miércoles, 31 de diciembre de 2025

San Silvestre Toledana

 Otro año más terminando haciendo lo que más nos gusta y con la que más me gusta..








San Silvestre Villasequilla

  Pues otro año que nos podemos acercar a  Villasequilla para correr su San Silvestre y poder homenajear a nuestro amigo Ramón.

  Alli, volvemos a coincidir los de siempre. Rafa, José Vega, Roberto, Susana y Yo. 



  Saludamos a Javi, que es el concejal y además compañero mío de trabajo. El nos da los dorsales. 

  También saludamos a la mujer e hijos de Ramón. Que alegría poder seguir viniendo para saludarlos y acordarnos de nuestro amigo que, desde allí arriba, seguro que está también orgulloso y feliz. 

  Nos tomamos un cafetito rápido y nos vamos a cambiar para la carrera.


  Venga, ya estamos en la línea de salida y al poco se da el pistoletazo. 


  Pues nada, a ritmo como siempre, Susana y yo hacemos las tres vueltas de las que consta la prueba. 



La última vamos en compañía de Rafa y el hijo de Ramón.

 Me he adelantado un poco al paso de la iglesia para sacar unas fotos con ella de fondo. 



  Carrera rapidilla donde hemos ido a muy buen ritmo. 


  Solo queda cambiarse y tomarnos las respectivas cervezas. 

  Pues nada, como el año pasado, Susana vuelve a subir al tercer cajón del Podium. 




  Después de la entrega de trofeos, nos despedimos de todos dándoles la enhorabuena y las gracias por invitarnos. 



  El año que viene, si no pasa nada, volveremos a Villasequilla de nuevo para estar al lado de la familia de Ramón y hacer unos kilometrillos por él. 

  Capi


domingo, 21 de diciembre de 2025

Maraton Clandestino

     Este va a ser el último del año. Un maratón hecho por Ray, donde pone todas sus ganas y su ilusión en pasar una mañana haciendo lo que más nos gusta.

  Por la mañana, junto a Cesar, Ivan y Lorena, nos vamos Susana y Yo para Campo de Criptana.  Un suculento desayuno para coger fuerzas y nos vamos a los molinos para recoger los dorsales.



  Pufff. Menudo día se ha levantado. Y aquí en esta zona, además de muchísimo frío y algo de lluvia, hace un viento gélido que te deja pajarito. Como nos dijo un compi de allí, "por eso están aquí los molinos, ja ja ja". Por el aire que hace.



 Pues nada, está todo el mundo metido en los coches. Hay que pensárselo mucho para salir. Pero de momento tenemos que ir a por los dorsales. Es la primera toma de contacto con la cruda realidad. Hoy va a ser un día duro. 

  Recogemos los dorsales junto a uno de los molinos donde los voluntarios han encontrado un poco de resguardo. El arco de salida y meta es imposible montarle. Vamos a salir volando como esto diga así.

  Nos metemos en el coche para prepararnos. Por el camino algún corredor nos pregunta que si se va a suspender la prueba. No creo   le decimos. Ya cada uno es libre que hacer lo que quiera.



  Susana y yo nos cambiamos y decidimos ponernos una térmica debajo de la camiseta. Manguitos térmicos y el impermeable. Susana también opta por el pantalón impermeable para no perder mucha temperatura.

  Ufff, que perezote que da salir del coche. Pero solo faltan 5 minutos, así que vamos a ver que se cuece en la zona de salida. 

  Muchos son los que deciden quedarse en el coche y no salir. La verdad es que hoy es para pensárselo y mucho. Bueno, nosotros vamos a ver que pasa y según veamos vamos haciendo. 

  En la salida hay bastante gente. No creo que lleguemos a 150, aunque había apuntados más de 300. Hoy el tiempo ha echado para atrás a muchos corredores. 

  Que frío, que aire y que ganas de ir de nuevo al coche. Pero aquí estamos Iván, César, Susana y Yo preparados por lo menos para tomar la salida. Y mencionar a Lorena que está aguantando el chaparrón para despedirnos e inmortalizar los momentos tan duros de hoy.

