No hemos dormido muy mal, dentro de lo que cabe. Una lluvia con unos goterones muy gordos que chocaban contra la ventana Velux, nos ha despertado, pero no ha sido mucho rato.
A las 06:45´, nos hemos despertado. Este fin de semana hemos decidido quedarnos a dormir en Cercedilla para no tener que madrugar demasiado y dormir lo máximo posible. Pues eso, el despertador suena y con todo preparado de ayer, no tardamos mucho en apañarnos y desayunar algo.
Susana lleva varios años con este maratón en mente. El cross del Telégrafo si que le ha hecho varias veces, y al maratón nos ha acompañado otras tantas. Por eso sabe que este maratón es duro. Sabe como llegamos después de esos 46 kilómetros. Sabe lo duro que es el terreno. Sabe que las subidas son de aupa. No la podemos engañar. Pero este año ha decidido, por fin, intentarlo.
Sabe que los tiempos de corte son ajustados. No te tienes que entretener lo mas mínimo, y si te pasa algo, que sea cosa de poco por que si no, será muy probable que no le termines. Está muy nerviosa. Lleva unas semanas muy nerviosa. Los dos sabemos que está muy fuerte y muy bien preparada para afrontarlo. Hemos hecho entrenos y hemos participado en carreras para este objetivo. Solo queda que se lo crea y lo demuestre en el terreno de juego.
Yo por mi parte, esta va a ser mi 13ª participación. He tenido de todo. Unas mejores y otras peores. Se que es duro. Que el calor que hace en estas fechas influye muchísimo. Pero también se que no va a tener ningún problema en terminarlo. Por que en esta ocasión, venimos a terminarlo. Venimos a que se quite las dudas y a demostrase a sí misma que esta en un gran momento y en muy buen estado de forma.
Bueno, nos dirigimos hacia la salida y ya hay muchísimo ambiente. La plaza de Cercedilla está a rebosar. Allí hemos quedado con Ramón y Javi que también vienen a por otro MAM. Con ellos nos tomamos un último café para terminar de despertarnos.
La hora se acerca y nos vamos metiendo en el cajón de salida, después de un control de material obligatorio. Puff, ahora se nos pone a llover. La temperatura es muy buena, y eso nos va a salvar un poquito, pero que pasen pronto los minutos que quedan que nos vamos a calar.
Allí unas fotillos muy rápidas antes de la salida.
También saludamos a Alejandro. Otro Toledano al que le va la marcha y con el que he coincidido en multitud de carreras como el GTP. Mucha suerte mutua y una foto para el recuerdo.
También saludo a Sergio que hoy se estrena en este maratón. Le deseo mucha suerte y ahora sí, a esperar la deseada cuenta atrás. Por fin, el Contador de kilómetros comienza la cuenta regresiva, como dicen por ahí.
"¡Mon Amur, vamos a ello!". Un beso y a dar al play del reloj cuando la cuenta llega al 0. Todavía con la lluvia sobre nuestros cuerpos, damos las primeras zancadas de este cañero maratón.
La idea de hoy es clara. Nos sabemos el recorrido de memoria. Sabemos donde hay que correr y donde hay que tomárselo con calma. Lo importante es no cebarse y aunque se vaya bien y con fuerzas, mantener la calma que en este maratón, los últimos kilómetros son donde hay que llegar con fuerzas.
Primer tramo. De Cercedilla a Navacerrada. Casi 11 kilómetros donde metes algo mas de 1000 metros positivos. Los primeros 7 en continua subida, con zonas bastantes exigentes.
Salimos a ritmo y con las pulsaciones a tope. En los primeros metros ya comenzamos a subir. Con la adrenalina saliendo por los cuatro costados, comenzamos a subir corriendo. pero no tardo mucho en parar y decirle a Susana :-"Tranquila". Muchos suben corriendo, pero eso ya nos lo conocemos nosotros. Luego vendrán las madres mías, como comprobaremos al paso de los kilómetros. Y es que este es un maratón de guardar y no gastar ni un gramo mas de la cuenta.
Comenzamos la subida a Siete Picos. Un tramo que conocemos a la perfección. Ramón y Javi se han ido hacia adelante, y nosotros al tran tran par arriba. Sendero que en ocasiones no deja adelantar y donde tenemos que ir uno de tras de otro. Bueno, pues con tranquilidad y cabeza fría, aunque haya tramos en los que iríamos mas rápido y a mejor ritmo, pero que no es necesario adelantar por que hay mucho tráfico.
