sábado, 19 de septiembre de 2026

Titan de la Mancha trail

   Después de dos ediciones participando en la Titan de la Mancha en la modalidad de ultra maratón, en BTT, con 212 kilómetros, este año nos decantamos por la modalidad de trail y sus 50 kilómetros.

  En esta ocasión, además de con Susana, vamos a ir junto a Iván. Así, el Sábado muy muy temprano, nos desplazamos los tres a Alcázar de San Juan. Pueblo de Ciudad Real donde se desarrolla el evento.

  Llegamos con 45 minutos de margen para acicalarnos, desayunar e ir por última vez al baño. La salida es a las 06:30. Un café y un donuts es nuestro desayuno. Y faltando 10 minutos nos dirigimos a la salida.

  Allí nos repasan el material obligatorio para entrar en el cajón de salida. Frontal y luz trasera es lo más importante. Allí estamos unos 120 corredores para esta modalidad. Detrás tenemos a los que van a disputar la Titan en la modalidad maratón en BTT. Ellos salen cinco minutos después, así que ya nos están achuchando, para en cuanto den nuestra salida, colocarse ellos.

  Unos saludos con algunos conocidos y un par de fotos para inmortalizar el momento. Hace un poco de aire fresco, pero la temperatura no es mala. Hoy va a ser un día de calor.

  La cuenta atrás a comenzado. Nos deseamos suerte y al lío. 06:30 en punto. Comenzamos a dar las primeras zancadas. 

  Salimos del pueblo y comenzamos a correr por los caminos. Unos caminos anchos y buenos donde las bicis cogen mucha velocidad. En el recorrido tenemos varios tramos juntos y nos van a ir adelantando dejando una estela de polvo bastante grande.

  los primeros kilómetros discurren pegados al rio Cigüela hasta, después de cruzarle, dirigirnos a Herencia. Estamos en el kilómetro 8. Hacemos varias paradillas a desaguar. Todavía es de noche pero ya comienza a clarear. 

  Ya en el kilómetro casi 14, llegamos al primer avituallamiento. Situado en la ermita San Cristóbal. Muy buen avituallamiento. Super completo. Tenemos para elegir entre gran variedad de productos. Yo me decanto por melón que esta de muerte, gominolas y un par de cruasanes de chocolate. También rellenamos los bidones y bebemos un par de tragos de Coca-Cola. 


  Ya hace tiempo que nos quitamos el frontal. La temperatura comienza a subir. Aún así, parece que el día nos va a dar una tregua. Está enmarañado el cielo y corre una brisa bastante agradable.

  A partir de este avituallamiento, vamos a hacer un bucle para volver de nuevo aquí. Unos 23 kilómetros  para cuando regresemos, llegar aquí con 36 kilómetros.

  Hoy hay que prestar atención a la hidratación. Salimos del avituallamiento y bordeamos los molinos por la ladera.  Unos chavales se pasan las balizas y vemos que están subiendo a los molinos. Los avisamos que se han confundido. Atrochando vienen a nuestra posición. Nos agradecen el haberles avisado y se ponen detrás. 

  Yo llevo el track descargado, por que si es verdad, que hay las balizas justas y un mínimo despiste o distracción, te hace coger un camino erróneo.



  Unas fotos con los molinos de fondo, nos dejan un recuerdo muy chulo. Aquí cogemos algo de desnivel positivo y también pisamos terreno algo mas técnico.

  Ya por el kilómetro 21, comenzamos la subida mas fuerte y técnica del recorrido. La llamada, subida al Frontón. Una larga subida donde el terreno está muy roto y donde nos suben un poco las pulsaciones. Me adelanto unos metros para sacar unas fotos en pleno esfuerzo a Susana y a Iván.








  Muy chula esta zona. Iván nos dice: "Venga que entráis en vuestro terreno". Después de unas fotillos, disfrutamos de y después de la larga subida, nos lanzamos para abajo por un sendero también bien algo técnico que hace las delicias de nuestras patas.

  Pues nada, llegamos a la zona baja, después de haber dado rienda suelta al cuerpo y allí esperamos a nuestro compañero de viaje. Por allí aparecen tres corredores con los que hemos estado intercambiado posiciones estos últimos kilómetros.

