudad y después de cenar, saludar a Nanny , que acaba de salir de currar.

  Rapidito a la habitación, que hay que preparar todo. A las 04:50 suena el despertador y hay que dormir mucho y muy rápido, je je je.



  Pi pi pi pi pi......Ufff, que desagradable sonido. Sonido que nos dice que ya no hay mas tiempo. Ale, para arriba y a prepararse. Desayuno y a esperar el autobús que nos llevará a la salida. Con un poco de retraso nos recoge el autobús y en unos 10 minutitos estamos en el paseo del salón donde está ubicado un protocolo increíble frente al virus.

  Un paseo muy amplio donde está todo señalizado. Susana y yo nos dirigimos hacia la zona por donde se entra al espacio reservado para los corredores. Me toca entrar. Me despido de Susana que hoy va a estar acompañada de Nanny. Van a subir en el autobús ropero hasta la meta, pero parando en diferentes puntos para vernos pasar. 





  Se despide de mí con un gesto de "cuidado". Y es que el domingo pasado haciendo el maratón alpino madrileño, me torcí el tobillo. Pero bien torcido. Y después de tres días de curro y bastantes molestias, decidí llamar a mi fisio personal, je je je, para que me viera. Veía muy difícil poder participar en estas condiciones. Así, el Viernes a las 10 de la noche, después del curro, estoy tumbado en la camilla. 

  La lesión es clara. Tengo el Astrágalo desplazado. Un hueso que hay en el empeine y que es el que soporta todo el peso del cuerpo. Casi ná. Bueno, pues después de unos cuantos tirones y crujidos parece que ya está en su sitio. Ahora veremos como se desarrolla la situación, ya que la torcedura y el meneo están ahí. Un día solamente de descanso. Ummmm, su opinión sobre la carrera es la normal, pero como yo soy algo anormal..... pues eso, la mía es la contraria, ja ja ja.

  El rollo es que son 50 km con 2600 positivos, llegando a mas de 3200 metros de altura. Está todo en contra. Lo único a favor es que es mi quinta participación y se perfectamente las sensaciones y dureza de cada parte del recorrido. 

  Susana sabe que no hago locuras. Aunque soy un poco cabezón y aguanto bastante bien el dolor y las situaciones adversas (Javi Bikila y Txule, saben que cuanto mas complicada es la situación, mas me da por reír). Pero en esta ocasión he decidido parar si la cosa se pone fea, aunque sea la primera retirada de mi vida.




  Bueno, que me enrollo. En la zona de corredores se forman lineas de 6 corredores perfectamente colocados por dorsales. Cada uno tiene su sitio. Manteniendo la distancia en las cuatro direcciones. Ademas de tomarnos la temperatura, nos han dado una mascarilla para llevarla puesta en la salida, en avituallamientos y en la zona de meta.

  Hoy se dará la salida escalonada. De dos en dos y cada diez segundos. Además,no se podrá adelantar hasta que no cojamos la carretera de la sierra. 



  Me toca el turno. Susana a lo lejos me saluda mientras aprieta el disparador de su cámara. Mi cuenta atrás termina y salimos corriendo. Me despido, Primero de Nanny que está a mi derecha y después de Susana que está a mi izquierda. Pues esto a comenzado. Veremos como se desarrolla la carrera.

  Durante unos dos km vamos perfectamente formados de dos. Eso sí, hemos salido mas rápido de lo que yo tenía planeado, pero bueno, ya en la carretera de la sierra donde se puede adelantar, bajaré el ritmo.

 El tobillo de momento va bien. Una ligerisima molestia que se irá pasando al paso de los km. Pues nada, parece que esto va funcionando. Paso por el primer avituallamiento donde saco el vaso que nos ha dado la organización. Se han eliminado las botellas y hay que beber del vaso. Hoy hay muchos que corren con mochila, bidones, cinturones de hidratción, etc. Además hay que llevar también algo de comida o lo que cada uno crea conveniente.

  Yo he decidido llevar un cinturón con glucosas, sales y un par de barritas de chocolate. Creo que con eso me dará para llegar. Despues de pasar Genes y Pinos Genil, comienzan ya las rampitas serias. Llevamos varios km subiendo pero son subidas algo mas tendidas. 

  El km 10 le paso en 50 minutos clavaos. Creo que algo rápido para el estado de forma que traigo y para lo que me queda por delante. No pasa nada, ahora el Veleta me pondrá en mi sitio, je je je.