  Ufff, vamonos que nos vamos a quedar entumecidos. Como se nos meta mucho el frío y la humedad en el cuerpo, luego no nos vamos a poder recuperar. Y.... Por fin la salida.



  Allá vamos los valientes de hoy. Por que hoy lo fácil y hasta lo lógico era quedarse en los bares de la zona tomando algo caliente. Nosotros somos de comenzar y según vayamos viendo o teniendo según que sensaciones, ir labrando el futuro. 


  Lo más duro de la mañana van a ser los primeros kilómetros. Está lloviendo con fuerza y hace muchísimo aire por lo que que las gotas heladas, se te clavan en la cara, piernas o lo que lleves al descubierto. 

  Algunos van un poco de lado por que no llevan gorra que les proteja un poco la cara. Madre mía que comienzo de carrera. 

  A todo esto hay que sumarle que al coger los caminos por los que discurre el trazado, esta bastante embarrado y resbaladizo.




  Está primera vuelta de 10,5 kilómetros se hace muy dura. El tiempo no nos da tregua. Alguno dice que vayamos todos juntos para resguardarnos. Je je je, no es mala opción. 




  Juntos los cuatro Toledanos vamos haciendo camino. También se une a nostros un rato el artifice de la carrera. Ray va charlando con Susana sobre el nuevo maratón de Toledo. Despejando alguna duda que otra. 




  Después de los continuos sube y bajas, y de pasar el avituallamiento, comenzamos la bajada que nos enlaza a un carreterin asfaltado con sus correspondientes falsos llanos.

  Luego, tenemos la temida subida por las calles  del pueblo para llegar de nuevo a los molinos. Una vuelta  donde tenemos un poco de todo. Muy entretenida, la verdad. 

  En el paso por meta, completamos estos primeros 10,5 kilómetros. Allí reponemos líquidos y algo de fruta y gominolas. Iván  y César deciden terminar aquí su entreno. Les cuelgan en el cuello la medalla tan merecida en el día de hoy.  Bueno, nos despedimos de ellos y Susana y Yo comenzamos la segunda vuelta. 

  Hemos visto a muchos corredores que ya se han quedado aquí. La verdad que el tiempo sigue sin acompañar. El frío es intenso y a muchos se les ha metido hasta en los huesos. 

  Nostros vamos a ir paso a paso y veremos como sa va desarrollando la cosa. Comenzamos esta segunda vuelta, todavía con algunos compañeros de viaje. Aunque me da que vamos a quedar muy pocos. 

  Estos segundos 10,5 kilómetros van a pasar bastante rápido. En el avituallamiento del 5, nos paramos un ratillo para hidratarnos bien, tomar sales y mandarinas. Aquí los voluntarios se han montado un parapeto con una carpa y dos furgonetas para pode aguantar el tirón. Mil gracias a todos ellos por que se van a tirar 5 horas bajo este temporal y además con una alegría y una simpatía que es de agradecer. 

  Venga, llegamos de nuevo a los molinos. Llevamos media maratón. Hemos cogido buen rirmito y parece que el viento se está aplacando un poco. De nuevo volvemos a tomar el refrigerio. Un poco de Coca-Cola, aquarius, mandarinas, galletas, gominolas y alguna cosilla más. 



  Con los ánimos de todos los que están allí, comenzamos la tercera vuelta. Ahora si que vamos solos. Ya va quedando poca gente en carrera. Nosotros seguimos con nuestra historia, que no es otra que intentar terminar el maratón. 



  Le digo a Susana que esta vuelta es la clave. Aquí tenemos que intentar llevar el ritmo consntante para llegar con tiempo suficiente a realizar la última vuelta. 

  El terreno sigue estando bastante escurridizo y no deja en muchas zonas traccionar bien. Además en alguna curva hay bastante barro por lo que tenemos que abrirnos y pisar muy muy despacio para no patinar. 