   En esa zona, veo una estructura que me llama la atención y decido ir a ver que es. Un trípode con un bidón colgando y otro bidón en el suelo atado con una cadena. Mi intuición me dice que deben ser comederos para animales, pero no se exactamente como funcionan y cual es su finalidad.





  Pues nada, ahora sentado haciendo esta crónica, es el momento de ver saber un poco mas sobre ello. Pues nada, efectivamente es un comedero automático suspendido. El bidón suspendido lleva un motor a baterías o alimentado por placas solares que es programado y esparce el maíz a varios metros a la redonda a las horas elegidas. Esto sirve para mantener fija a la fauna de la zona para hacer censos y esperas fotográficas.

  El bidón atado a la cadena es para jabalíes. Se llama bidón revolcadero. Se llena de maíz y se le hacen agujeros para que el animal lo huela y le haga rodar y así vaya esparciendo la comida. Así los tienen entretenidos durante horas y no se comen la comida de golpe.

  Bueno, pues otra cosa más que nos llevamos para la biblioteca. Lo que aprende uno correteando por el monte, je je je.

  Venga, ya estamos los tres juntos. Toca volver a coger un camino ancho y bueno y muy polvoriento. Estamos en el kilómetro 24. A lo lejos vemos el avituallamiento situado en una arboleda donde está la ermita Virgen de la cabeza. 

  Aquí volvemos a coincidir con los ciclistas que nos adelantan como balas. Algunos parecen que no tienen suficiente espacio y necesitan mas de cinco metros para adelantar. Vamos pegados a la derecha y de a uno y todavía nos pasan rozando. ¡"Vaya tela!".

  Llegamos al avituallamiento y vuelve a ser muy completo. Es un avituallamiento solo para corredores, aunque algún ciclista para a rellenar por que va seco. Nosotros comemos y bebemos para rellenar los depósitos.  Muy muy completo. Así da gusto. Además la bebida está fresquita y no dudamos en coger una Coca-Cola para acompañar al sándwich. 


  Salimos de allí con la mitad del recorrido hecho. Nos quedan 25 kilómetros de caminos bastante ancho y buenos. A partir de aquí, toca correr lo que se pueda y andar lo que se necesite. Sin prisa pero sin pausa. 

  Giramos ala derecha y volvemos a separarnos de las bicis. Cogemos dirección Herencia, de nuevo. Tenemos 12 kilómetros hasta el siguiente avituallamiento que hacemos bastante cómodos y llevaderos. 12 kilómetros donde ponemos en orden muchas cosas y nos da para contar anécdotas e historietas varias.

  Volvemos a visitar los molinos de Herencia. Esta vez por el otro lado. Subida mas cómoda con los molinos justo enfrente que nos deja una estampa para el recuerdo.



  Pues nada, andando y poco a poco se hace el camino y por fin nos plantamos en el kilómetro 36. Estamos en el avituallamiento de la ermita de San Cristóbal. Lugar donde estuvimos hace unas horas y que nos sirvió de primer avituallamiento. Volvemos aquí después de 23 kilómetros.

  Esta vez, unos cruasanes de chocolate son mi menú. A parte del melón y las gominolas que están de muerte. Volvemos a tomar bebida fresca mientras vemos como bajan los ciclistas de los molinos de este pueblo.

  Pues nada, nos quedan 14 kilómetros. Una tiradita diaria, ja ja ja. Susana e Iván emprenden el camino mientras yo me siento en una silla a quitarme las piedras de las zapatillas.

  Me toca apretar el culo para llegar de nuevo a su altura y así, de nuevo los tres comenzar a descontar kilómetros. 

  Iván le informa a Lorena de nuestros pasos. Ella va a venir a esperarnos a meta. Dentro de un par de horas esperemos verla mientras cruzamos la meta de la Titán.


  Volvemos a coincidir con los ciclistas. Ahora hay que llevar precaución por que van como locos, ja ja ja. Caminos totalmente llanos, anchos, de tierra blanca y muy secos donde al paso de los ciclistas, nos levanta una polvareda bastante molesta y que nos hace aguantar la respiración y cerrar los ojos.