Yo, como lo hice ayer, lo tengo muy reciente. Voy delante de Susana comentando un poco lo que nos vamos a ir encontrando mas adelante. Susana tirando de bastones, yo en esta subida no los utilizo, me escucha muy atenta. La veo bien. La veo demasiado bien. Hoy va a ser su día. Si no pasa nada raro, hoy lo va a hacer genial. Solo tiene que bajar pulsaciones y quitarse los nervios que todavía lleva.
La aviso que faltan unos 300 metros para el primer avituallamiento que está situado en el 4,2. Yo no relleno bidones por que llevo bastante agua. Susana saca el vaso y bebe un poco de agua. Un pequeño descansito y a continuar para arriba.
He de decir, que yo llevo un bidón extra, lleno de agua en la mochila, por si nos hiciera falta. Susana es de beber mucho y no podemos quedarnos sin agua. Además, aunque no lo necesitemos, como va a ser el caso, nos da una tranquilad añadida el no tener que racionar demasiado el agua y poder beber a demanda.
A partir de aquí, hay algún tramo un poco más exigente, pero la verdad que suaviza algo y eso se nota en el ritmo. Llevamos a Javi a la vista y poco a poco le damos alcance. Ya los tres juntos, seguimos ascendiendo hacia los Siete Picos.
Susana va muy bien. Hoy va muy bien. La veo muy fuerte pero conteniendo esos caballos para no pasarnos. Hoy hay que tener mucha cabeza. Además, como siempre, no perder de vista la hidratación y nuestro ritual de sales. Dejó de llover al poco de la salida y comenzó a hacer mucho bochorno. La sudada que llevamos es importante.
Por fin llegamos al cresteo. Un cresteo donde todavía nos quedan algunas trepadas y zonas bastante técnicas. Aún así, nos permite comenzar a correr bastante. Y llegamos al pico Majalasna, donde tenemos tráfico. Aquí mientras esperamos a que vayan subiendo los de delante, Susana aprovecha para apretarse las zapatillas un poco mas, para afrontar la bajada a Navacerrada.
Tramito de trepada con un paso entre rocas donde casi no se cabe y hay que hacer contorsionismo para pasar, ja ja ja. Zona muy chula, pero también donde se pierde tiempo que luego, esperemos, no nos haga falta.
Terminados los Siete Picos, nos lanzamos hacia el Telégrafo. Vamos muy sueltos y disfrutando de este terreno donde nos encontramos con mucha piedra grande que hay que saltar, arena suelta y raíces. En este tramo de bajada adelantamos a varios corredores que van con mucha cautela. Yo voy delante de Susana, sabiendo que ella baja muy bien en estos terrenos. Cuanto mas técnico mejor baja. Le gustan mucho y además se le da bien. Por eso no me puedo entretener que me pasa por encima.
Última bajada pedregosa y llegamos al aparcamiento de Navacerrada. Allí nos espera el avituallamiento. Hemos llegado en dos horas justas. Media hora de margen con el corte de este control. Vamos super bien. rellenamos bidones de agua e isotónico, comemos fruta y un poco de chocolate y gominolas. Javi todavía no ha llegado. Bueno, irá controlando un poco en esa bajada. Luego nos pillará.
Decidimos salir del avituallamiento. Yo voy con un vaso de Coca-Cola para bebérmelo por el camino. Que bien sienta. Susana hace lo mismo.
Cruzamos el paso de cebra y a por la segunda subida. Esta Susana se la conoce, pero de bajada por que es la que hacemos cuando venimos a entrenar aquí. Es larga. Son casi 3 kilómetros de ascensión por un sendero entre piornales y con algunos tramos muy pedregosos y otros con bastante pendiente.
Aquí también vamos en fila india. Nos vamos juntando todos yendo al ritmo del que va delante. Eso nos viene bien para hablar un poco de las sensaciones, tomar sales y comer algo energético. Y así llegamos al arroyo de los puentes donde tenemos una fuente. Allí tenemos un control de paso y varios voluntarios ofreciéndonos agua. Susana se para en la fuente para mojarse un poco la cabeza y refrescarse. El calor ya va apretando.
Continuamos nuestro camino para afrontar el último tramo de zig zag que nos llevará a Bola. Aunque no llegamos a ella y le dejamos a nuestra derecha. Aquí voy buscando a Javi con la mirada y le localizo un poco mas atrás. Parece que va bien e incluso nos va recortando distancia. Venga, vamos a por ello.