  Pasamos por el avituallamiento de mitad de vuelta y volvemos a charlar un poco con los voluntarios. Nos animamos mutuamente y a continuar. Antes de irnos, le pregunto si somos los últimos. Me responden que no, que hay dos corredores todavía por detrás. 

  Seguramente y pensando, se de quien se trata, pero no puedo estar seguro. En fin, esperemos que vaya todo bien y lleguemos a meta en buenas condiciones. 

 Ahh, nos han sacado una caja de pastas. Uff, llevamos la boca y la garganta para meternos una pasta. Susana decide no coger, pero yo por no hacerles el feo, engullo una de chocolate que me sienta de lujo. 

  Por fin llegamos a la subida de los molinos. Allí está Iván dándonos ánimo mientras nos graba. César y Lorena también nos aplauden. 

  Iván le pregunta Susana si va a continuar. Ella le responde que lo va a intentar. Je je je. Como lo sabia yo dice riéndose. Jajaja. 




  Bueno, por tercera vez pasamos por meta. Allí nos esperan para colgarnos la medalla, pero les decimos todavía no, que vamos a por el maratón. 

  Mientras nos avituallamos, charlamos con Ray y algunos voluntarios sobre el día que está haciendo. Yo les digo lo mismo que a todos. Si jugamos al aire libre, es lo que tenemos. Si no me gustase, jugaría a otro deporte que fuera en un pabellón, en sala, o en cualquier sitio cerrado y alejado de las inclemencias meteorológicas. 

  En fin, decidimos hacer la cuarta y última vuelta. Llevamos 31,5 kilómetros. Vamos a por ello. 

  A partir de aquí me toca echar cálculos. Muchos cálculos para llegar a meta dentro del tiempo máximo permitido que son 5 horas. 

  Llegamos margen de sobra, pero no hay que entretenerse por que tampoco nos sobra tanto. 

  Así voy animando a Susana que ya va un poco cargada. Bastante bien va para cascarse un maratón así sin pensarlo. 

  Nada, solo queda ir descontando e ir llevando un ritmo cómodo, aunque a estas alturas ni andando se va cómodo, ja ja ja. 

  Volvemos a pasar por el avituallamiento. Última vez que los vamos a ver. Susana decide no parar y sigue de largo. No quiere perder ni un segundo, que luego nos puede hacer falta. Bueno, pues yo decido parar y llevarla un poco de Aquarius y fruta. 

  Venga Mon amur que ya estamos en la bajada. Aquí hay que estirar las patas aunque duelan. Hay que ir soltando brazos y respirando hondo. 

  Bueno, pues cogemos el carreterín asfaltado. Estamos a 3 kilómetros de meta. Tenemos algo más de media hora. Tiempo suficiente para entrar en tiempo. 

  Que grande. No deja de correr en ningún momento aunque ya va bastante castigada. El tiempo, aunque no lo creamos, nos ha metido una buena paliza. Pero aquí estamos  a falta de 3 kilómetros de completar otra aventura y una hazaña en toda regla. 

  Nos pita el kilómetro 41. Tenemos. Por delante toda la subida de los molinos. Pero sabemos que es la última. Que llevamos tiempo de sobra y que lo vamos a conseguir. 

  Venga Susana que hoy si que te lo has currado. Que fuerza y valentía tienes, copón. Que dureza de cuerpo y mente. Hemos hecho más de 20 kilómetros en solitario bajo un día adverso y aún así has decidido dar las cuatro vueltas. Hoy me vuelves a dejar sin palabras. 

  Y por fin, llegamos al parking donde hemos dejado el coche esta mañana. Nos quedan 300 metros. Nuestros amigos de viaje nos están esperando y nos animan y aplauden sin parar. 

  Susana, lo has conseguido. Menudo carreron te has marcado. Contra el tiempo y el crono y aguantando a este pesado que no te deja de hablar. 




  Venga, pasemos por meta de la mano y rematando la mañana con Un besazo. 

  4 horas 53 minutos. Al final nos ha sobrado Muuucho tiempo. Ja ja ja. Enhorabuena mon amurrr. Sin palabras me dejas. 

