Hace nueve años que no vengo a esta carrera. Hice dos ediciones cuando había distancia maratón. Cuando suprimieron esta distancia, por unas unas cosas y otras, dejé de venir. Este año por el liante de Floro, volvemos a Candeleda a disfrutar de esta zona de Gredos.
En esta ocasión,, nos vamos a correr la distancia mas larga de las tres que hay. La de 26 kilómetros con unos 1400 +. No está nada mal.
Salimos Susana y yo de Toledo para Candeleda. Ya en el pueblo, paramos en un bar a desayunar unas tostadas con café. Luego nos vamos a la zona de la salida donde tardamos un poco en aparcar. Eso hace que vayamos muy justitos de tiempo. Corriendo a por los dorsales mientras saludamos a los muchos amigos y compañeros de zancadas que nos encontramos por el camino.
Después del tramite, volvemos al coche a terminar de prepararnos. Menos mal que venimos vestidos de casa, ja ja ja. Faltando diez minutos para la salida que es a la 08:00, estamos pasando el control de material.
Allí ya nos reunimos con los demás compañeros del equipo. Floro, el Tiri, Antonio, Vito y Chema. Susana y yo nos unimos a ellos a cola de pelotón y nos hacemos una fotillo rápida.
También charlamos con los amigos hasta que se da el pistoletazo de salida. Pues nada, esto a comenzado. En esta ocasión, decido llevar un bidón a la cintura con el material obligatorio.
La salida es al lado del río garganta de Santa María. Para ser las fechas que son, nos sorprende gratamente el agua que lleva.
Salimos del pueblo bajo los aplausos de los acompañantes y de los otros corredores que salen mas tarde. Muy buen ambiente y además con una temperatura ideal.
Cogemos el camino del puerto donde comenzamos a coger altura poco a poco. Susana y yo hemos salido a ritmo. Vito va delante y un poco mas atrás va el resto de compañeros. Supongo que alguno nos cogerá luego, ja ja ja.
En estos primeros kilómetros vamos junto a Beatrix cascando un poco, como debe ser. Poco a poco nos vamos separando, aunque vamos a ir muy pegados bastante tiempo. Nos metemos en un bosquecillo donde cogemos una vereda muy muy chula donde tenemos algún tramo de sube y baja. Cruzamos dos riachuelillos. El arroyo de la Quebradilla y el arroyo de las Merinas que llevan bastante agua.
En este tramo adelantamos a Vito que va cascando hoy con un compañero. Seguramente cuando le de la neura, empezará a darle caña y nos pasará como un spuknik. En el sendero de bajada que nos lleva a este arroyo de las Merinas, me tengo que ahorillar para soltar lastre. Si no paro ya, me lo hago encima, ja ja ja.
Ahora me toca darme un calentón para volver a coger a Susana. Adelanto a varios corredores y también a Bea que lleva un ritmo bastante bueno.
Llegamos al kilómetro 7 donde tenemos un paso por el puente del puerto de Candeleda. Un puente Romano muy famoso por ser el punto exacto donde confluyen la garganta Lóbrega y la garganta Blanca para dar nacimiento a la garganta de Santa maría, la cual hemos llevado todo el rato a nuestra izquierda.
Susana pasa el puente y desde atrás la saco unas fotos. Dejamos el puente atrás y adelanto a Susana para hacerla unas fotos en el siguiente puente llamado puente de la garganta Blanca y creo que comúnmente se le llama la Pasarela.
Pasa Susana bajo la cámara de mi móvil y bajo las miradas unas voluntarias que está en este punto. Mientras Susana sigue el camino, las voluntarias me ofrecen hacerme fotos cruzando la Pasarela. Pero antes veo que llega Bea, así que la hago unas fotos también para el recuerdo. Pues nada, les doy el móvil y vuelvo para atrás. Corro un poquito para salir guapo y dándoles las gracias recojo el móvil.
Bea se queda para hacerme un video. Pues nada, ya tenemos el momento inmortalizado los dos, ja ja ja.
Me despido de las voluntarias mientras comienzo a correr bajo la presión de Bea que me achucha. Me toca de nuevo calentón. Zona muy chula dejando a nuestra derecha la garganta Blanca. Garganta que lleva bastante agua y que nos deja unas imagenes con alguna Cascada bastante maja.
Voy acercándome a Susana que está ascendiendo por un pequeño zig zag. Hasta llegar a ella he vuelto a adelantar de nuevo a varios corredores.
Hemos ido ascendiendo poco a poco siempre junto a la garganta Blanca. Salimos de esta zona pedregosa y enganchamos el camino la Jara. Un camino ancho y bueno y pendiente favorable. Unos 300 metros de camino que nos dejará en el refugio de la Albarea donde tenemos el primer avituallamiento.
Allí hay varios voluntarios y un grupo de corredores haciendo uso de él. Susana y yo rellenamos los bidones, tomamos un poco de Coca Cola, sandía, naranja y unas pocas gominolas.