  Llegamos al paso del río Cigüela. Una bajada pronunciad con su respectiva subida de tierra suelta. Esta nos la conocemos por que la hemos hecho en nuestras titanes anteriores que han sido en btt.

  Aquí tenemos un avituallamiento líquido. Nosotros pasamos este punto sin mucha dificultad, pero los ciclistas se lo piensan. Algunos cogen carrerilla. Muchos consiguen subir hasta arriba, pero otros se quedan a mitad e incluso a alguno le pegan tirones. Compartimos avituallamiento con los ciclistas a los que ayudo a alguno a rellenar bidones.

  Bebida fresca que hace las delicias de todos.  Bueno, vámonos de aquí a rematar la faena. Nos quedan 8 kilómetros casi en línea recta a Alcázar. En este tramo nos persigue un dron que está grabando a los corredores/ciclistas. Está pasando por nuestro lado justo cuando un tractor viene de frente. El dron choca con el tractor y cae al suelo. Me agacho a por él y veo que casi nos atropellan varios ciclistas. Hay muy poco espacio para pasar. Menuda pelotera se ha montado en un segundo.

  Bueno, la cosa no llega a mayores y después de dejar paso a las bicis, le doy el dron al chaval que nos estaba grabando. 

  Pues nada, ya tenemos delante Alcázar. Nos quedan dos kilómetros. Pasamos por debajo de la carretera y ahora sí, cogemos las calles del pueblo. Terreno asfaltado. Yujuuuu. Aquí nos van adelantando muchos ciclistas que ya van festejando la carrera.

   Ya empezamos atener animación en los laterales de las calles. Esto significa que estamos cerca. Les doy la enhorabuena a Iván y a Susana y los felicito por la carrera. Otra muesca mas para el marfil. Además Iván ya tiene en su poder las tres modalidades de la Titan. A mi me falta la corta de btt. Eso habrá que solucionarlo, ja ja ja. Ya tenemos otro embolao para el año que viene y eso que todavía no hemos terminado esta. 

  Pero ya nos falta poco. Giramos a la derecha y encaramos la recta de meta. Muchísima animación y mucho ambiente. Ahora sí, la Titan en la modalidad de trail, es nuestra.

 Pasamos por meta bajo los aplausos de todos los que están disfrutando de este pedazo de día que nos ha salido.

  Iván pasa por meta y va a saluda a Lorena que no ha dejado detalle sin inmortalizar con su móvil. Yo busco mi recompensa a modo de beso de Susana. Mientras nos ponen la medalla, felicitamos a Iván y saludamos a Lorena. Otra batalla ganada. Otra medalla conquistada. Otra experiencia disfrutada. 

  Iván, te lo has currado. Mi enhorabuena por que lo has luchado, pero sobre todo te hemos visto disfrutar. Ha sido un autentico placer hacer esta prueba contigo, como tantas otras que hemos hecho juntos. aunque esta es especial, por que has salido de tu zona de confort demostrando lo duro que eres, cabrón.

  Unas fotos para el recuerdo no pueden faltar. Después toca ir a la zona de reponer fuerzas y disfrutar de los manjares que nos han preparado. Charlamos mientras reponemos líquidos y sólidos sentados en la zona habilitada para nosotros.


  Pues nada, esto está casi finiquitado y después de un tiempo disfrutando de este ambiente, decidimos emprender el viaje de vuelta. Iván ya se va con Lorena que tiene competición de gimnasia en Alicante. Nosotros, después de acicalarnos un poco y quitarnos el polvo del camino y el sudor del esfuerzo, volvemos a casita para disfrutar de una merecida siesta.

  Solo me queda decir a César y a Pedro, que aquí os le traigo sano y salvo y con la medalla al pescuezo. Me dijisteis que le cuidara y aunque sabe cuidarse solito, je je je, de reojo le tenía controlado.

  El año que viene mas y mejor. A pata o en bici, no sabemos, pero seguro que volveremos. 

  Hasta el año que viene. 

    Capi

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