0


  Aquí por fin, nos cuelgan la medalla. Ahora si es nuestra. Un abrazo con César e Iván que se alegran mogollón y un beso con Lorena, por su puesto. 



  Pues nada, unas palabrillas con los voluntarios y con Ray mientras nos comemos un pan tumaca, fruta y nos hidratamos por dentro que por fuera ya estamos, ja ja ja. 

  Alli eatan también varios compis del club 100 maratones con los que charlamos y nos hacemos una foto para el recuerdo. 



  Y por allí andan las mujeres de los dos maratonianos que faltan. Mario y Pepe. A ellos les doy la enhorabuena a su entrada en meta. 

  Hoy ha sido un día difícil donde tendríamos que estar más de 300 corredores en la línea de salida, pero creo que no llegaríamos a 150. Muchos se han levantado y al ver la que caía, ni han venido y otros han decidido no salir aún estando aquí. 

   Y al final, en la distancia maratón hemos terminado 8 corredores. Y solamente 1 mujer. Merito increíble el de todos ellos, pero hoy hay que felicitar a la única mujer que bajo las inclemencias ha decidido completar la distancia. 



  Susana, eres enorme. Mis felicitaciones. Así es como se gesta una guerrera para luego poder completar las carreras de ultra distancia. Un maratón difícil, donde la cabeza hoy ha sido primordial. Ole ole ole. 

  Pues nada, con la medalla en el pescuezo nos despedimos de todos y nos vamos a cambiar que ahora si, nos estamos quedando helados. 

  Que tiritera en el coche. Hasta que se calentó un poquito el ambiente y pudimos entrar en calor.

  Solo nos queda una cosa. Meternos una buena comilona en el bar Rafa de Campo de Criptana. Que ratillo más bueno pasamos allí, ehhh compis. Ja ja ja. 

Esto es lo mejor de todo. Los buenos ratos y momentos que pasamos juntos. Felicidades a estos dos bicharracos con los que comparto alguna aventura que otra, sobre todo en bici, donde son unas auténticas bestias. 

  Y gracias a Lorena por apoyarnos siempre que puede, bajo el sol, la lluvia, el viento o lo que haya, siempre con su sonrisa y simpatía. 

  Y por último vuelvo a felicitar a la guerrera en el día de hoy. FELICIDADES Mon Amur. TQTAMGM 

  Por mi parte, me llevo la maraton 182. Otra muesca más para el marfil que hace ir subiendo el contador numérico y de experiencias, vivencias y aventuras. 

  Esto continúa. 

  Capi

 

  

  

  

domingo, 7 de diciembre de 2025

Maraton de Valencia

  Voy a por mi quinta maratón de Valencia. La última vez que disfruté de esta maraton fue en el 2015. Ya han pasado 10 años. Se dice pronto.

  Supongo que en todo este tiempo habrán cambiado muchas cosas. Vamos a comprobar lo que ha evolucionado la carrera y todo lo que lo rodea. 

  El sábado por la mañana Susana y yo salimos para Valencia. Llevamos de acompañante a Ángel que viene a correr su tercera maratón aquí en Valencia. 



  Derechos a la feria del corredor. Allí cogemos los dorsales y bolsa del corredor. Cambiamos la camiseta en la zona de intercambio y a ver los puestos de las marcas. 


  Susana compite en correr arrastrando un peso. Queda 2ª. Cachis. jajaja.buen ratillo pasamos. 



   Fotos varias con los carteles del maratón. Fotitos con un tal Miguel Indurain y con Fermin Cacho. 



   Ale, dejamos a Angel en su alojamiento y nosotros al piso con mi hijo que está estudiando aquí en Valencia. 

  Paseito, cena y a dormir que mañana hay jaleo. 

 Por la mañana temprano y con una temperatura envidiable, nos vamos andando hacia la salida. Tenemos unos 30 minutos a pie. 

  Cuanto más cerca estás de la salida, más corredores y más ambiente de maratón. 