Susana y yo coronamos el alto de Guarramillas y comenzamos el descenso a Cotos. Bajada por el Noruego donde tenemos que ir bajando alegres pero sin pasarnos que queda mucho todavía. Esta bajada es muy muy chula. Pasos entre piornos y tramos con mucha piedra donde tienes que ir muy pendiente, pero que se puede correr bastante.
Susana esta bajando muy bien y no me da tregua. Alargo un poco la zancada y me paro en seco. El vasto interno se ha tensado. Menudo calambre me ha metido. Se me ha quedado tiesa la pierna. El tropezón de ayer en el cross y donde se me montaron todos los músculos, está saliendo a relucir otra vez. Nada, le digo a Susana que tire y no me espere. Va como un tiro y hay que aprovecharlo. Espero luego cogerla en Cotos. :"¡¡Dale cañaaaaaa!!".
Por mi parte, se que tienen que pasar unos minutos sin mover la pierna, tomando sales e hidratándome para que se pase. Me pasan varios corredores preguntándome que tal estoy. Entre ellos Sergio, al que hemos adelantado un poco antes. Nada, no tengo prisa. Como ya me conozco, se que tengo que esperar y ya está.
Pasados unos minutos, empieza a soltar. Ya puedo comenzar a dar unos pasos cortitos. Y al poco, comienzo a correr de nuevo controlando muy mucho la zancada. Bajada mu suave volviendo a coger sensaciones. Vuelvo a correr fluidamente hasta que veo a Sergio sentado en el suelo. Está algo mareado. me paro y hablo un poco con él. No parece que sea nada importante. El calor aprieta y está bajo un árbol, en la sombra. Está con un compañero que le moja la cabeza. Parece que se va recuperando, así que me despido de ellos y les digo que el avituallamiento de Cotos está a menos de un kilómetro. Allí podrán comer, beber, descansar y luego decidir. Suerte colega.
Ahora sí, salgo de najas a por Susana que seguro que estará preocupada. Han pasado mas de cinco minutos y eso es mucho tiempo. Llego a Cotos y la veo que está comenzando a subir a Peñalara. Me ve y se da la vuelta para volver. La grito con todas mis fuerzas: ¡¡Tira!!, mientras la señalo Peñalara con el brazo. Se gira de nuevo en la dirección de a carrera. La hago señas de que voy bien y que ahora la cojo. Si es que puedo, claro, je je je. Y es que va super bien. Corremos juntos muchas carreras y nos conocemos a la perfección. Además llevamos el móvil operativo por si nos tenemos que decir algo.
En el avituallamiento, relleno bidones y como algo de fruta y chocolate. La sandía me da la vida. Decido parar un poco mas de la cuenta para hidratarme bien y así dejar que el músculo termine de volver a su sitio. aprovecho para meterme dos vasos de Coca-Cola.
Venga, me voy a por Peñalara. Comienzo la subida. Cojo un buen ritmo y esta vez sí, me ayudo de los bastones para intentar dar casa a Susana. Voy pasando a muchos corredores que me adelantaron cuando estaba parado con el calambre. Voy haciendo los conocidos zig zag y a Susana no la veo ni en la lejanía. Joder, que subida está haciendo.
Aprieto un poco más y por fin la localizo con la vista. Me saca todavía un cacho. Bien. Muy bien. La veo con mucha fuerza y con muchas ganas. Al fin logro cogerla llegando a las Dos Hermanas. Comentamos un poco lo que ha pasado en todo este tiempo "separados" mientras nos vamos cruzando con los que ya van de vuelta.
Después del llanito de las Dos hermanas , empezamos la subida pura y dura al pico. Mucha piedra en el camino. Y..... Nos cruzamos con Ramón. Unas rápidas palabras donde nos damos ánimos y donde me pregunta por Javi. Le digo que viene más atrás mientras sigue descendiendo.
Pues nada, nosotros seguimos a por nuestro objetivo mas cercano que no es otro que Peñalara. La montaña mas alta de la sierra de Guadarrama y que está situada a 2428 metros sobre el nivel del mar.
En este tramo, coincidimos con varias mujeres que también van en carrera y con las que charlamos animadamente. Llegamos a Peñalara y nos pasan el control. Aquí deberíamos dar la vuelta, pero decidimos acercarnos al vértice y sellar nuestra subida con una foto.
Venga, dejamos los móviles y a correr para abajo. Vamos muy bien de tiempo. Hemos coronado con 4 horas y 35 minutos. Llevamos bastante margen con los cortes, que era lo que mas le preocupaba a Susana. Estamos en la mitad de la carrera. Kilómetro 23, que para nuestras cuentas, es el 24 largo.