 Un problema que empiezo a tener y que cada vez se agudizará mas y mas, es que voy dando zancadas muy cortas y así evito tener que hacer todo el juego del tobillo para que no me moleste, ni me duela mas. El problema es que se me están cargando los isquios. Además voy cambiando la pisada cada cierto tiempo para evitar los dolores de un y otro lado, lo que hace se me me ponga el gemelo cada vez mas duro. 

  Apañados estamos. Menudo lío tengo encima. Lo único que me salva es que la berola me funciona muy bien en estas situaciones y ya sabemos que esta tiene un altísimo porcentaje de culpa para terminar o no, una carrera de larga distancia.






  Paso por km 18. Avituallamiento. Allí está Susana y Nanny. Me dan gritos de ánimo. Susana me pregunta y lo único que me sale es torcer la cabeza a un lado. Me ha visto que voy casi cojeando y pisando de lado. La doy un beso, bebo y como algo y sin mucha demora sigo subiendo. Intento correr lo mas normal posible para que no se preocupe de mas todavía.





  Bueno, pues el calor empieza a hacer acto de presencia. Gafas de sol para los ojos y a pensar en hidratarse en condiciones. El reloj me pita el km 20. Algo menos de dos horas. Ná, solo me quedan 30 km y el pie me duele de cojones, el gemelo va duro de narices, los isquios ya son de otro, voy sudando a chorros y esto no deja de subir, en fin, todo viento en popa y a toda vela......

  Con pasito corto y casi todos estos kilómetros en solitario, seguimos dando guerra. A partir de aquí bajo un poco el ritmo para dar descanso al tobillo. Esto hace que me adelante algunos corredores. Alguno, según los veo, creo que van por encima de sus posibilidades. No se, a lo mejor me equivoco, pero a ese ritmo y con esa respiración, creo que no llegarán muy lejos. Bueno, yo a lo mio que no es otra cosa que ir comiendo kilómetros poco apoco.

  Llevo las patas cargadas por todos los lados. Aún así, todavía no me he puesto a andar. Prefiero ir trotando despacito por que al andar me duele mucho el empeine. Y así llego al km 25. Aquí es donde hacen el cambio los que disputan la prueba de relevos. De nuevo está Susana sacando lo mejor de mi, aunque hoy no hay mucho que rascar, ja ja ja.



  Bebo agua, me tomo una glucosa, unas sales y por primera vez en mi vida en una carrera, me tomo un ibuprofeno. No se si es mejor o peor, pero hay que disminuir el dolor que ya empieza a ser serio. Mil gracias mon amur por estar ahí, y sobre todo por aceptar mi decisión de seguir, con una sonrisa. Tu me conoces mejor que nadie. Sabes que soy duro de pelar, ja ja ja, pero también sabes que conozco perfectamente hasta donde puedo llegar y que conozco el límite de mi locura, je je je. Un besazo muy fuerte como despedida y con las pilas cargadas, afrontamos la mas dura y segunda parte de carrera.

  Los siguientes km son de esperar a ver si la pastilla del dolor hace efecto. El problema es que tiene que hace mucho trabajo por que me duele todo, ji ji ji. Pero poco a poco el dolor va disminuyendo y aunque ya la zancada es algo corta, parece que voy corriendo algo mejor y le doy tregua a los músculos que llevo obligados. 

  Ah, por cierto, comienzo a adelantar a algunos de los corredores que me pasaron anteriormente. Van andando y no llevan buena cara. Yo sigo a mi tran tran y aunque voy despacio, consigo seguir haciendo los km por debajo de 8´. La carrera está en esta parte puedes correr mucho al principio, pero como te pases lo mas mínimo, te pones a andar y ya no remontas. Se hace duro y largo. Pero duro y largo de verdad.

  Dejo Pradollano a mi derecha. Esto va marchando. En lo alto el Veleta. Majestuoso y característico. Mas próximo tengo todavía el monolito de la virgen de las nieves. En el fijo mi mirada. Y por fin llego a la hoya de la Mora. km 36. Allí, en la barrera, oigo a Susana. Que alegría volver a verla. Aunque ella se alegra más todavía de verme a mí. Ella es la que está esperando con la incertidumbre de como voy y de si pasaré o no. 



  Pues aquí estoy. A falta de unos 12 km. Con las dos cosas mas deseadas en este momento. Susana y la cima del Veleta. Aunque la primera se lleva la palma, je je je

   Charlo con ella un poco y continuamos para arriba. Estamos a mas de 2600 metros de altura. Ya se pone seria la cosa. Hay mucho senderista ya por aquí. Eso me viene bien por que tengo una distracción mas. Venga colega, que ya no queda naaaaaaaaaá.