  Esto empieza a coger forma. De fondo el Oceanogràfic. Menuda estampa para esta carrera. 


   Nos vamos hacia la entrada de mi cajón. Aquí ya los acompañantes no pueden pasar. Me termino de acicalar y me despido de Susana. Hoy va a estar pendiente de mí por si necesito algo y sobre todo para darme ánimos en todos los sitios que pueda. 

  Susana se va a buscar a Ángel, que está en otra entrada de otro cajón, para que le de una mochila que no ha podido dejar en el ropero. Momentos muy agobiantes, jajajaja. Se veía corriendo con la mochila. 



  Bueno, yo estoy ya situado en el coralito. Menudo ambiente. Esto es acojonante. Hacia tiempo que no hacía uno de los grandes. Casi acostumbrado a los de montaña,  donde somos muy poquitos. 

  Los nervios se van apoderando de mi. Ufff, aquí ves gente y actitudes de de todas clases. Cada cual con su ritual.

  No se si botar en el sitio. Si estirar, no se que parte del cuerpo. Llevo 180 maratones y cada vez me pongo más nervioso. 

  El maratón es algo muy especial, pero nunca hay que perderle la cara a la distancia por muchos que lleves. El maratón te da mucho, pero te puede quitar mucho más.

  En fin, yo sigo aumentando pulsaciones. Mirando las caras de los demás corredores mientras suena la canción Un beso y una flor de Nino Bravo. 

  Hablo por última vez con Susana. Todo en orden. Me desea de nuevo suerte. Guardo el móvil y ahora si me pongo en modo concentración. 

  Mientras vamos avanzando pienso en mucha cosas. Ritmo, hidratacion,.... Ya empiezan las dudas, jajajaja. 

Dan la salida al cajón que está delante nuestra. Comenzamos a avanzar para colocarnos a la entrada del puente de Monteolivete, donde comienza nuestra aventura. 

  Pocos segundos para la salida. Ufff, ahora si que si. Gritos de ánimo y de euforia salen de las gargantas de muchos corredores. La piel de gallina. Joder que momento. 

  Y por fin suena el disparo de salida. ¡¡A correr!! . Avanzamos muy despacio hacia el puente. El GPS no me hace ni caso. No coge satélites. Bueno, pues peor para él, jajajaja. 

  Y..... Paso por debajo del arco de salida y por encima de la alfombra del chip. Ahora si que sí. Aprieto el play del reloj y a correr. 

  Menuda marabunda de gente. Es alucinante. La masa te lleva, pero intento no ir pasado de vueltas. Controlo el ritmo, pero aún así estoy yendo algo más rápido de lo que había pensado. 

   Por el km 4 más o menos me vibra el reloj. Me dice que ya tiene GPS. Pues a buenas horas.  Bueno, nos iremos guiando por los kilómetros. Ya me va a tocar hacer cuentas durante toda la carrera por que llevo menos distancia en el reloj que en el asfalto. 

  Primeros 5 kilómetros en 24 minutos y pico. No se si será por la emoción, la gente, los nervios o que, pero he pasado a medio minuto más rápido por kilómetro de lo que tenía pensado. 

  La verdad es que me he encontrado bien. Pensaba que iba a estar peor después del maratón del domingo pasado. También se, por experiencia, que esto no es como empieza, si no como acaba. 

   Decido continuar a ese ritmo, casi sin mirar el reloj. Voy por sensaciones y dejándome llevar. Aún así, paso por el kilómetro 10 en 49 minutos. 

  Se me han pasado volando. Ha sido súper extraño. Suelen ser los kilómetros que más largos se me hacen, quitando los 5 últimos, claro. 

  He ido hidratándome y tomando sales desde el principio. Va a hacer calor y hay mucha humedad. Importantísimo llevar controlado ese tema. 

  Del 10 al 15 voy tomando decisiones. Voy demasiado rápido, pero la verdad es que me estoy encontrando bien. Pues nada, el maratón también es arriesgar así que tomo una decisión. Intentar llevar este ritmo hasta la media maratón y después ya veremos. 