La bajada se ve muy diferente que la subida. Mucha piedra al principio y también mas piedra. Controlando los tobillos que esta zona es muy propicia para doblárselos. Llegamos al punto donde nos cruzamos con Ramón y calculo que nos lleva una media hora de ventaja. Como va el bicho.
A Javi no le hemos visto todavía y ya va siendo muy raro. Espero que no haya pasado nada y este bien. La verdad es que venía un poco corto de kilómetros, pero estaba muy bien. No se que habrá pasado.
Llegamos a las Dos Hermanas. Un ligero descanso y a correr de nuevo. Hasta Cotos, vamos a ir bajando bastante bien. Llevamos, sobre todo Susana, muy buenas piernas. Este terreno también le gusta mucho y eso se nota en el ritmo. Algún corredor baja con calambres y otros están descansando bajo la sobra de un arbolillo. Aprovecho para vaciar el desagüe que ya no aguanto más.
Y llegamos de nuevo a Cotos. Menuda bajada nos hemos metido. Disfrutando a tope, sobre todo en el último tramo donde hemos podido correr uno al lado del otro e ir hablando de cosillas. También me sirve para ratificar que hoy Susana va muy bien. Está muy fuerte y lo esta gestionando a la perfección. Estamos en Cotos a falta de unos 16 kilómetros. Llegamos aquí con un tiempo de 5h 14´. Media hora de margen del corte.
Volvemos a avituallarnos y reponer líquidos. Sin despistarnos mucho, comenzamos la última subida del recorrido. Toca subir lo que hemos bajado hace unas horas. La loma del Noruego nos espera. Y las antenas del alto de Guarramillas (Bola), nos observan desde lo alto.
Subida larga y dura. Se ven las antenas desde al principio y parece que te acercas, pero a la vez, las ves cada vez mas lejos. Sabemos que tenemos una hora de subida sin entretenernos. Así que sacamos los bastones y por ello. Son cuatro kilómetros de ascensión. Con algún descansito para soltar patas. También aprovecha Susana para esconderse y vaciar la vejiga.
En este tramo, se está poniendo muy negra la cosa. Tenemos por detrás unos nubarrones que están descargando agua. además se ha empezado a levantar mucho aire. La temperatura sigue siendo bastante alta así que si caen unas gotas hasta lo vamos a agradecer.
Pero según subimos, la situación se va calmando. Hay varios remolinos de aire que casi se llevan a una corredora que va delante, por los aires. Que pasote.
Aprovechamos también para meter sales y comer algo. Tirando de bastones, para guardar piernas para la larga bajada que tenemos hasta meta, seguimos comiéndonos el desnivel positivo que nos queda.
Delante nuestra localizo a Alejandro. Va bastante bien también, aunque poco a poco le vamos recortando distancia. Nada, que hoy Susana está a tope y está haciendo una subida impecable. Además, los falsos llanos y descensos suaves que hay entre medias, los hacemos corriendo a buen ritmo.
Y por fin llegamos a Bola. El alto de Guarramillas a nuestros pies. Cogemos la pista de hormigón y pasamos por el control donde podemos también rellenar los bidones de agua. Aquí el corte esta en 8 horas. Nosotros pasamos en 6h 24´. Espectacular. hemos hecho la subida en algo menos de 50 minutos.
Aquí en el control está Alejandro rellenando bidones. Nosotros llevamos agua de sobra sabiendo que tenemos el avituallamiento en Navacerrada. Le digo a Alejandro que se venga con nosotros, pero está rellenando los bidones. Bueno, ahora tirará él para abajo y seguro que nos engancha.
Tramo que nos conocemos muy bien y donde vamos a disfrutar de lo lindo. Hasta Navacerrada tenemos el tramo de hormigón y luego un trozo un poco técnico donde adelantamos a una pareja con la que hemos coincidido durante la mañana. Susana como siempre, se tira para abajo sorteando piedras, escalones y tierra suelta. Está en su terreno y eso hace que nos despeguemos aún más de los que llevamos detrás.
Y llegamos a Navacerrada. Último avituallamiento completo del recorrido. Llenamos bidones a tope, degustamos la deliciosa sandía y tomamos unos vasos de Coca-Cola. Salimos de allí de najas a comernos los últimos 8 kilómetros y pico que nos quedan.
Tramo que se hace muy largo si vas un poco tocado y las patas van muy justas. Bajada por un sendero lleno de piedras, raíces, barro y donde el calor aprieta de lo lindo. Ahora, si has guardado un poquito y las patas te responden, bajas disfrutando y pasando a muchos corredores que ya van andando.