  Comienzan las rampas duras y los zig zag . Curvas cerradas de un lado hacia al otro con bastante desnivel. Esto no es lo que mas me beneficia por que tengo que comprometer demasiado al empeine y al huesecito en cuestión. Me tomo un segundo ibuprofeno. El primero se ha bajado en Pradollano y ha dejado paso de nuevo a las molestias y sobrecargas.

  Tengo el gemelo derecho mas duro que el de mi compañero Txule. Hoy no tengo envidia de él. Solo me falta tenerle un poco moldeadito, pero a eso no le gana nadie, je je je.

  Paso por la virgen de las nieves. Un guiño y la vista a la cima del veleta, mi objetivo desde hace unas pocas horas. Aquí consigo andar rápido medio km y correr uno. Bueno, correr o mejor dicho trotar. Pero esto me vale para seguir adelantando a corredores que van bastante tocados. Aunque mi prioridad no es esa, si que me hace ver que no voy del todo muy mal y me anima un poco.

  La cima se me va acercando. O mejor dicho, me voy acercando a la cima. Ahora si que voy implicando al empeine en cada paso. La zancada es corta, pero plantar de talón y soltar de puntera hace mucha pupita. El segundo ibuprofeno ni se ha molestado en actuar por que no noto ni una ligera mejoría. Pero bueno, ya me va dando igual casi todo. Cada vez que arranco a correr es un "ay". cada vez que me pongo a andar es un "ay". Cada vez que piso una piedrecita, un agujero, una grieta, es un "ay ay".  Lo mas motivador ahora son los ánimos de los senderistas y familiares que te hacen sentir grande.



   Camino muy roto en este último tramo. Lo mejor para mi tobillo. Lo bueno, es que en la última curva a izquierdas, la última de todas, hay una persona con los brazos arriba saludándome. Yujuuuu, es Susana. No me la esperaba allí. Creía que iba a estar en meta esperándome. 

  Y así, juntos, comenzamos la subida de este último repecho. Unos 400 metros de autentica locura. Mucha gente disfrutando de esta montaña. Muchos ánimos por todos los lados. Susana se va hacia adelante para prepararse en la meta con al cámara en mano.

  Ya se ve el arco rojo de meta. Giro a la derecha. Comienzo a correr en la cuesta mas empinada de todas. Lo tengo claro. la cabeza es la que te lleva al éxito. Ahora mismo no me duele ni el pie, ni los gemelos, ni los isquios, ni nada. O por lo menos no los estoy haciendo caso.







  Saludo a Nanny que me grita como solo ella sabe, y paso por meta bajo la atenta mirada del objetivo de Susana y las palabras del spiker.

  Si, Si, y Si... Lo hemos conseguido Mon amur. Lo hemos peleado, sufrido y ahora disfrutado. Muchas gracias por estar siempre a mi lado. Ya sabes que todo lo que hago es gracias a ti, tus consejos, tus ánimos y sobre todo tus sonrisas y alegrías. 

  Toca celebrarlo con un gran besazo y un fortísimo abrazo antes de ponernos la mascarilla. Por que el protocolo Covid, sigue activo y presente en la cima.


   Uffff, que duro ha sido esto. Algo menos de seis horas. Cada minuto de ellas, cada segundo de ellas y cada paso dado, pensando en como pisar y lo que me dolerá en el siguiente. Duro físicamente, pero mas duro mentalmente. Me ha costado muchísimo en varios momentos el seguir. Siempre sonando en mi cabeza: "Venga, un poquito mas". "Susana te está esperando". "Arriba en la cima, ya no hay dolor"......

  Otra aventura más completada. Otra batallita más ganada. A la vuelta hay que pasar por taller y evaluar daños y recuperar, para continuar y seguir dando caña.


   Después de abrigarme y beber algo charlando con Susana, saludamos a Nanny otra vez. je je je. Está en todos sitios esta mujer. 

 Recojo el recuerdo de la prueba y ya solo nos queda hacer una cosa. Subir al pico Veleta. No nos podemos ir sin coronar esta montaña. Una vez arriba y después de las fotos y de que Nanny nos explique todo lo que vemos desde allí, nos ponemos en marcha para comenzar el descenso.


   El pie comienza a enfriarse y la bajada ya termina por rematarle, je je je. Menos mal que un telesilla y luego un telecabina, nos deja justo a los pies del bar-restaurante "vertical" donde nos metemos un bocata que quita el sentio (como dicen los andaluces).


  Solo me queda daros las gracias a todos por vuestros mensajes de ánimo. Para mí son muy importantes. Todo el que hace alguna actividad del tipo que sea sabe que esas palabras son parte importantísima del éxito final. Por eso GRACIAS.

  Hasta la Próxima.


Capi