   Venga, que Susana ya está esperandome. Supongo que estará en el sitio acordado con tiempo suficiente ya que hicimos cálculos para terminar el maratón en 3 horas 45 y a este paso voy a 3 horas 30.

  Pues si. Allí está esperando mi paso. Me desea suerte. La digo que voy a 5 el kilómetro para que recalcule los tiempos. Pero vamos, que ella ya se ha dado cuenta. Es lo que tiene llevar 14 maratones en sus piernas y muchísimos más apoyándome a mí. 

  Paso el kilómetro 15 en 1 hora 14 minutos. Muy bien, continúo con el nuevo plan establecido. Bebo agua e isotónico en todos los avituallamientos. También me empiezo a mojar los brazos, nuca y cabeza. Menudo día nos está haciendo. 

 Vamos a por la media maratón. Vuelvo a ver a Susana que me da mucho ánimo y mucha energía. Menuda tupa a andar se está dando. Y la que le queda por darse. 

   Las calles están abarrotadas. Hay alguna zona un poco más desangelada, pero esto es una pasada de animación. 

 


Y por fin paso por la media maratón. 1 hora y 44 minutos. Bueno, no está mal la cosa. De momento sigo con buenas sensaciones. Me apoyo un poco en el reloj para intentar no bajar el ritmo, aunque llevo metros de menos a causa de los malditos satélites, ja ja ja. 

  Venga, 4 kilómetros hasta el 25. A ver si consigo no decaer. Aquí comienza la maratón de verdad. Si te has pasado lo vas a ir pagando al paso de los kilómetros. El maratón te pone en tu lugar. Espero no haberme ido mucho de ritmo. De momento no voy mal, pero se que ya el asfalto le toco poco por estar centrado en la montaña y que al final estos ritmos tan constantes y continuos me pasan factura. 

  Pero como he dicho antes, también hay que arriesgar. Este maraton no me lo he preparado y por lo tanto, lo que tenga que ser será. No tengo prisa ni objetivo, aunque si que es verdad, que al paso de los kilómetros uno mismo se va fijando objetivos. 

  Venga, el km 25 clavao. Sigo con mi progresión sin cebarme en ningún momento. Lo bueno está por llegar. Hay momentos que pienso que puedo quitarle unos segundos al kilómetro, pero tengo la cabeza fría y consigo no caer en la tentación. 

  Cerca del kilómetro 30 vuelvo a ver a Susana. Me dice que me ve bien. Eso para mi es buena señal. Ella sabe por mi forma de correr, mis gestos, mi mirada y por mil cosas más, como voy. Y si dice que me ve bien es por que estoy todavía entero y con buena cara. 

  Gracias Mon Amur. Vamos a por el kilómetro 30. Y le paso en 2 horas 29 minutos. A ritmo de 5. No está mal la cosa. A partir de aquí añado al agua y al isotónico, glucosa. Esta me va genial. Aunque hay puntos donde te ofrecen geles con y sin cafeína, paso de largo. No tomo geles, pero hay un momento en el que veo a todo el mundo cogerlos y tomárselos que pienso hasta en probar. Pero creo que no es el mejor momento, je je je. 

  Nada, yo con mi glucosa de momento voy bien y me funciona. 


  Ya vamos viendo a gente andando y estirando. Algunos sentados en los bordillos y otros apoyados en vallas. Comienza el verdadero maratón. Ahora es donde te juegas todo lo hecho en los 30 km anteriores. 

  Paso por el km 32. Sigo aguantando el ritmo, pero he perdido unos segundos por kilómetro. La cabeza ya tiene que empezar a tirar de ganas. 

  Son solo 10 kilómetros. De casa al puente y vuelta, me digo para mis adentros. He llegado hasta aquí haciendo lo que no me esperaba. Me fijo un nuevo objetivo. Ir a 5'30" como mucho. 



  Fácil es decirlo o pensarlo, pero ahora hay que hacerlo o por lo menos intentarlo. 