Me pongo delante, como casi siempre, y voy guiando a Susana. Ayer hice esta misma bajada en el cross del Telégrafo. La digo que tenemos que pasar varias veces el rio, así que si se tiene que mojar los pies, que se los moje que no pasa nada.
Pues nada, esto es un toma y daca. adelantamos a varios corredores , pero también los hay que van como un tiro y nos adelantan a nosotros, pero más o menos nos vamos viendo todos a cierta distancia.
Después de salvar estos tramos embarrados, y con muchas raíces, llegamos al último avituallamiento. Es solo de agua. Estamos a falta de cuatro kilómetros en lo que se llama Campamentos y donde está la fuente de la pradera de las Cortes. Aquí tenemos el paso por un puente por donde cruzamos el arroyo Matasalgado. Decidimos no parar a rellenar agua, pero si a saludar y a agradecer a los voluntarios su labor. La verdad es que lo agradecen muchísimo y les da un alegrón enorme.
Pues nada, vamos a por esos últimos cuatro kilómetros. he de decir que la distancia son 44 kilómetros, pero saliendo del polideportivo. Como estas últimas ediciones, estamos saliendo del pueblo, pues hacemos dos kilómetros mas. merece la pena acabar en el pueblo con el pedazo de ambiente que hay.
Vamos a por ello, Mon Amur. Nos queda todavía algún tramito entre helechos por donde te mete un bochornazo increíble. Una humedad bestial. pero es cosa de poco. Además, ya sabemos que es lo último y hay que seguir dando guerra.
Después de una última bajada entre pinos y algún que otro repecho, nos acercamos al pueblo. Aquí nos adelantan dos chavales que se han despistado y se ha ido para otro lado en este tramo. Ha sido cosa de poco, pero no estamos para regalar, nos dicen, ja ja ja.
Y por fin pisamos asfalto. Estamos a menos de 400 metros de la meta. Llevo un rato haciendo cálculos y sabía de sobra que bajaríamos de las 8 horas. Increíble el tiempo que vamos a hacer. Con mucho miedo, con mucha incertidumbre y con muchísimo respeto a este maratón, Susana se acaba de marcar un señor tiempazo. Solo queda plasmarlo en línea de meta.
Y ya estamos en la plaza. Esa plaza que nos vio salir con las típicas dudas hace casi ocho horas bajo una ligera lluvia. Allí el speaker nos choca la mano. Allí está el crono y el arco de meta esperándonos. Y con una alegría inmensa. Con una sonrisa de oreja a oreja. Con las pulsaciones de nuevo a mil por hora, cruzamos el arco de meta del maratón Alpino Madrileño. Ese maratón que Susana tenía en su punto de mira y que no se atrevió a hacer durante muchos años.
Pues ya lo tienes. 7 horas y 52 minutos. Hoy he flipado un poco mas todavía. Menudo carrerón se ha marcado. Menuda fuerza que ha tenido durante toda la carrera. Como lo ha gestionado. Impresionante como lo ha disfrutado. Hoy si que me quito el sombrero. Enhorabuena es poco.
Un besazo enorme remata la faena. Estoy super feliz, pero ella lo está aún mas. He de decir que el año pasado, por comparar un poco, hice yo 8 horas 5 minutos. Pues ya os hacéis una idea de como hemos ido en esta ocasión.
Lo tenía en sus piernas y solo le faltaba creérselo. Estamos super contentos. Además, para terminar este magnifico día, la llaman a podium como 2ª Veterana B. El colofón a la carrera.
Que felicidad. Verla allí arriba recibiendo el trofeo es un auténtico orgullo. Se lo ha ganado día a día. No es por el trofeo, no es por el Podium, que a nosotros nunca nos ha importado, es por saber que has hecho las cosas muy bien y el reconocimiento a ese trabajo de tantos meses. Estoy, bueno estamos super contentos y felices.
Un poco más relajados, hablamos con nuestros Compis que han decidido irse para Toledo. Ramón hoy también se ha salido llegando en 7 horas y 28 minutos. Enhorabuena. Y Javi lamentándolo mucho no ha podido terminar por varios motivos. Luego hablaré más despacio con ellos para que me cuenten.
Y nosotros, por nuestra parte, nos vamos al bar de la plaza a meternos para el cuerpo un tintito de verano muy fresquito que nos lo hemos ganado.
Que gran fin de semana. Hoy ha sido un grandisimo día. Nos vamos para casa con un subidón increíble.
¿ Volveremos?.
Capi















No hay comentarios:
Publicar un comentario