Muy simpáticos y serviciales los voluntarios a los que agradecemos su labor. Nos despedimos de ellos y..... Ahora sí, comenzamos a subir ya por alguna rampa dura. Camino muy chulo con algún tramo bastante técnico que hace las delicias de algunos, ja ja ja.
Llegamos a una fuente donde hay varios corredores refrescándose. Susana hace lo propio y continuamos la subida. Un voluntario nos indica que tenemos el tramo con mas pendiente. No es muy largo pero pica un poco. Parece que ahora ya va subiendo la temperatura, también causado por ir mas expuesto por esta zona de piornales.
Llegando arriba a la portilla de Albarea, hay un corredor que va un poco tocado. Bueno, su compañero está con él y nosotros decidimos tirar para arriba y avisar a los voluntarios. Al poco nos cruzamos con uno de ellos que ya estaba avisado e iba a su encuentro.
Continuamos nuestro camino. Hoy Susana es la que lleva el control de las sales y me indica que nos toca tomarnos una. Llegamos a otra de las muchas fuentes que hay en el recorrido. aquí coincidimos con Jonathan. Charlamos un poco con él mientras seguimos ascendiendo. Va controlando bastante los amagos de calambres que le están avisando. Bueno, con paciencia y con buena letra que a partir de aquí comenzamos el terreno mas favorable.
Estamos en el kilómetro 15 mas o menos. Llegamos a la peña Caballera donde por una zona bastante despejada, comenzamos la larga bajada hasta el pueblo.
Sendero muy chulo donde llevamos un riachuelo que cruzamos varias veces. Aquí Vito nos da caza y después de comentar un poco la jugada, se lanza para abajo como alma que lleva el Diablo.
Pasamos por unos abrevaderos donde unos voluntarios nos indican que tenemos el avituallamiento muy cerca. Y en menos de medio kilómetro, llegamos al refugio El Nogal donde tenemos el segundo y último avituallamiento. Volvemos a rellenar depósitos y poco a poco seguimos avanzando.
Desde aquí nos quedan unos 6 kilómetros. Nos adentramos en un bosquecillo donde tenemos una bajada con bastante pendiente y con algunas zonas técnicas. Unos voluntarios, a falta de 3 kilómetros, nos indican una zona donde tener mucha precaución.
Pasamos un punto de control. Ya casi escuchamos al speaker desde aquí. Estamos cerca. Susana se tiene que para a desaguar por que ya no aguanta mas. Después, continuamos esta bajada por el sendero que nos lleva al charco Carreras.
Muchos bañistas refrescándose y otros tomando el sol. Que envidia nos da, je je je. Además ahora ya si que hace bastante calor. Bueno, mejor seguir y rematar la faena que tiempo para meternos en el rio hay.
Vamos pegados al rio garganta de santa María por su margen derecho. Medio kilómetro hasta ver la meta al otro lado. Solo nos queda cruzar el puente viejo de Candeleda y encarar la recta de meta, ahora por el margen izquierdo.
Pues nada, tenemos el arco de meta a escasos metros donde nos esperan los fotógrafos, los voluntarios y Vito que está grabando nuestra entrada en meta.
Pasamos por meta en 4h 17´. Muy buena carrera. Beso de rigor y a por nuestra merecida medalla. Saludos a los compis y a beber algo para mitigar la sed.
He de decir que me ha sorprendido muy gratamente el recorrido, la organización, el paisaje, sus ríos.... Ha estado genial. Lo hemos disfrutado muchísimo.
Mientras tomamos algo, charlamos con los amigos y conocidos de zancadas. Aquí hace una temperatura muy agradable. Se esta de lujo.
Solo nos queda disfrutar de las patatas revolconas mientras esperamos a que lleguen nuestros compañeros de equipo. Primero entra Antonio y un poco después El Tiri y Floro. Chema también pasa por meta.
ya todos juntos disfrutamos del momento y nos hacemos unas fotos todos juntos para el recuerdo. Antes de marcharnos, intercambiamos impresiones con los Encalambrados. Gente de 10 con la que merece la pena estar.
Y ahora viene lo bueno. Unas tortillas que están de lujo, mientras charlamos todos juntos de mil y una aventuras. Estos ratitos son los que molan, ja ja ja.
Todo llega a su fin y después de las despedidas, cada mochuelo a su olivo. A la salida del pueblo, Susana, Antonio y Yo, paramos a tomar un café para ir despejados en el trayecto a casa.
Pues nada, una mañana increíble donde nos lo hemos pasado genial. Nueve años años han pasado dedes la última vez, pero nos ha dejado tan buena sensación, que creo que va a ser una fija en el calendario.
Enhorabuena a la organización. Gracias a los voluntarios. Y felicidades a Candeleda por el pedazo de pueblo que tiene. VOLVEREMOS.
Capi




























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