  Los avituallamientos son un poco caóticos a estas alturas. Muchos se paran a beber en seco y tienes que sortearlos o parar para no chocarte. Hay muchos corredores muy tocados que no tienen ni fuerzas para retirarse a un lado. Además la calle va repleta de corredores y las aceras llenas de a inimacion. Muchísimo jaleo y bullicio. 

  Los pequeños y no tan pequeños, te sacan la mano para que se la choques. Eso me viene bien para dejar de pensar en las piernas unos momentos. Además ver la cara de ilusión de los más peques, no tiene precio. 

  Kilómetros 35. Se que he bajado un poco el ritmo pero no me quiero obsesionar. Ya las patas empiezan a quejarse, pero la cabeza la llevo al 100 %.  

  Ahora si, comienzo a descontar. Siete kilómetros para cruzar la meta. Hay que aguantar lo que se pueda. Frases motivadoras, palabras de ánimo y sobre todo  no decaer para no perder todo lo realizado hasta ahora. 

  Comienza la cuenta atrás. Kilómetro a kilómetro. Voy haciendo cada kilómetro por individual. Uno y otro y otro. Así paso por el 40. Aunque a mi me marca mucho menos. Bueno, he ido guiándome de los carteles kilómetricos y ya me faltan dos. 

  Ya hay que tirar de coraje. Animo a muchos que van andando por que no pueden más. Llevan la cara de rabia de querer y no poder. Tan cerca y tan lejos. Pero cuando ya estás en esa situación, no das más de sí. No eres capaz de sobreponerte y decides dejar lo poco que te queda para la recta de meta. 

  Yo estoy a falta de 1 kilómetro. Esto está abarrotado de gente. Menuda pasada. Te llevan en volandas. 

  Unos carteles te indican los metros que te faltan. 900, 800, 700.....

   Y por fin giramos a la izquierda para bajar la rampa y entrar en el oceanogràfic. Ufff, cuesta hasta bajar la cuesta. 

  Pero ya estamos encarando la recta de meta. Piso la alfombra azul. La alfombra de la gloria. Cierro el puño con rabia. He hecho un maratón espectacular. Venía con dudas y la verdad es que lo he hecho con cabeza y a ritmo. Que pasote. Menuda entrada a meta. 

  3 horas 34 minutos. La rabia se convierte en risa floja. Risa de alegría. Risa de entusiasmo. Saludo a los que han hecho estos últimos kilómetros junto a mí. Enhorabuena a todos. 

 Las caras de felicidad de todos los que estamos en meta es indescriptible. Es súper emocionante. Es una sensación única. Es una emoción incontenible. Puahh, esto es una puta locura. 

  Llamo a Susana. Jajaja. Se alegra más que yo. Sabe muy bien lo que cuesta esto y sobre todo esta última semana de curro de noche que he pasado. Así que hoy ha sido una victoria. Hoy ha sido algo espectacular. 



  Nos van llevando hacia la salida para despejar la meta. Y por fin llegó el momento. Me cuelgan la medalla. Ahora sí, la 181 ha caído y de que manera. Otra muesca para el marfil. 


  Salgo de todo el meollo para encontrarme con Susana. Jajaja, besazo de recompensa. Que alegría Mon Amur. Gracias por estar ahí, corriendo de un lado a otro para animarme y por estar pendiente de mí en todo momento. Eres la más mejor. 



   Pues nada, seguimos disfrutando del ambiente y de esta gran mañana mientras nos vamos al piso para ducharnos   comer algo y volver para Toledo. 

  Recogemos  angel, que se le ha dado también de lujo y a contar anécdotas, sensaciones, historietas y demás cosas en un viaje de vuelta con las patas algo cargadas. 

  La verdad que es grande este maratón. Es una pasada en todos los sentidos. Espero que no pasen otros 10 años para volver a disfrutar de las calles de Valencia y de sus gentes. 

  Toca descansar un poco, que todavía queda tralla hasta fin de año. 

Gracias por estar ahí, siempre. 

  Capi